Nadie daba dos pesos por él. Estaba acabado, terminado. Era el ex-crack, el talento del pasado. Pero de repente, parece que está volviendo. Ronaldinho vuelve a estar en el centro de la escena.

Cuando el ciclo de Frank Rijkaard en Barcelona entró en la curva descendiente, el club blaugrana decidió desprenderse de su gran estrella. Ese gran crack, Ronaldinho, parecía estar pasando por una racha de baja forma, física y futbolística.

La movida parecía arriesgada porque en su momento nadie se atrevía a afirmar que el mejor jugador del mundo en 2004 y 2005 estaba terminado, pero su primer año en Milán pareció confirmar lo acertado de la movida. Su equipo jugaba mal y él no se afirmó. Lento, estático, sin explosión, Ronaldinho ni siquiera lograba consolidarse como titular en un plantel donde parecía tener todo servido para triunfar.

En 2008 el periodista italiano Mario Sconcerti era escéptico sobre las posibilidades de triunfar del ídolo venido a menos en un club que también estaba en problemas. El crack que primero falta a algunos entrenamientos, después a muchos y finalmente termina entrenando poco, es difícil de recuperar; es un ex-crack (?). El muchacho que a los 26 años había alcanzado todas las metas deportivas que un futbolista se puede trazar parecía no tener más motivación.

Incluso el arranque de esta temporada no fue nada alentador; DT novato, derrotas inesperadas (incluida dos humillantes, el derby de Milán y en San Siro contra el débil Zurich por la UCL). Todo hacía presagiar que la 09/10 sería una más en la caída que el club de Berlusconi viene sufriendo desde el 2007, y Ronaldinho no escaparía a la debacle.

Sin embargo, el equipo de a poco empezó a aparecer. Clasificó, sufriendo, a la segunda ronda de la Liga de Campeones. Se consolidó como principal perseguidor del Inter en la lucha scudetto, y humilló a la Juventus en la propia Turín.

Y todo eso de la mano de su vieja – nueva estrella. Ronaldinho no está más condicionado por el brillo del último gran ídolo milanista, Kaká. Ahora el crack, el “talento brasileño” es él. El Gaúcho le hizo tres goles este domingo al Siena, dos a la Juve la semana pasada y uno al Genoa la fecha anterior. Once goles tiene en total esta temporada. Y en estas últimas semanas se vio por primera vez en mucho tiempo al Dinho de 2003-2005.

Pero además de las circunstancias en su club, hay un pequeño detalle que no se puede pasar por alto: en cinco meses hay Mundial. Y Dinho, que parecía completamente excluido de su selección (no es convocado desde los Juegos Olímpicos ’08), ahora siembra incertidumbre. Si no confirma la levantada, nadie llorará su ausencia. Pero la realidad es que el brasileño parece haber encontrado mágicamente la motivación perdida. Si llega a mantener el nivel en los próximos meses, y si Dunga no termea, se pudre todo (?). El Scratch llegará al Sudáfrica con su habitual etiqueta de candidato, pero sin la de ser EL favorito (esa ya la tiene España), lo que convertirá a Brasil en un peligro mayor del que ya es.

En principio, este domingo el Milan brasileño liderado por Ronaldinho Gaúcho enfrentará al Inter en el derby de vuelta, y será la hora de la verdad. Si el nerazzurro gana, el campeonato medio que se termina. Pero si pasa otra cosa, y el Dientudo se ilumina una vez más…


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