Solidaridad, para el Diego que no va…

Marcos Vázquez 73

El próximo viernes se va a realizar en Ciudad del Cabo el sorteo para Sudáfrica 2010. Como Maradona está suspendido por la FIFA, los intengrantes del cuerpo técnico nacional eligieron no ir al encuentro de las bolillas y los grupos.


“Ah, el arte” (?)

La Redó! 4

Fredrik Ljungberg, el famoso futbolista sueco, está en tratativas para transformarse en el partenaire masculino del próximo video de Shakira.


Grandes copas olvidadas. Vol. VI

Ernesto 363

Seguimos con este derrotero de los derrotados (?) y hoy es turno de quizás una de las menos olvidadas de las copas olvidadas pero también de las más olvidadas de las no olvidadas (?): la Copa Suecia.


¿Cuántos habitantes del mundo hincharán por su selección en Sudáfrica 2010?

La Redó! 172

Bien sabido es que el fútbol es el deporte que más pasión genera en el mundo entero, y mucho más cuando hablamos del Mundial. Ahora bien, ¿cuánta gente a lo largo del globo podrá arlequinear (?) el próximo año apoyando a su propia selección?


Perfil

Dice el Diccionario de la Real Academia Española:

gordo, da.
(Del lat. gurdus, voz de or. hisp.).

1. adj. De abundantes carnes.
2. adj. Muy abultado y corpulento.
3. adj. pingüe (?) (‖ craso y mantecoso). Carne gorda
4. adj. Que excede del grosor corriente en su clase.
5. adj. Muy grande, fuera de lo corriente.

Antihéroes del fóbal nacional. Hoy: Demetrio Conidares

Ernesto 0

Vuelve esta sección que se ocupa de aquellos tipos que engrandecieron a nuestro fútbol y que al mismo tiempo le hicieron replantear a más de una minita la incosistencia de ser un payaso y lo fútil de la pasta de campeón (?).


6. adj. ant. Torpe, tonto, poco avisado.

De todas esas acepciones la 1, 2, 4, 5 son las que describen perfectamente al bueno de Demetrio. La 3 no porque nadie sabe que es pingüe (?) y la 6 tampoco porque Lubertino (?).

Demetrio Conidares nació en Tucumán en los primeros años del siglo XX. Alimentado a caña de azúcar y nada más (?) se fue haciendo un lugar a base de panzazo limpio en cuanto equipo lo tuviera entre sus filas. Ya completamente formado como jugador se vino para Buenos Aires a probar suerte. Y fue Quilmes el que le dio cabida. Allí anotaría unos pocos goles pero llamaría la atención de un grande. Bueno, llamaría la atención de Racing (?).

Kilo a kilo su fama iba aumentando. Conidares era un poderoso wing derecho que llegaba oportunamente al gol. En Racing marcó más de 20 en poco más de 100 partidos y la gente de la Acadé gritaba “Deeemeeeetrioooo” con la musiquita de quien ahora es su ídolo máximo “Lugueeeeeeercioo” (?). Pero Demetrio era querido y fundamental para ese Racing de los años 30 cumpliendo actuaciones destacadas. Como aquella en la Copa Beccar Varela de 1933 en la cual Racing llegó a la final y él convertiría uno de los tantos. Al respecto de dicho match, podría hablarse de una de las génesis del abandono. La final fue contra Central Córdoba, el árbitro cobró un penal para el Charrúa, a Racing no le cabió (?) y se tomaron el buque. Todos los jugadores de la Academia abandonarían el terreno para irse a la casa, con excepción de Demetrio que se iría al buffet (?).

Conidares compartía equipo con nada menos que Vicente Zito, “La Bordadora”, uno de los mejores insai de la historia, que además era una feta (?) de Demetrio. Otro gran partido de Racing en el que ambos se destacaron fue uno que pocos recuerdan o quieren recordar. También en dicha Copa Beccar Varela, Racing le ganaría a Boca el 3 de diciembre de 1933 por 7-1 y Demetrio se anotaría con dos pepas. Rellenas de membrillo (?).

Conidares fue entonces un enorme jugador. Y fue, según los registros conocidos, el jugador más gordo en la historia del fútbol argentino acusando 107 kilos. Ni Chilavert, ni el Turco Asad, ni Fabbiani, ni la Chancha Arregui, ni la Chancha Rinaldi, ni la Chancha Mazzoni, ni la Chancha Maradona (?), ni Federico Nieto (que llegó a 104, casi), y ni siquiera el arquero histórico de Argentinos llamado Fazziola, la Vaca voladora su apodo, pudieron superar al buenazo del tucumano, que, como puede verse, siempre tenía una sonrisa a mano. Solo el glorioso paraguayo Ancho Ibarra le pelea peso por peso este lugar en el concierto sudamericano.

