La ciénaga

Miguel Molina y Vedia 0

El diluvio de ayer en el Gran Buenos Aires impidió que se complete la quinta eliminatoria de la Copa Argentina. En el interior, Central Norte bajó a Gimnasia y Tiro en el clásico y dos grandes como Talleres (Córdoba) y San Martín (Tucumán) se metieron en el cuadro principal.

La última semana de la Copa Argentina en este 2012 se completó sin los batacazos de instancias anteriores: todos los partidos entre rivales de distintas categorías finalizaron con el triunfo del contendiente más encumbrado. Acaso los equipos del Argentino “B” hayan sido víctimas de un sistema de disputa que los obligó a superar primero dos fases entre los integrantes de su divisional, para luego afrontar dos cotejos adicionales, la gran mayoría contra oponentes del Argentino “A” y en condición de visitante. Más allá de que el aumento de la nómina de aquel torneo a cien equipos obligó a algunas de las modificaciones, otras como las que refieren a la distribución de las localías resultan arbitrarias. El efecto práctico de esta nueva reglamentación es muy claro: sólo pasaron al cuadro principal de la competencia equipos del Argentino “B” que tuvieron la suerte de cruzarse con otros de su mismo nivel en esta quinta eliminatoria. De esta manera, los representantes del ascenso del interior en los 24avos de final se distribuirán entre diez del Argentino “A” y dos del “B”, cuando en la 2011-12, en la que arrancaron todos a la par y sin preclasificaciones, habían sido seis del “B” y cinco del “A”.

Lo más cercano a una sorpresa se dio en el clásico salteño. A pesar de que participan en la misma categoría, Central Norte parecía muy lejos del nivel de Gimnasia y Tiro. E incluso esto es bastante relativo, ya que al Albo se le ha derrumbado la estantería en diez días: hasta entonces era el cómodo líder la zona norte del Argentino “A”, con un invicto de trece partidos, mayormente compuesto por triunfos. Pero dos derrotas consecutivas en la competencia regular redujeron su ventaja a seis unidades, que pueden ser tres cuándo queden libres este fin de semana. Acaso el Millonario haya entrado en una ciénaga marteliana que encaja muy bien con su identidad tan de burguesía salteña. Ahora le queda recluirse en cama y quejarse porque las chinitas no atienden el teléfono (?). El bajón tuvo anteayer su repercusión en la Copa Argentina, ante un oponente al que había vencido dos veces hace poco, por el campeonato.

En un partido más bien parejo, el Cuervo contó con la ventaja de abrir el marcador cerca del inicio, cuándo Weiner aprovechó con probidad un balón que le quedó servido en la puerta del área tras una seguidilla de rebotes. Con muchísimo por jugar, Gimnasia y Tiro tomó las riendas del trámite, pero siempre evidenció su presente desdibujado: a pesar del dominio territorial, sus chances para igualar fueron esporádicas. Un tumulto en el inicio del complemento le puso un poco de calor al clásico, pero complicó aún más las posibilidades del Albo, que se quedó con uno menos por expulsión de Henry Sáez. A pesar de sus persistentes intentos, no hubo caso para los dirigidos por Riggio, que tuvieron un flojo cierre de año (recordamos que en el Argentino “A” quedarán libres en la jornada restante) que no debería empañar su buena campaña, aunque la empaña (?). Central Norte celebró su acceso al cuadro principal de la competencia, al que llega por segundo año consecutivo, nuevamente tras vencer a su rival de toda la vida: el año pasado había sido un vibrante 4-2 para el Cuervo.

Habrá otro equipo salteño en el cuadro principal de la competencia: Juventud Antoniana derrotó anoche con holgura a Central Córdoba (Santiago del Estero). Un gol de Germán Noce cuándo iban apenas doce minutos allanó el camino para una Juve que casi nunca cedió el control del cotejo. Antes de la media hora, Badaracco estiró la ventaja de los salteños y comenzó a liquidar el pleito. Para peor, el Ferro santiagueño se quedó con uno menos antes del descanso. Curiosamente, tal vez por sentir que todo estaba perdido, en el complemento Central Córdoba tuvo su mejor tramo del partido, y hasta estuvo cerca de descontar: se lo negó el travesaño. En cambio, Juventud Antoniana alcanzó el 3-0 definitivo con un penal convertido por Enrique Triverio, y se aseguró su lugar en la próxima fase.

