Pan y queso institucional

nicolas 0

¿Por qué los equipos más grandes se quedan siempre con los mejores jugadores? Porque el sistema lo permite. Hay, entonces, que cambiar el sistema por otro más equitativo.

Los mejores jugadores habitualmente son los más caros. Por esa razón, no cualquier club está en condiciones de contratarlos. Ocurre demasiadas veces que los clubes grandes se llenan de estrellas. Gracias a la chequera que les da su popularidad, consiguen armar planteles constelaciónicos (?), que muy seguido ganan los campeonatos, porque son los que tienen más calidad y variantes.

Así, es difícil que equipos más chicos, como Argentinos o Banfield, sean campeones. No sólo tienen todas las de perder en el armado de los planteles, sino que después tienen que jugar contra los planteles que tuvieron más recursos para armarse.

La solución existe, y es cambiar de nivel el libro de pases. Llevarlo desde los clubes a la AFA. Es un método que se aplica en otras ligas de otros deportes, particularmente en la NBA: el “draft”. La institución que adquiere los jugadores es la liga, no los clubes, y después se los cede a cada club según un sistema de antimérito.

Para lograrlo, se arma un ranking de los equipos disponibles, de manera tal que los de peor performance reciente sean los primeros. Se puede usar la tabla de promedios invertida, o directamente la de la temporada actual. Pero no es necesariamente el peor equipo el que decide primero, eso provocaría especulación para quedar último. En su lugar, se hace una lotería en la que los últimos tengan muchas más posibilidades de salir sorteados que los primeros. Así, el último de la tabla de la temporada anterior tiene 25% de posibilidades, y el primero 1%.

Una vez determinado el orden, los jugadores disponibles se eligen igual que en el potrero. Se puede ver quién es el más cotizado, el que todos quieren. Cada equipo tendrá sus prioridades, y se armarán polémicas acerca de qué debió elegir cada uno. Los comentaristas de los programas del mediodía podrán hacer sesudos análisis cuestionando por qué un equipo eligió al jugador X estando disponible J, que era justo lo que necesitaban; y vaticinar así el fracaso en la temporada.

El pool de jugadores sale de los que vuelven del extranjero y los libres. Se anula también la posibilidad de comprar futbolistas de club a club o mediante intermediarios. Todo se hará en la AFA, en un gran megaevento televisado por cualquier canal que compre los derechos, con la conducción de Cherquis Bialo. La gran bolsa de jugadores tendrá todos los mecanismos de transparencia pertinentes que caracterizan a la AFA en todas sus acciones.

El sistema propiciará la no identificación de los jugadores con determinados clubes. Todos asumirán que lo importante es la camiseta, los colores, no quién los usa. Jugadores que se fueron a Europa después de varios años en un club podrán ir a cualquier otro. Carlos Tévez, por ejemplo, podría ir a River o a Godoy Cruz. Su destino será quien lo elija primero.

Con el correr de las temporadas, los equipos, al tener planteles más parejos, se irán emparejando. Entonces en el fútbol argentino podrá salir campeón cualquiera, no sólo los grandes. Algunos se podrán preguntar si este sistema empareja para arriba o para abajo. Y la respuesta es que para ninguno de los dos lados. Se empareja para el medio.

Idea sugerida por Campeón del Hiperfútbol

Próxima entrega de Ideas que Jamás se Implementarán: llevar el Mundial a Qatar.