Es que la vida de Demetrio era envidiable. Jugaba en un gran equipo y su entrenamiento constaba en clavarse especiales de salame y queso en el club con un par de vinos para luego hacer un surco, o más bien una fosa (?) en la banda derecha. Luego volvía al buffet y se quedaba jugando a las cartas. ¿Qué es la vida? La vida es eso. Tenía varios apodos pero mayormente se lo conocía por Barrilito. Muchos también le decían Toddy. Es que el chocolate con leche era otra de sus bebidas preferidas.

Por tipos de este fuste el fútbol argentino fue, es y será grande, muy grande. Bienvenidos al banquete entonces, hoy el honor lo compartimos con Demetrio.


El Gato aplicando a Palacio

El optimista de la declaración (?)

Federico Mana 139

“Madelón estuvo mejor hoy, como si hubiese tomado una línea”. Interesante (?) manera de reflotar un martes que suele venir muerto a nivel declaraciones tuvo Gastón Gato Sessa al describir a sartenazo limpio (?) al DT de su equipo.


banner

“Vieja, vuelven los banners”

La Redó! 80

¿En forma de fichas? No, en forma de sidebar. Oyendo el clamor popular LR! ha decidido liberar los banners secuestrados (?) que ahora serán para todos y podrán ser gozados sin restricciones (?).


cristian-sanchez-prette

De victimario a víctima

Federico Mana 138

Hace pocas horas se conoció la sanción que recibió Sánchez Prette por haberle provocado una rotura de ligamentos cruzados a Marcos Cáceres en el partido NOB 1 – Racing 0, por la fecha 11 del Apertura. Fueron cinco partidos de suspensión que al buena leche (?) de Cristian le parecieron muchos. Que lo parió (?).


Imagen: saar-nostalgie

Selecciones que ya no existen. Hoy: Sarre

Zeronickname 0

La breve historia de una selección del oeste europeo que nació poco después de la finalización de la Segunda Guerra Mundial, existió por 6 años y jugó eliminatorias mundialistas.

Sarre en 1953, antes del partido contra Noruega por la eliminatoria a Suiza 1954. Parados: Waldemar Philippi, Werner Otto, Peter Momber, Karl Schirra, Herbert Martin, Herbert Binkert, Kurt Clemens. Agachados: Albert Keck, Theodor Puff, Erwin Strempel, Gerhard Siedl.

Si hay una zona limítrofe conflictiva entre Francia y Alemania, es el territorio de Sarre. O al menos lo fue durante gran parte de su historia, ya que se lo fueron pasando (o quitando) de manos entre ambos países (o imperios o lo que correspondiera según la era) durante miles de años.

Cuando finalizó la Segunda Guerra Mundial Alemania fue dividida en 4 partes y el sector sudoeste quedó para Francia. Sarre, que se ubica geográficamente en el límite de Alemania, Francia y Luxemburgo, volvía a ser parte del territorio galo después de casi 30 años bajo el yugo alemán. Pero pronto obtuvo una especie de independencia con intereses afines a la economía francesa. De alguna manera querían despegarse de la sangrienta y destruída Alemania de Hitler.

Como en toda Europa, en Sarre se jugaba al fútbol y la selección nacional no tardó en aparecer. Corría el año 1950 y el equipo nacional se conformó con mayoría de jugadores de 1.FC Saarbrücken. El club que había sido finalista de la Copa de Alemania y que en la temporada 1948/1949 fue invitado a jugar en la Segunda División Francesa como participante especial.

Jules Rimet, Presidente de la FIFA y de la Federación Francesa de Fútbol había sido el promotor de la idea de incorporar al principal club de Sarrbrücken que, durante sus encuentros ante los equipos franceses, consiguió resultados fantásticos: 6 a 0 con AC Mónaco; 6-1 enfrentado a Lens; 10-1 ante FC Rouen y 9-0 contra Valenciennes.

Para la siguiente temporada se inscribieron para jugar de manera oficial, pero el resto de los clubes galos se negaron, alegando entre otras cosas, que “ellos nunca serán franceses”. Muchos clubes de Francia habían sido obligados a jugar en la copa alemana durante la guerra y guardaban cierto rencor.

Al ser rechazado el club sarrense de la segunda francesa, y sin ganas de jugar en la pobre liga local donde estaba representado por su equipo B, el principal club del protectorado organizó la Internationaler Saarland Pokal, un torneo del cual participaban clubes de Bélgica, Francia, Suecia, Dinamarca, Austria, Suiza y Croacia. El torneo en sí era muy particular, ya que el club de Sarre recibió a 15 equipos y aquellos tres que obtuvieran los mejores resultados contra los locales, serían invitados a jugar un cuadrangular final, compitiendo por un trofeo y un premio de 2 millones de francos.