Como dijimos al comienzo de esta nota, sólo dos equipos del Argentino “B” consiguieron superar esta quinta eliminatoria, en ambos casos tras superar a rivales de su misma categoría, y en ambos casos remontando una desventaja inicial. Un sólo equipo de esta divisional repitió la proeza de meterse en el cuadro principal como en la primera edición de la Copa. Hablamos de Unión (Villa Krause), que superó en el Estadio del Bicentenario de San Juan a San Martín (Mendoza). El “Chacarero” venía algo golpeado por la insólita renuncia de su flamante entrenador, Julio César Toresani. El “Huevo” había ocupado el cargo hace apenas dos semanas, pero los dejó a todos de garpe para asumir como entrenador en Desamparados (San Juan). En fin, otro capítulo en la deliciosa rivalidad entre la Springfield y la Shelbyville de Cuyo, que también tuvo su capítulo futbolístico en la Copa Argentina. A pesar del exitoso historial de Unión en la competencia, los sanjuaninos tuvieron lugar para una novedad: la de anteanoche fue su primera victoria en los noventa minutos, ya que hasta ahora, entre ambos certámenes, sumaban seis clasificaciones, todas por penales. Para hacer más meritorio este “estreno”, cabe repetir que el Azul comenzó perdiendo bastante rápido, ya que a los 17 del primer tiempo, el Chacarero contó con un penal, bien aprovechado por el casi cuarentón Gustavo Reggi. El equipo local, golpeado por la desventaja y la problemática salida de Paula Chaves del Bailando (?), acometió en busca del empate pero con escasa claridad. Sin embargo, la insistencia terminaría reconciliándose con la efectividad en un más que fructífero y breve lapso del complemento: en siete minutos, Unión dio vuelta el resultado. Primero, igualó Alexander Lucero tras una buena acción personal en la que eludió a dos contrarios, y casi enseguida estableció con un cabezazo el 2-1 Rubén Darío Gigena, que sigue de racha a pesar del lastre que significa haber motivado más de un párrafo en este sitio (?). Al Chacarero le quedaban más de veinte minutos para intentar recuperarse, pero estaban con la cabeza en una cita irrenunciable en Segurola y La Habana (?). Como homenajeando aquella gloriosa gesta de la Bombonera pre-macrista, lo más saliente del tramo final fueron las cuantiosas expulsiones, dos en la visita y una en los locales: rescatamos entre todas la del delantero mendocino Sebastián Coria, que derribó al arquero rival en el aire y con pelota en movimiento. Adelante, “Pampero”, no dejes que la gilada te amedrente (?).

El otro equipo del Argentino “B” que estará en los 24avos de final será Jorge Gibson Brown (Posadas), lo cual significa que el sueño de volver a ver al entrañable Deportivo Mandiyú ante los grandes del país deberá esperar, al menos por una temporada. Los misioneros, que hicieron las veces de local, habían arrancado siendo superiores, pero Mandiyú torció el rumbo del partido a través de una pelota parada, en la cual Jonathan Cabrera, de cabeza, abrió el marcador. El verdirrojo posadeño redobló sus esfuerzos y generó numerosas situaciones para el empate, algunas clarísimas, que no supo aprovechar. La tendencia no se modificó en el complemento: Bobby Gibson Brown (?) al ataque, y los correntinos apostando a una contra. Los minutos pasaban entre dos presunciones contradictorias: que semejante dominio necesariamente iba a desembocar en una conquista, o que la sumatoria de oportunidades desperdiciadas terminaría desgastando a los locales. La incógnita se despejó en un minuto, claro que con la necesaria intervención de la mala fortuna, por no decir de la mala praxis. A los 26 de esa segunda etapa: el futbolista de Mandiyú Carlos Azcurra quiso despejar el balón en un córner y lo mandó ¡de taco! al fondo de su propio arco. Sus compañeros todavía estaban distraídos craneando una campaña difamatoria contra él en Twitter (?), y Brown aprovechó: centro preciso de Martín Pérez, testazo de Verdún y el partido se había dado vuelta en un centenar de segundos. Quedaba más de un cuarto de hora para que el Algodonero se recupere, pero sus intentos ofensivos apenas inquietaron, e incluso habilitaron incisivos contraataques del conjunto ganador, que no estiró la ventaja porque, salvo en ese minuto perfecto, sus delanteros anteayer estuvieron con la mirilla desviada. Brown de Posadas será uno de los numerosos equipos con ese patronímico que animarán la ronda final de la Copa, ya que se suma a los de Adrogué y Madryn, amén del lugar que Almirante de Isidro Casanova dirimirá en la la etapa intermedia ante Sarmiento de Junín. Aún así, cabe aclarar que el club posadeño honra a una persona diferente que sus tocayos: no al milico irlando-argentino sino a uno de los legendarios hermanos del Alumni multicampeón de principios del siglo XX.

