Mientras la primera temporada se nos perdió en una mudanza, arrancamos con la segunda serie de entregas para afrontar la nueva escasez de fútbol en estas semanas festivas.

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Con el fútbol local sin actividad hace varios días, aún con el changüí que nos otorgó la postergación del cierre del Inicial por el doble compromiso de Lanús, se avecina la temporada en la que el aficionado busca desesperadamente alternativas para su dotación cotidiana de balompié. Los días posteriores a la modesta consagración de San Lorenzo, a tono con la austeridad ponderada por su hincha más encumbrado, todavía se pudo engañar al estómago con las fechas regulares del fútbol europeo, además del Mundial de Clubes. Sin embargo, por más que el esquema invertido de las estaciones en el hemisferio norte prometa a largo plazo una programación de partidos sostenida hasta que vuelva la competencia doméstica, la insistencia en honrar las fechas salientes del santuario cristiano motiva en estas épocas un parate en casi todas las competencias ligueras del viejo Continete. En España e Italia no habrá fútbol por aproximadamente una quincena, desde el domingo que pasó hasta el próximo 4 de enero. En Alemania, aprovechando que la Bundesliga tiene menos integrantes, la interrupción será aún más extensa: recién volverán el 24 de enero. Otras ligas, como la francesa o la portuguesa, paran 3 semanas. Ni hablar en las regiones más afectadas por inviernos cruentos: en Rusia, el último partido se disputó el 8 de diciembre, y recién volverá el torneo en marzo. De hecho, hasta hace un par de años la liga rusa se jugaba por año calendario, pero el afán de integrarse al resto del continente, sobre todo en lo que hace a clasificación a copas y transferencias de jugadores, llevó a esta reestructuración que impone una cesura tan importante en el medio del certamen.

Tal panorama desolador de fin de año es apaciguado año tras año por las peculiares tradiciones del fútbol inglés. Lejos de interrumpir las actividades, en las islas británicas no sólo hay fútbol sino que se juega con más asiduidad que lo corriente. Este cronista recuerda (y supone que los lectores albergarán recuerdos similares), en aquellas ocasiones inolvidables para nuestra generación doblemente adicta al fútbol y a la televisión como lo eran los meses inmediatamente posteriores a la instalación (o la conexión ilegal) a los sistemas de cable, la sorpresa al encontrar partidos en vivo de la Premier en fechas navideñas, intercalados con los consabidos especiales de goles, “lo mejor del año” y similares. Antes de conocer cabalmente esta modalidad, podía incluso llegar a intuirse que se trataba de un tape de una transmisión vieja al que habían olvidado quitarle el videograph de la emisión original. Ni que hablar cuándo apenas 48 horas después uno se encontraba con el mismo equipo, supongamos el prestigioso Manchester United de Scholes, Giggs, Roy Keane, Dwight Yorke y Andy Cole, jugando otro partido con el mismo sospechoso indicador de “Vivo” en la esquina superior derecha de la pantalla.

Pues bien, sea por tradición, sea por las exigencias de un calendario atareado, los pioneros del fútbol nos regalan año tras año una seguidilla memorable de partidos, como si quisieran compensar la merma de cotejos provenientes de otras latitudes. Hoy, 26 de diciembre, tendremos una nueva edición de la fecha habitual del “Boxing Day”. ¿De qué se trata? Comparando con las cosas que suelen sucedernos a nosotros en las fiestas, se podría imaginar que se trata de una ceremonia sangrienta en la que los habitantes zanjan a los puñetazos las diferencias con los vecinos (?). Suponemos que no faltarán eventos de ese tipo por aquellos lares, pero la denominación oficial refiere a una acción más magnánima. El día siguiente de Navidad en Gran Bretaña (también se celebra en algunas de sus antiguas colonias como Australia; ¿por que no lo celebraremos acá, entonces?), además de ser feriado, está destinado a la entrega de regalos a los sectores más desfavorecidos de la sociedad, como los pobres, los negros, los gordos y los imitadores radiales (?). La etimología del nombre es motivo de disputas tan encarnizadas que terminan perdiendo todo interés. En principio parece referir a las cajas en las que se entregan los presentes caritativos, pero no está claro el origen exacto de esta costumbre. Algunos se inclinan por atribuirla a las alcancías en las cuáles las iglesias recolectan donaciones de sus fieles; otros lo remiten a la triste realidad de la servidumbre medieval, que ocupada en organizar los festejos de Navidad para sus superiores, recién podía visitar a su familia al día siguiente, ocasión a la que concurrían con cajas munidos de los regalos y la comida que habían sobrado de la celebración opípara de sus jefes; hay incluso versiones más cínicas que señalan que el nombre de la festividad menta la necesidad de las clases acomodadas de despojarse de las cajas y envoltorios sobrantes tras el exceso de Nochebuena.

