Ganaron todos los de atrás y le pusieron presión. Pero River derrotó a su más reciente némesis, Belgrano. Y lo hizo con autoridad. Sigue invicto y con una buena ventaja. Parece que el campeonato caerá por decantación.
Venía de meter varios empates. Algunas dudas amagaban con aparecer en el equipo. Parecía que la derrota estaba al caer. Cuando parecía que le sacaban la punta, River metió un gran triunfo en una cancha difícil y con ausencias importantes, y vuelve a sacar ventaja.
River perdía un partido chivo ante el Lanús de los Barros Schelotto y pudo sacarlo adelante, rescatando un punto que sirve para sumar. Igual, a quién le importa, si la próxima juega con Boca.
Los dimes y diretes (?) de una fecha que se suspendió parcialmente, luego de modo total, luego se desuspendió (?) y así unas 80 veces en el lapso de dos horas.
El torneo semestral de Primera División arrancó con triunfos rosarinos. Boca sin Riquelme siguió siendo una murga. River jugó mal, ganaba, le empataron y casi pierde. Las palmas del fin de semana son para los equipos del Cartel de Avellaneda.