De todos los equipos del Argentino “B” que debían acometer la hazaña de bajar a uno del Argentino “A” por segunda vez consecutiva, acaso el que afrontaba una empresa más promisoria era Villa Mitre (Bahía Blanca). No sólo por el flojo presente de su rival, Racing (Olavarría) -último en la zona sur de su divisional-, sino porque era el único equipo de la categoría centenaria (?) que tenía la oportunidad de jugar en condición de local. La causa de esta irregularidad es bastante pintoresca: en la ciudad dónde reside el Chaira se realizaba anoche el festival Nacional de Doma y Folklore, con lo cual no habría personal policial disponible: los miembros de la fuerza iban a ser amaestrados por los jinetes más avezados de toda nuestra pampa (?). A pesar de este contratiempo, Racing consiguió superar el compromiso con oficio. Tras un primer tiempo con leve dominio de Villa Mitre, promediando el complemento llegó una jugada bisagra en el partido: un pique en falso desairó a Franco Quiroga, defensor del Tricolor bahiense, que se vio obligado a camisetear a Gonzalo Abán en el área, y el juez del match sancionó penal para el Chaira y expulsión para Quiroga. Oscar Altamirano no falló en la ejecución posterior, y el cotejo tomó un rumbo ya irreversible en favor de la visita. Un ratito después, una agresión mutua entre Díaz Bender y Santellán dejó las cosas nueve contra diez. Cerca del pitazo final, los olavarrienses acertaron una contra por intermedio de Chevrot para establecer el 2-0 y sellar su pasaje a la próxima fase con tiempo suficiente para volver al pago a pescar los últimos bises del Chaqueño Palavecino (?).

Se terminó la travesía de Argentino Agropecuario (Carlos Casares) en la Copa, así que nosotros pensamos gastarnos todos los chistes sobre fútbol sojero que nos quedan (?). El avión fumigador fue obligado a bajar en el peaje de Mar del Plata, y tuvo que pagar la retención móvil de los penales con su eliminación (?). Alvarado (Mar del Plata) tuvo que fatigar bastante para imponer su localía y su diferencia de categoría, pero finalmente el clásico entre antiguos aliados del Gobierno terminó inclinándose hacia el “Torito”, club presidido por Facundo Moyano, quien hace poco declaró que se siente heredero del legado sindical de José Ignacio Rucci y Agustín Tosco. Llevado al fútbol sería como proponer la síntesis entre Juan Ramón Carrasco y Mario Gómez (?). Contra Agropecuario ganó la tendencia que responde a la agrupación “La Roberto Mario”, ya que Alvarado pasó con lo justo. A diferencia de la mayoría de los cotejos de la región interior, que tuvieron lugar entre ayer y anteayer, este cotejo se disputó hace ya siete días, por una disposición del Aprevide (nuevo nombre del Coprosede con el mismo olor) que, como todo lo que proviene de ese tipo de organismos, ya renunciamos a siquiera intentar comprender.

El equipo de Grobocopatel se vio algo desorientado en los primeros minutos, en los cuales los marplatenses tomaron la iniciativa. Sin embargo, pasado ese lapso inicial, en el cual los visitantes quizás se vieron afectador por el marco del estadio Mundialista, se vio un partido de ida y vuelta, en el cual ambos equipos desperdiciaron varias chances para ponerse al frente. Si bien Alvarado continuó ejerciendo la posesión de la pelota durante la mayor parte del juego, Argentino Agropecuario inquietaba constantemente a través de los contraataques y las pelotas paradas. Más allá de la buena actuación de ambos arqueros y la floja puntería de los delanteros, quedó un margen para la polémica por la actuación de los jueces de línea, que con sus banderitas levantadas le anularon tres goles a los de Carlos Casares por, anotá, contaminación, desmonte y evasión fiscal (?).

El 0-0 con el que finalizó el tiempo reglamentario no resultó entonces un fiel reflejo de este partido entretenido, sino que demuestra lo poco que este gobierno montonero (?) les deja de su descomunal esfuerzo a los trabajadores con capacidad de negociación y salarios envidiables, y a los terratenientes que saben ayudar a la naturaleza con químicos y sentarse en el porche a ver crecer sus cuentas bancarias (?). En los penales, era afano para Alvarado: tienen a Christovao y a Junior Ischia (?). Ambos pateadores sacaron a relucir su prosapia bostera convirtiendo sus remates, y contagiaron a dos de sus compañeros, que ejecutaron con igual eficacia. Argentino Agropecuario pudo aguantar el ritmo en sus primeros dos disparos, pero después se derrumbaron los precios internacionales (?): Sellanes Lens le erró al arco en el tercer envío, y Evangelisti contuvo el cuarto, pateado por Costa Corbo. Posta, todos jugadores con doble apellido, aunque los verdaderos aristócratas tenemos tres (?). Hasta allí llegó entonces la peculiar aventura del club transgénico en su primera Copa Argentina. El Torito, por su lado, se metió en el cuadro principal y se debate entre anhelar un clásico contra Aldosivi o un choque contra un grande de Primera que no sea Aldosivi (?). Acaso se buscará revivir aquella hazaña de la cual justo ayer se cumplieron 34 años, el 5-0 a San Lorenzo en el Viejo Gasómetro.

Talleres reafirmó en su cruce copero el buen momento que atraviesa en el Argentino “A”, más allá de que su rival de anteayer no es actualmente medida de nada. Sus cotérraneos de Racing boyan en la misma categoría sin haber sumado victorias y se perfilan como un candidato inamovible al descenso. Aún así, la T plasmó su ventaja a priori con la contundencia que la oportunidad reclamaba, si bien favorecido por la temprana expulsión en Racing de Leandro Beterete, aquel jugador homenajeado por John Lennon en los contrapuntos vocales de “Getting Better” (?). Con uno más desde los ’27, los dirigidos por Sialle dejaron la serie prácticamente definida con dos conquistas hacia el final del primer tiempo. Primero, Gabriel Carabajal abrió el marcador con un envío cerrado que sorprendió al guardavalla racinguista. Quedó la duda de si fue la intención del goleador patear al arco o si había tirado centro. Poco después, Alexis Olivera estiró la diferencia.