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¿Qué tiene que ver todo esto con el fútbol? Simplemente que la existencia de este feriado es aprovechado por las federaciones británicas (también hay fecha de Boxing Day en Escocia, Gales e Irlanda) para programar una fecha de las competencias ligueras locales. También hay actividad en otros deportes tradicionales de las islas, como el rugby, el cricket, la cacería o la expansión imperial (?). Un detalle interesante, que explica la concentración de partidos de un mismo club a la que aludíamos más arriba, es que esta jornada especial prácticamente no modifica el calendario semanal habitual. Por ejemplo, hoy se disputa la 18° jornada de la Premier League, sin por eso posponer la 19°, que se va a jugar este mismo sábado. Solamente cuando el 26/12 cae martes o miércoles los participantes acceden a un respiro superior a las 48 horas. Si el Boxing Day toca en viernes, la federación se apiada de los jugadores y la fecha común pasa del sábado al domingo. Además, hay ocasiones en las que independientemente de la organización de los encuentros deportivos, cuándo el 26 es sábado o domingo, el propio feriado nacional se traslada, y el Boxing Day se celebra el 28 (si el 27 es lunes hay un feriado puente porque los ingleses son unos vagos a los que no les gusta laburar). En esos casos, la fecha habitual se juega el 26 (que en esos años no es Boxing Day) y el 28 se juegan los partidos correspondientes a esta celebración.

Esta tradición es tan ancestral que precede a la propia existencia de la liga, de hecho remite a los orígenes de los enfrentamientos entre clubes: el primer partido de la historia entre clubes diferentes (antes jugaban entre sus propios socios), tuvo lugar hace exactamente 153 años, el 26 de diciembre de 1860, entre el Sheffield FC y el Hallam FC. A ellos les debemos tener algo de fútbol durante este día especial. Cuándo un par de décadas después dio comienzo la liga regular entre los equipos ingleses se mantuvo la costumbre de jugar en esta fecha. De hecho, hasta 1957 se jugaba una jornada en Navidad y otra en Boxing Day (!). Como con la creciente profesionalización los jugadores se volvieron menos aptos físicamente (?), finalmente quedó únicamente la del 26. Otras tradiciones fueron quedando en el camino, como la que planteaba que los cruces de esta fecha involucraran a los rivales regionales. La menor disponibilidad de transportes públicos motivaba esta decisión, que tenía consecuencias deportivas encomiables, ya que los principales derbies del año tenían lugar en este feriado. Lamentablemente, las dificultades para la organización de un fixture atestado por las obligaciones locales e internacionales, ha obligado a descartar aquella usanza. Hoy apenas habrá un cruce entre dos londinenses como el Arsenal y el West Ham, atribuible más a la profusión de equipos de la capital que a una decisión consciente: ni siquiera existe una rivalidad especial entre Gunners y Hammers.