El primero de estos torneos, disputado en la temporada 1949/50, fue ganado por 1.FC Saarbrücken, que derrotó en la final a Stade Rennais por 4 a 0. La competencia de la siguiente temporada no finalizó y el club se terminó uniendo a la liga alemana. Mientras esto ocurría, la selección daba su primer paso derrotando a Suiza B por 5 a 3, el 22 de noviembre de 1950.

Imagen: Die saarländische Fußballnationalmannschaft
Morlock convierte el segundo gol para Alemania Federal. Sarre se comienza a quedar afuera.

En los años 1951 y 1952 el conjunto nacional de Sarre seguía jugando ante seleccionados B de Europa, hasta que en 1953 se inscribieron para la clasificación de la Copa Mundial de la FIFA Suiza 1954. Dos meses antes de Brasil 1950 obtuvieron la afiliación a FIFA y estaban habilitados para participar de los torneos internacionales, compartiendo el Grupo 1 de la eliminatoria con Noruega y Alemania Federal.

En el primer encuentro se midieron ante 22 mil noruegos que veían como su selección era derrotada por un combinado que jugaba su primer partido internacional por una competencia oficial. El 3-2 final, sumado al empate de Alemania Federal ante los nórdicos por 1 a 1, le daba hasta ese entonces a Sarre el pase directo a Suiza 1954.

Para jugar el segundo partido tuvieron que trasladarse a Stuttgart y medirse ante Alemania Federal, el país que había contenido al territorio durante gran parte de la historia. Los alemanes fueron superiores y se impusieron por 3 a 0, así que ambos debían definir el pase mundialista a Suiza en Saarbrücken.

El 28 de marzo de 1954, más de 50 mil espectadores se hicieron presentes en el Ludwigparkstadion, hogar de la selección sarresa. Alemania no había tenido la gentileza de izar una bandera de Sarre en el encuentro de ida, pero en la vuelta poco importaba este hecho de la falta de reconocimiento de independencia.

Sarre dominaba el juego en los primeros minutos y Herbert Martin convertía el primer gol del partido. Pero el árbitro holandés Just Bronkhorst cobró un offside que tan sólo él vio. Cuando aún iban 0 a 0 el defensor alemán Werner Kohlmeyer despejó un balón de su propia área con la mano sin ser sancionado con falta penal. Max Morlock convirtió los dos primeros goles de Alemania para el 3-1 final consiguiendo así el pasaje definitivo a Suiza.

Sepp Herbeger, el técnico de la selección alemana, estaba tan confiado que ganaría, que ya había hecho las reservas en Suiza e invitó al entrenador sarrense a unirse al equipo como asistente. El director técnico de Sarre no era otro que Helmut Schön, quién luego sería campeón de Europa en 1972 y campeón mundial en 1974 con la selección alemana. Todo el plantel sarrense fue invitado al Wankdorfstdion para ver la victoria germana en Suiza 1954 ante los húngaros.

“No estábamos tristes por haber perdido”, recordaba el delantero de Sarre Kurt Clemens, quien además aseguraba en una entrevista realizada años después de aquella epopeya que “siempre me sentí alemán. Nunca quise impedir que el equipo con el cual quise jugar desde que era niño, fuera al Mundial de Suiza. Además sabíamos que nosotros jamás tendríamos una chance de ganar la Copa”.

Clemens nunca pudo cumplir su sueño de jugar para Alemania, aunque varios de sus compañeros sí lo hicieron: Herbert Martin, Gerhard Sieler y Heinz Vollmar, entre otros pocos, jugaron para ambos seleccionados convocados por quien era asistente técnico de Alemania Federal.

En la previa de la Copa Mundial de Suiza, la selección de Sarre ofició de sparring de la selección de Uruguay  único equipo no europeo al que se enfrentaron). En el  Ludwigparkstadion el conjunto charrúa se impuso por 7 goles a 1 y Sarre, que generalmente vestía camiseta color celeste, aquella vez jugó vestido de rojo.

Ticket

El protectorado de Sarre volvió a unirse a Alemania en enero de 1957 y la selección desapareció para siempre, no sin antes perder un último partido internacional, ante Holanda, en 1956, completando 19 partidos de los cuales nueve de ellos, fueron contra selecciones A (Noruega, Alemania Federal, Yugoslavia, Suiza, Holanda y Uruguay) y los diez restantes ante seleccionados B de países europeos.


Antihéroes del fóbal nacional. Hoy: Bernardo Houssay

Ernesto 181

Continuando con esta bella tarea que es la de encontrar personajes del fútbol nuestro que por el macizo puño de la historia fueron catapultados a la nada misma hoy es turno de hablar de un Nobel de Medicina (?)