En el complemento, ni siquiera la tempranera expulsión de su jugador Marcos Carrasco preocupó demasiado a los tallarines, que a los cinco minutos despejaron cualquier duda sobre el destino del partido, cuando Nicolás Trulls, de cabeza, estableció el 3-0 que sería definitivo. El largo lapso restante estuvo de más y Talleres celebró la victoria a lo grande, incluido el lanzamiento de camisetas de los jugadores hacia la tribuna. Mucha expectativa estará puesta ahora en el sorteo que dictaminará el lugar de la T en el cuadro del torneo: un enfrentamiento contra Belgrano resulta perfectamente posible. Matemáticamente, es apenas una chance entre veinticuatro, pero los amantes neutrales del termismo nos merecemos que la perra suerte nos haga una gauchada y reedite el clásico cordobés después de tantos años.

Mientras tanto, en el interior de la provincia meditérranea se dio la lógica: Sportivo Belgrano superó por 2-1 a Atenas (Río Cuarto), en un partido signado por los rumores de alejamiento de Néstor Craviotto del banco local, luego confirmados. El ex-goleador de la selección danesa (?), migrará a Chile para dirigir a Unión La Calera, aunque a diferencia de Toresani, por lo menos avisó y seguirá en San Francisco hasta que empiece el receso. En el partido, los riocuartenses, que militan en el Argentino “B”, sostuvieron bastante las equivalencias durante el primer tiempo, que finalizó sin goles. Pero a los tres minutos del complemento Diego Salvatierra consiguió la anhelada ventaja para “La Verde”. Ya cerca del final, habría espacio para una genialidad de JP Francia, que estiró la diferencia con un tiro libre de los suyos. Atenas alcanzaría a descontar aprovechando un error del arquero sanfrancisqueño, pero no llevaría ningún peligro ulterior como para empatar el partido. Sportivo Belgrano llega entonces a la fase final de la Copa Argentina por segunda temporada consecutiva: el año pasado avanzó incluso una ronda más, tras despachar a Almirante Brown (Isidro Casanova) para luego caer ante River Plate en Catamarca.

La semana pasada, en nuestra columna sobre el Argentino “A”, habíamos repasado las picantes declaraciones que Carlos Ramacciotti, técnico de San Martín (Tucumán) había intercambiado con su par de San Jorge de la misma ciudad, Osvaldo Bernasconi, tras un empate 2-2 en la Ciudadela. Esta novedosa inquina entre un grande provincial venido a menos y la pujante entidad en ascenso, tuvo una esperada revancha anteanoche, y a juzgar por el resultado, los antecedentes y el temperamento de Rama, sorprende que no haya celebrado pelando la poronga en el medio de la cancha y ofreciéndola para el consumo popular subsidiado (?). No solamente por la victoria, sino porque el Santo borró a su rival de la cancha. Sin embargo, las declaraciones del ex-coequiper de Edgardo Sbrissa (?) fueron inusualmente contemporizadoras:

Lo que hicieron ellos está muy bien, tienen un buen equipo y es muy importante lo que vienen haciendo en el campeonato, pero hoy nosotros jugamos mejor, creo que tenemos que estar tranquilos y no crear una rivalidad inexistente.

Ufa, nos gustaba más el Ramacciotti bardero (?). De todas maneras, su ansiedad por superar este cruce se verificó con la decisión de alinear a su formación titular íntegra, a pesar de su andar irregular en el Argentino “A” y del enfrentamiento crucial ante Talleres (Córdoba) el próximo domingo. Anteanoche, abrió el camino para el triunfo el inoxidable Ring Ring Balvorín, que bajó con el pecho un buen centro de Lucas Bustos y sometió de zurda al arquero del Expreso. San Martín no se conformó con la ventaja, y en el tramo restante de la primera etapa estuvo más cerca de aumentar que San Jorge de empatar. A pesar de que no lo consiguió, sí se llevó algo más al descanso: a los 44′ la visita sufrió la expulsión de Matías Fernańdez por doble amarilla. En ventaja y con un hombre de más, los de Ramacciotti profundizaron su dominio y liquidaron la faena con dos goles de Rubén Molina, tras sendos zurdazos cruzados de buena factura, especialmente el segundo. El Expreso Verde, ya bastante contrariado por la expulsión sufrida, sumó elementos para el berrinche con cuatro off-sides dudosos en jugadas de sumo peligro. Recién faltando seis minutos conseguiría descontar Acosta -¡también en posición dudosa!- para maquillar un poco la goleada. Más allá de las dudas respecto del arbitraje, San Martín selló con firmeza su clasificación y espera el sorteo para conocer a su rival. Podría ser, entre muchos otros, Atlético Tucumán, aunque antes el Decano debería superar a Gimnasia de Jujuy en la kafkiana (?) “fase preliminar de la etapa final”.