De todas maneras, lo que se pierde por esa claudicación histórica, se puede ganar por el interés propio de los cotejos, sobre todo en una temporada en la que que la Premier League ha resultado muchísimo más pareja que en otros años, en los que un par de equipos (como mucho una tríada) solía cortarse con demasiada ventaja en la punta. El plato fuerte de la jornada lo protagonizarán Liverpool, uno de los líderes, y el Manchester City, que los escolta a tan sólo un punto de distancia. Este partido tendrá inicio a las 14:30 de la Argentina, a diferencia de la gran mayoría de la fecha, que se jugará desde las 12 (Manchester United y Hull City arrancan a las 9:45).

Cabe aclarar que la tradición del Boxing Day no se limita a la categoria de privilegio del balompié británico. Además de las mencionadas jornadas en los otros países de las islas, habrá igualmente actividad en todas las categorías de ascenso, desde la Football League (vía inmediata de acceso a la Premier) hasta el octavo escalón de la pirámide del fútbol inglés. De ahí para abajo, la decisión de programar partidos queda a decisión de las distintas ligas regionales, algunas lo hacen, otras no. Pero sin contar esos peldaños hiperamateurs, en total habrá fútbol en 16 certámenes diferentes (a partir de la sexta categoría hay bifurcación en diferentes ligas), que involucrarán la disputa de 184 partidos (!).

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La vocación imperial (?) de darnos fútbol a raudales en estos días aciagos a cambio de nuestra pleitesía eterna a la corona británica no queda solamente en la jornada de hoy. Como dijimos, dentro de apenas 48 horas habrá una nueva fecha, que completará la primera rueda de partidos, si bien los cotejos más destacados se pospusieron humanamente hasta el domingo, con Chelsea – Liverpool como principal atractivo, sin desdeñar enfrentamientos interesantes cómo Newcastle – Arsenal o Everton – Southampton. Pero como si esto fuera poco, la peculiar postura inglesa en la programación del torneo, a la que le estamos dedicando esta columna, propone otra fecha nada menos que el 1° de enero. Esta modalidad es menos inamovible que el Boxing Day, hace unos años se había dejado de celebrar, pero gracias al cielo (?), ha vuelto a ser instaurada. En algunas temporadas se llega a dar la simpática situación de una misma fecha que tiene lugar en años calendarios diferentes, porque algunos partidos se adelantaban al 31 de diciembre, pero no sucederá en esta oportunidad. Entre los partidos más relevantes con los que recibiremos el 2014 se encuentran el Manchester United – Tottenham Hotspur, que con muy buen tino para los que en otras latitudes trasnochamos en el inicio del año, empezará más tarde que el resto, a las 14:30, para verlo atorados de peceto con ananá, turrón blando y piononos embebidos en sidra caliente (?).

Aquí podría detenerse este recorrido, ya que pocos días después, como dijimos, reanudan las acciones en otras prestigiosas competiciones europeas, como en España e Italia. Sin embargo, el frenesí deportivo que atraviesan los ingleses cada diciembre y cada enero, amerita algunos párrafos adicionales. No hay que olvidar que más allá de las ligas domésticas, durante el primer mes del año no hay partidos de las competencias continentales como la Champions o la Europa League. De hecho, no arrancan hasta mediados de febrero. Es decir, que a pesar de las dosis calmantes que el futbolero ávido puede disfrutar cada week-end, las raciones de media semana siguen echándose en falta. Es allí que nuestros alegres invasores (?) de otrora siguen respondiendo a nuestras adicciones. No hay casualidad en esto: la interrupción de los torneos internacionales debe ser necesariamente aprovechada para cumplimentar un calendario notablemente estrecho, sobre todo para un país que tiene dos competencias de copa, a falta de una. Enero es entonces un mes muy importante tanto para los tramos finales de la Copa de Liga como para los iniciales de la FA Cup. El sábado 4, la copa más añeja del planeta tiene programada su 3° fase, que es nada menos aquella en la que ingresan los equipos de la Premier League (y también los del Championship). Las fases previas (que no fueron solamente dos: antes de la primera ronda propiamente dicha hay seis instancias preliminares) han arrojado una veintena de equipos que tendrán el privilegio de medirse con los representativos más destacados de su país. Este año, los más humildes de este elenco serán tres clubes de la quinta divisional (la Conference National): Kidderminster Harriers, Macclesfield Town y Grimsby Town. Sin embargo, ninguno tendrá en la próxima fase un rival de la Premier, cortesía de otra regla bastante peculiar de la competenecia, que es la de omitir cualquier tipo de preclasificación. Es decir que la pertenencia a categorías elevadas brinda como única prebenda el arranque en las instancias más adelantadas, pero nunca garantiza el cruce con el más débil. Nada impide un choque temprano entre dos grandes: hace poco, en 2012, el sorteo determinó el clásico de Manchester, ganado 3-2 por los Red Devils; y un año antes se habían medido dos de los conjuntos más tradicionales de la historia como Liverpool y el propio United mancuniano. Para este 2014 la expectativa de un evento similar no defraudó: en esta tercera fase tendrá lugar el derby del norte de Londres, entre Arsenal y Tottenham Hotspur. Además habrá varios partidos más entre dos equipos de la Premier: West Bromwich Albion – Crystal Palace, Newcastle – Cardiff City, Norwich – Fulham y Manchester United – Swansea.

