Luchando por volver a ser grande

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A mediados de 2006 Juventus de Turín descendió por primera vez en la historia. Hoy, cinco años después, sigue peleando por recuperar su lugar como gigante del fútbol italiano que alguna vez supo tener.

En la primera mitad del año 2006 Juventus se encaminaba firmemente a un bicampeonato que en Italia todos sabían que llegaría inexorablemente. El equipo que en ese entonces dirigía Fabio Capello mostraba una solidez muy superior a la del resto de sus rivales y si bien -como buen equipo de Capello- no lucía, era dificilísimo no solamente ganarle un partido sino siquiera marcarle un gol.

Pero en esos primeros meses de 2006 explotó el famoso y complejo caso denominado Calciopoli. En dos palabras, un sistema de arreglo de partidos en el que estaban involucrados un montón de dirigentes de muchos clubes. El proceso desarrollado en ese primer semestre de 2006 llegó a la conclusión de que Juventus, Milan, Lazio y Fiorentina entre otros clubes participaban de una red que incluía a dirigentes de la Federación italiana y árbitros.

El club más duramente castigado fue Juventus: Tras las apelaciones perdió el Scudetto que acababa de obtener, también se le quitó el de la temporada anterior (la 2004/2005) y fue descendido a la Serie B en la cual jugaría por primera vez en su historia la temporada siguiente con un descuento de 9 puntos (que originariamente era de 17).

Paralelamente, la base italiana del club en el que brillara Michel Platini se iba a disputar y a ganar el Mundial 2006. Al regreso de Alemania copa en mano, y confirmado el descenso abandonaron el club el capitán Fabio Cannavaro, Gianluca Zambrotta, Lillian Thuram, Patrick Vieira y Zlatan Ibrahimovic además del DT Capello. En contrapartida, una buena cantidad de estrellas se quedaron a jugar en la Juve de la B: Gianluigi Buffon, Alessandro Del Piero, Pavel Nedved, Mauro Camoranesi y David Trezeguet.

El campeón de la Serie B 2006/2007 fue, finalmente, el bianconero. El descuento de 9 puntos no le impidió ganar el torneo con 85 puntos, 6 más que su escolta Napoli. Ese literal paseo, dirigido por Didier Deschamps, llevó a los turineses de vuelta a su lugar en el fútbol, la Serie A, pero ya nada sería igual.

El gran beneficiado del escándalo de Calciopoli, Inter, copaba la liga y era el gran favorito al título. En contrapartida, Juventus se armaba pero no podía competir en nombres con los otros grandes. Las mejores figuras seguían siendo las mismas de siempre, las que venían de antes del descenso, y las caras nuevas (Grygera, Tiago Mendes, Almirón y el troncazo Iaquinta) podían ser muy buenos jugadores, pero lejos estaban de ser estrellas. Todavía más evidente era la estrategia de la Juve de consolidarse en la A (nada de pensar seriamente en el título) al ver el nombre del entrenador: el mediocre Claudio Ranieri.

Y sin embargo, la 07/08 terminó siendo una temporada más que satisfactoria a la luz del terremoto que significó el descenso: tercer puesto por detrás de Inter y Roma y clasificación a la Liga de Campeones.

Para la 08/09 Juventus hizo una sola gran compra: pagó casi 23 millones de euros por el delantero de Palermo Amauri. Otras adquisiciones de menor renombre se sumaron a la ya clásica base bianconera compuesta por Buffon, Del Piero, Chielini, Nedved, Camoranesi y demás. La liga fue dominada por Inter y los turineses alcanzaron su mejor performance desde el regreso a la máxima categoría: un segundo puesto sobre Milan en igualdad de puntos. La Juve parecía decididamente encaminada a volver a ser la que fue. Sin embargo, hacia el final de la temporada el club hizo una gran apuesta y confirmó como DT al inexperimentado Ciro Ferrara (Ranieri se había ido tras una racha de ocho partidos sin victorias). Además, decidió romper el chanchito de verdad y comprar jugadores por mucho dinero.

Así encara el club de la familia Agnelli la -a la postre desastrosa- temporada 2009/2010. La gigantesca inversión en compras incluyó a Diego, Felipe Melo, el regreso Cannavaro tras su paso por Real Madrid y Candreva, por más de 60 millones de euros. El equipo nunca rindió y tras un pésimo primer semestre (eliminación de la UCL en primera fase incluida) llegó un nuevo DT: Alberto Zaccheroni. Séptimo puesto en la Serie A, lastimosa clasificación por la ventana a la UEFA Europa League y borrón y cuenta nueva para planificar la temporada 2010/2011 (la que acaba de terminar).

El nuevo entrenador, Luigi Delneri, no traía un gran CV (un paso por Roma y una temporada exitosa en Sampdoria, nada más). Pero el club seguía gastando un montón de dinero en armar un plantel que pudiera pelear el título: por Milos Krasic, Leonardo Bonucci, Jorge Martínez, Fabio Quagliarella, Marco Storari, Simone Pepe y Alessandro Matri los Agnelli gastaron otros 60 millones de euros. Pero el fútbol nunca apareció. Eliminado en la frase de grupos de la Europa League y séptimo en la Serie A, la temporada que se acaba de ir, fue sin dudas un fiasco.

A cinco años del descenso a la Serie B, Juventus nunca más volvió a ser el grande, el gigante de Italia que supo ser. Preparándose para afrontar la quinta temporada desde el regreso, nada hace imaginar que la que está por empezar vaya a cambiar las cosas.

El rendimiento del equipo desde 2007 para acá nunca volvió a ser el de antes de 2006, ni en Italia (su fuerte histórico) ni en Europa (donde siempre le costó triunfar). La categoría de sus jugadores es decididamente diferente: antes del descenso Juventus se vanagloriaba de tener (o a lo sumo compartir con Milan) a lo mejor de lo mejor del fútbol italiano. Eso, claramente, ya no sucede más, y más allá de que Andrea Pirlo acaba de llegar libre al club no parece que vaya a cambiar este año. Y si de comparar los entrenadores pre y post descenso hablamos, la diferencia sigue siendo abismal. Sin irnos demasiado lejos en el tiempo, ¿existe comparación posible entre Trapattoni, Lippi, Ancelotti y Capello versus Ranieri, Ferrara, Zaccheroni y Delneri?

La cuenta del descenso del 2006 a la Juventus le salió carísima y aun hoy no la termina de pagar. Al que supiera ser el gigante italiano, el club con más Scudetti las cosas le están siendo más difíciles de lo que creía. Sus rivales ya no son -como en el pasado- Milan e Inter. Hoy Juventus pelea con Palermo, Udinese, Napoli, Lazio, Fiorentina o Roma. No caben dudas de que algún día la Vecchia Signora volverá a plantársele cara a cara a los grandes milaneses pero ese día todavía no llegó y ya van cinco años y contando.