Ahí viene Ramoooooón! Muchachos, por favor no desesperen… No vamos a referirnos al desembarco de cierto entrenador riojano en el Barrio de Núñez desde un enfoque casi igual al de otros cien mil cronistas, pero aguijoneado por el narcisismo de la pequeña diferencia (?). Hablamos, en cambio, de Ramón Santamarina (Tandil), que a su feliz presente en el Argentino “A” (alcanzó la punta de la zona Sur por primera vez en la temporada) le suma su paso firme en la Copa Argentina. Un gol tempranero de Diego Bucci encaminó a su favor el trámite ante Defensores de Belgrano (Villa Ramallo), que aunque menos encumbrado, viene en alza en la misma categoría. De hecho, había superado por esa competencia a los tandilenses hace veinte días. En esta ocasión, sin embargo, el mencionado gol de Bucci allanó la tarea del Aurinegro, que mantuvo su tesitura ofensiva aún ganancioso. Hacia el final de la etapa inicial, los visitantes comenzaron a ensayar una reacción y estuvieron a tiro del empate con un cabezazo de Mauro Rodríguez que fue devuelto por el travesaño. En el inicio del complemento, Defensores mantuvo su envión y el empate parecía cerca. Sin embargo, Santamarina se recompuso hacia el cuarto de hora: primero le cerró los caminos ofensivos a su rival, y luego fue en busca de aumentar la ventaja. Lo consiguió a los ’28 por intermedio de Arnaldo “Pitu” González, quien definió con paciencia tras hacer pasar de largo a su marcador con un enganche hacia su perfil derecho. La consiguiente clasificación y la promesa de un rival de divisionales superiores reaviva en los tandilenses los recuerdos del partidazo ante Boca de febrero de este año. De todas maneras, la peculiar reestructuración que planteó la organización para esta segunda edición hará imposible que aquel cruce se reedite en la ronda inmediata, ya que los Xeneizes ingresarán al cuadro en una instancia ulterior.

El cruce más austral de la semana nos brindó, a falta de buen fútbol, expulsados y emociones agónicas. Boca (Río Gallegos), del Argentino “B”, fue un respetable escollo para un Guillermo Brown (Puerto Madryn) que hasta hace poco se codeaba con la elite del fútbol nacional (?). Los chubutenses, debido a su floja campaña en el Argentino “A”, estrenaban en el puesto de técnico a Luis Murúa. La perlita bizarra de la tarde la dio el ingreso al campo de juego de un perro ataviado con los colores aurinegros de Deportivo Madryn, acérrimo rival de Brown. El can estaba tan pancho que en lugar de huir asustado como suele suceder en estos casos tuvo que ser retirado en la camilla reglamentaria ante la risa y los insultos de los asistentes (?). Yendo a lo futbolístico, en el primer tiempo, ambos se repartieron las ocasiones de gol, y en el segundo, las tarjetas rojas (?). Los santacruceños contaron con la oportunidad inmejorable de disfrutar de una ventaja numérica, primero once contra diez cuándo Aciar vio la segunda amarilla, y luego diez contra nueve, cuando Arach y Parisi fueron los chivos expiatorios de una gresca generalizada. Los locales, aún con uno menos, no renunciaron nunca a conseguir la victoria. Ya con el tiempo cumplido, la expulsión de Di Pancrazio en Boca dejaría a ambos en igualdad de condiciones. Casi inmediatamente, cuándo todo conducía a los penales, Chavarri les ganó a todos de cabeza en un tiro de esquina y le dio la victoria a Brown. Fue un justo colofón para un cotejo deslucido pero intenso. La Banda espera ahora reencontrarse en próximas instancias con sus viejos amigos de la B Nacional. Hasta hay un par que parece que se mudaron a la “A” y ya ni saludan (?).

Gimnasia y Esgrima (Concepción del Uruguay) eliminó a Ben Hur (Rafaela) en los penales luego de noventa minutos olvidables. El Lobo entrerriano nunca hizo notar la diferencia de categoría, excepto en un breve tramo al inicio del complemento, en el que acercó bastante peligro al arco de los santafesinos. El 0-0 resultó inevitable, pero en la definición desde los doce pasos Catriel Orcellet sacó a relucir la mística copera que se trajo desde Sarandí (?) y tapó dos de los cuatro tiros que le patearon. Los uruguayenses no fallaron ninguno de sus remates y se metieron en el cuadro principal del certamen, un bálsamo para su mediocre campaña en el Argentino “A”.