Otra característica de la FA Cup que potencialmente engrosa el calendario de estos meses, es la maravillosa institución del replay. Si el partido finaliza igualado, no se recurre al alargue ni a los penales, sino que se disputa una revancha con la localía invertida en los días ulteriores. Históricamente, esta modalidad se podía repetir ad eternum. Si empataban el replay, el juego se trasladaba al escenario original, hasta que alguno de los partidos arrojara un ganador. Un ejemplo impresionante se dio en una de las semifinales de 1980: Arsenal y Liverpool en el lapso de trece semanas tuvieron que jugar cuatro partidos (en realidad, cinco, ¡porque también les tocó el cruce liguero en ese mes!), hasta que los Gunners consiguieron romper la paridad. Entre la seguidilla de replays, su buena performance en la Recopa Europea (en el medio de su serie interminable con los Reds tuvo que jugar dos partidos con Juventus, por ejemplo) y demás yerbas, el Arsenal tuvo que jugar 70 partidos en toda la temporada (y 17 en dos meses, incluidas seis semifinales y dos finales). Esto no queda acá: uno de sus futbolistas, Brian Talbot, fue titular en cada uno de esos cotejos y fue reemplazado en apenas dos (!). El lado malo de esta odisea es que Arsenal terminó aquel año sin ningún título: acaso el cansancio haya jugado un papel relevante en esta debacle final, hasta llegaron a perder la final de la FA Cup contra el West Ham, que por aquel entonces estaba en la segunda categoría.

arsenal liverpool 1980

La realidad actual del futbol inglés en este presente globalizado consiste en la manutención de algunas tradiciones ancestrales y el abandono obligado de otras. Hoy en día los replays de la FA Cup no pueden ser más de uno por serie: si la revancha finaliza nuevamente igualada, hay alargue y eventualmente penales. En las instancias de semifinal y final ya no hay replay posible, se va directamente al tiempo suplementario. Por suerte, a pesar de la presión de los clubes más poderosos, se sigue manteniendo al menos un replay, como se mantiene la jornada de Boxing Day. A esto debe sumarse el hecho de que la copa de menor importancia, la League Cup, que se juega en las demás instancias a un sólo partido (con definición obligada en el mismo día), disputa sus semifinales en partidos de ida y vuelta, por alguna razón que escapa a nuestra comprensión sudamericana. De esta manera, entre fechas de Boxing Day y año nuevo, FA Cup con posibles replays y definición de la Copa de Liga, este será el resumen de actividades del balompié inglés. Consignamos en cada caso la fecha en la que tendrá lugar la mayoría de partidos, puede haber adelantos y posticipos para días aledaños. Ningún fin de semana ni mediado de semana está vacío: brindemos por ello.