Anoche, en el cruce híbrido entre un equipo directamente afiliado y otro indirectamente afiliado no hubo batacazo, aunque por poco. Rivadavia (Venado Tuerto), del Argentino “B”, llevó a los penales a Central Córdoba (Rosario), de la B Metro, tras haber sido superior durante la mayor parte de un partido que estuvo cerca de suspenderse por un corte de luz en el Gabino Sosa, subsanado por la puesta en marcha del grupo electrógeno. Leonel Poropat, arquero charrúa, fue la figura excluyente de la noche. En el tiempo reglamentario ahogó varias situaciones claras de las que dispuso el equipo de la V Azulada para garantizar el 0-0. En los penales, atajó dos disparos, luego de que Central Córdoba empezara en desventaja por el fallo de De Bruno en su segundo penal. Angustiosamente y sin jugar bien, los rosarinos son otros de los que repiten la clasificación al cuadro principal, mientras que los venadenses quedan con la satisfacción de haber hecho un gran papel y la bronca de haber quedado al borde de la hazaña.

Más allá de la victoria del Charrúa en la Copa de la Hermandad Afiliada – no Afiliada (?), hubo un solo partido en la región Metropolitana, el que enfrentó el miércoles a Estudiantes y Riestra. En cambio, los dos cotejos programados para ayer jueves (Almagro – Defensores Unidos y Morón – Berazategui), tuvieron que ser postergados por el diluvio, la nube tóxica y la extensión de la cautelar de Clarín (?). Como Futbolistas Argentinos Agremiados ya está movilizando a sus golpeadores pagados (?) para garantizar que no haya fútbol después del 9-D (?), estos cruces deberán disputarse forzosamente el año que viene. De momento se barajó extraoficialmente la fecha del 29 de enero, así que ya saben que día no va a jugarse (?). Acaso este contratiempo sirva para reparar la insólita decisión del APREVIDE de programar sin público un partido entre dos equipos cuyas hinchadas son amigas, como Almagro y el CADU zarateño.

24 horas antes del Armageddon preanunciado por cierta banda indie de La Plata (?), se había confirmado que, a diferencia de lo que sucedió la temporada pasada, no habrá equipos de Primera “D” en el cuadro principal de la Copa, algo para lamentar. El último equipo que mantuvo chances de concretar la proeza fue Deportivo Riestra, justamente el mismo que el año pasado consiguió meterse en esa instancia e incluso forzó al Quilmes de Caruso Lombardi a una agónica definición por penales. Es decir que Estudiantes de Buenos Aires, su vencedor de anteayer, se puede jactar de haberle cortado el invicto en los ’90 a los del barrio de Flores. En un cruce entre aurinegros, los contendientes se repartieron los paños (?): Riestra jugó de negro y el Pincha de blanco. El conjunto de la menor categoría directamente afiliada sostuvo la paridad durante todo el primer tiempo, e incluso tuvo una chance clarísima de ponerse en ventaja tras una jugada exquisita de Rodrigo Sánchez, que se limpió a dos rivales en fila y sólo falló en la definición mano a mano ante Martín Ríos. En el complemento, la expectativa de un final cerrado se desplomó en un santiamén: entre los ’13 y los ’20, los de Caseros pudieron vencer la férrea resistencia de su oponente y sacaron la ventaja de dos goles que resolvería el pleito. A la visita sólo le quedaba dejar muestra de su vergüenza deportiva desperdiciando una chance increíble para descontar en el área chica y quedándose con uno menos cuando el mismo Sánchez de la apilada arriba aludida cascó a un jugador rival por poder vivir del fútbol (?). Los dirigidos por Nardozza festejaron entonces la clasificación, que se suma a la buena campaña en la B Metro.


Mientras en su antiguo feudo no se podía jugar, él apoyaba la desinversión con los invertidos (?)

LO QUE VIENE – 2013

Intentaremos aclarar el panorama al mejor estilo Arjona (?) para entender lo que se viene, con la salvedad de que la suspensión de los dos cotejos de ayer dejó inconclusa la fase preliminar de la Copa. Aún con estos asteriscos pendientes, estimamos que el sorteo de los cruces de los 24avos de final se realizará la semana entrante tal como estaba previsto, con una bolilla disyuntiva (?) que represente a los eventuales ganadores de los partidos postergados. Recordamos además que a principios de 2013 se enfrentarán los dieciséis participantes de la B Nacional que nunca fueron campeones de Primera “A”, en busca de ocho lugares en el cuadro principal. Más allá de que nominalmente esta fase preliminar pertenece a la ronda final de la Copa, en términos prácticos (léase, series que deberían superar para ser campeones) estos equipos están menos avanzados en la competencia que los que acaban de clasificar en la quinta eliminatoria.

Etapa preliminar de la Fase Final: Independiente Rivadavia (Mendoza) – Instituto (Córdoba); Olimpo (Bahía Blanca) – Aldosivi (Mar del Plata); Crucero del Norte (Garupá) – Boca Unidos (Corrientes), Gimnasia (Jujuy) – Atlético Tucumán; Patronato (Paraná) – Nueva Chicago; Sarmiento (Junín) – Almirante Brown; Gimnasia (La Plata) – Douglas Haig (Pergamino); Deportivo Merlo – Defensa y Justicia. Los ocho ganadores clasifican a los 24avos de final, en los cuáles ya tienen su lugar predeterminado.

Clasificados a 24avos de Final, zona Metropolitana: Chacarita, Estudiantes (Buenos Aires), Platense, Tristán Suárez, Brown (Adrogué), Deportivo Armenio, Central Córdoba (Rosario), UAI Urquiza, Excursionistas y Midland. Restan disputarse los cruces entre Almagro – Defensores Unidos (Zárate) y Morón – Berazategui.

Clasificados a los 24avos de Final, zona Interior: Talleres (Córdoba), San Martín (Tucumán), Juventud Antoniana (Salta), Sportivo Belgrano, Central Norte (Salta), Ramón Santamarina (Tandil), Alvarado (Mar del Plata), Guillermo Brown (Puerto Madryn), Gimnasia y Esgrima (Concepción del Uruguay), Racing (Olavarría), Unión (Villa Krause) y Jorge Gibson Brown (Posadas).

Esperan desde siempre (?) en los 24avos de final: Rosario Central, Huracán, Ferrocarril Oeste, Banfield, San Martín (San Juan), Godoy Cruz (Mendoza), Unión (Santa Fe), Colón (Santa Fe), Atlético Rafaela, Belgrano (Córdoba), Argentinos Juniors, Tigre, Quilmes, All Boys, Arsenal y Lanus.

Arrancan en 16avos de final: River, Boca, Independiente, San Lorenzo, Vélez Sarsfield, Racing, Estudiantes y Newell’s Old Boys.

El cuadro del torneo en su estado actual (previo al sorteo de los cruces de 24avos), puede consultarse haciendo homenaje a Osvaldo Zubeldía (?) aquí.


La repetiremos hasta el cansancio: la mejor foto de toda la fase preliminar de la Copa Argentina




Luego de un partido pésimo durante los 90’, Racing se quedó con el pase para la final gracias al cagazo de River penal que Saja le atajó al juvenil Vila. El arquero de Racing, que durante el tiempo regular le había tapado la más a Aguirre, fue la figura de la noche. En el Millo también erró Almeyda mientras que Chichizola le tapó su remato a Gio Moreno.

El partido, en el arranque mostró mejor a River que antes de los 10’ tuvo dos llegadas. Una de Roger correctamente anulada por Toia (de muy mal arbitraje) y otra que terminó con una falta en el área -no sancionada- de Pillud sobre Villalva. Pasados los primeros minutos, Racing pudo equilibrar las acciones de la mano de Gio y los desbordes del tandem (?) Castro-Viola por izquiera. La más clara en esos primeros 45’ la tuvo Racing en los pies de Castro.

La segunda parte fue aún más chota (?) que la anterior. Giovanni Moreno, que había estado muy activo, se cansó y no gravitó en el partido. A los 8’ hubo un penal sobre Castro que Toia volvió a ignorar. Funes Mori -el más malo de los dos (?)- tuvo una pelota en el centro del área pero fue bien tapado. Minutos después, Lucas Castro remató desde afuera pero su pelota se fue por encima del arco de Chichi. A los 24’ Aguirre tuvo la más clara. El pelado pateó desde su casa y sorprendió a todos menos a Saja que con una volada espectacular mandó la pelota por encima del travesaño.

No hubo tiempo para mucho más. En los penales, lo dicho, Chichizola le atajó el penal a Moreno y Villalva -que pateó el último penal, que le hubiera dado el pase a la final- estrelló su tiro en el palo. En la tanda de 1×1 Fariña convirtió el suyo y Saja se lo atajó a Vila.

Racing Club: Saja; Pillud, Cáceres, Martínez, Cahais; Zuculini, Pelletieri, Viola, Moreno; Castro, Santander. DT: Luis Zubeldía.

River Plate: Chichizola; Abecasis, Pezzella, González Pirez, Ramiro Funes Mori; Ríos, Ledesma, Domingo, Aguirre; Villalva, Rogelio Funes Mori. DT: Matías Almeyda.

Amonestados: PT: 9′ Abecasis (River), 16′ Martínez (Racing), 29′ Ramiro Funes Mori (River), 46′ Ledesma (River). ST: 27′ Aveldaño (Racing)
Cambios: ST: 0′ Ocampos por Ríos (River), 16’ Hauche por Santander (Racing), 21’ Aveldaño por Martínez (Racing), 29’ Fariña por Castro (Racing), 36’ Vila por Abecasis (River), 44’ Ponzio por Aguirre (River)

Árbitro: Alejandro Toia.
Estadio: Padre Ernesto Martearena, Salta.

Se juega el penúltimo partido de la Copa Argentina. La organización de las fechas, la elección de las sedes, el cruce de fixtures entre diversos campeonatos y las realidades diferentes de cada equipo nos ponen ante una definición a las apuradas del torneo. Tras cuatro semanas con un partido de cuartos de final en cada una, las semifinales se comprimieron en un día. Eso sí, sin cambiar las sedes ubicadas a kilómetros de distancia. Coherencia ante todo. (?)