26 de diciembre de 2013: 18° fecha de la Premier League (Boxing Day).
28 de diciembre (sábado): 19° fecha de la Premier League.
1° de enero 2014 (miércoles): 20° fecha de la Premier League (fecha de año nuevo).
4 de enero (sábado): 3° fase de la FA Cup (arrancan los equipos de la Premier League).
7 y 8 de enero (martes y miércoles): Semifinales de ida de la Copa de Liga (Sunderland – Manchester United; Manchester City – West Ham).
11 de enero (sábado): 21° fecha de la Premier League.
15 de enero (miércoles): Replays de la 3° fase de la FA Cup.
18 de enero (sábado): 22° fecha de la Premier League.
21 y 22 de enero (martes y miércoles): semifinales de vuelta de la Copa de Liga.
25 de enero (sábado): 4° fase de la FA Cup.
28 de enero (martes): 23° fecha de la Premier League.
1° de febrero (sábado): 24 ° fecha de la Premier League.
5 de febrero (miércoles): Replays de la 4° fase de la FA Cup.
8 de febrero (sábado): 25° fecha de la Premier League.
12 de febrero (miércoles): 26° fecha de la Premier League.
15 de febrero (sábado): 5° fase de la FA Cup.

A mitad de la semana siguiente se reanudan las competencias europeas y esta seguidilla hermosa queda trunca. A disfrutarla mientras dure.

BONUS TRACK INFIEL: COPA DEL OESTE ASIÁTICO

qatar
Otros lugares que no se detienen por la Navidad son presumiblemente aquellos que no son cristianos. Los ingleses al menos respetaron el 25 como día de descanso futbolero, pero el pérfido musulmán programó sin empacho alguno la inauguración de un certamen en el día de ayer. Se trata de la Copa del Oeste asiático, que se disputa en Qatar, nada menos que la sede del futuro mundial 2022. Cómo explicamos en algún momento de la malograda primera temporada de “Bancando la abstinencia”, en el vasto continente oriental son habituales las competencias regionales (o subcontinentales), que brindan posibilidades de consagración internacional a representativos que están muy lejos del nivel de Japón, Corea y Australia, ni que hablar de la posibilidad de arrimar a un mundial. En realidad, la competencia del Oeste asiático solía tener entre sus animadores a un equipo importante como Irán, que de hecho estará en Brasil y se medirá con nuestra selección. Pero en una artera estratagema para evitar el sesudo análisis de Sabella (?), los persas decidieron no participar de esta edición. Faltará entonces el equipo más exitoso de la historia de la Copa (la ganó cuatro veces). Tampoco será de la partida Siria, campeón vigente tras su éxito en Kuwait 2012.

La nómina quedó reducida entonces a un contingente de nueve participantes, de los cuales los más destacados parecen ser Jordania, Irak y Arabia Saudita, aunque tampoco habría que descartar a los locales, ávidos de ir ganando experiencia con vistas a 2022. Por lo pronto, en el cotejo inaugural de ayer, los qataríes sufrieron para vencer a una selección que ni siquiera representa a un estado soberano, Palestina. El gol de la victoria por la mínima llegó en el último minuto de juego. Al menos hubo un tanto: en el otro enfrentamiento del primer día de competencia, Omán y Bahrein igualaron en cero. Un justo castigo conjunto del Niño Dios y Papa Noel para estos infieles que se rehúsan a honrarlos practicando el consumismo desenfrenado (?). Hoy, los jordanos, de buen desempeño en las eliminatorias aunque terminaran vapuleados por Uruguay, arrancarán con su nueva y más modesta ilusión ante Líbano, al que dispensaron de jugar ayer porque 4,4 de sus jugadores estaban festejando Navidad (?). Como la fase regular se divide en tres zonas de tres, quedan libres en esta jornada inicial Arabia Saudita, Irak y Kuwait. El torneo nos brindará fútbol hasta el 7 de enero (de hecho, esta es nominalmente la edición 2014), y se puede ver acá. Seguiremos informando.


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