El Millonario y la Academia afrontan este partido con perspectivas diferentes. Matías Almeyda sabe que su principal objetivo es el retorno a Primera, por lo tanto pondrá en la cancha un equipo alternativo al que se presenta cada sábado en el torneo Nacional B. El único titular que aparecerá hoy en Salta es el zaguero Ramiro Funes Mori. Racing en cambio, no juega por nada en la A y busca cerrar con una sonrisa un semestre cuyos resultados no confromaron en absoluto a su hinchada. Luis Zubeldía sabe que obtendría tranquilidad con la obtención de la copa y en consecuencia pone toda la carne en el asador.

Ambos equipos llegaron ganando todos sus partidos, lo cual resulta curioso en un torneo donde han abundado las definiciones por penales. River hasta el momento venció a Defensores de Belgrano, Sportivo Belgrano (de San Francisco, Córdoba), Quilmes y San Lorenzo, mientras que Racing superó a El Porvenir, Patronato de Paraná, Sarmiento de Resistencia y Atlético Tucumán. ¿Que pesará más? ¿La paternidad del equipo de Nuñez sobre el de Avellaneda, o el juego de figuras como Saja, Giovanni Moreno, Pillud y Pelletieri? ¿La confianza de los suplentes de River tras eliminar a San Lorenzo, o el hambre de gloria de los muchachos vestidos de celeste y blanco? La respuesta a estos interrogantes estará, como siempre, en el verde césped.

Racing finalista; no, no es joda (?)

La Redó! 0

De la mano de su arquero, Racing se metió en la final de la Copa Argentina y ahogó el sueño de los morbosos de ver una definición entre River y Boca. El partido se jugaría el 9/7.

¿Tenés twitter? ¡No seas puto y seguinos!




Y una vez más tenemos que decir lo mismo. ¡Qué orto tenés Boca! Y sí, los penales son técnica, viveza, habilidad, pero también orto. Lo de la lotería famosa es un factor importante y en eso Boca siempre sale bien parado. No importa si es una final del mundo o una semifinal en Catamarca con un equipo de la B Nacional, Boca siempre gana.

Ojo, en los 90 mereció quedarse con el partido y fueron solo a los penales por un tiro aborto de Friedrich (eso sí, golazo) que se clavó en un palo de Sosa en el minuto 44 del segundo tiempo. Y ahí parecía que la suerte de Boca entraba en deficit, pero no, fueron a los tiros de los 11 pasos y los 5 jugadores xeneizes convirtieron mientras que, paradoja del destino, Friedrich malogró su penal cuando Sosa se estiró y la sacó justo contra el mismo palo que minutos antes había convertido un golazo.

En los 90 minutos se vio un Boca superior, obviamente apoyado por la calidad de sus jugadores. Pero a la vez fue un equipo muy relajado que sobró el partido en todo momento. De hecho, se puso en ventaja con un golazo de Riquelme y se relajó tanto que, a pesar de ser un zapatado, el gol de Merlo parecía justo para castigar a un equipo que no supo ni quiso ganar por más.

Y así fue el partido. Merlo estuvo a nada de hacer historia y Boca estuvo a la misma distancia de hacer un papelón histórico. Pero los penales, esa maldita lotería, pusieron todo en su lugar y el equipo de Falcioni se clasificó como primer finalista de la Copa Argentina.

Boca: 1 (5) Sebastián Sosa; Facundo Roncaglia, Gastón Sauro, Matías Caruzzo, Juan Sánchez Miño; Cristian Chávez, Leandro Somoza, Walter Erviti; Juan Román Riquelme; Darío Cvitanich y Santiago Silva. DT: Julio César Falcioni.

Deportivo Merlo: 1 (4) Darío Capogrosso; Emanuel Martínez, Alejandro Manchot, Daniel Delgado, Mauricio Almada; Matías Díaz, Leonel García, Alejandro Friedrich, Ramiro López; Maximiliano Barreiro y Leandro Lázzaro. DT: Néstor Ferraresi.

Goles: Riquelme (13′ ST), Friedrich (44′ ST)
Para Boca convirtieron Riquelme, Silva, Somoza, Mouche y Caruzzo
Para Merlo convirtieron Conti, Manchot, Yeri y Lazzaro. Erró Friedrich

Amonestados: Manchot (13′ ST), Díaz (16′ ST), Friedrich (31′ ST), Yeri (36′ ST), Silva (46′ ST)

Expulsados: no hubo

Cambios: Segundo tiempo 24m. Nahuel Yeri por Díaz (DM), 27m. Pablo Mouche por Cvitanich (B), 33m. Guillermo Fernández por Erviti (B), 34m. Oswaldo Blanco por López (DM), 38m. Matías Conti por Barreiro (DM).

Árbitro: Luis Alvarez
Estadio: Provincial de Catamarca

Partidazo ligaron los catamarqueños: El fuerte y el débil, David y Goliath, el Gordo y el Flaco (?), Boca y Merlo. Uno, cantado; el otro, la sorpresa que siempre depara este tipo de torneos y que los hace tan atractivos.

Para llegar a esta instancia, Boca eligió ir sobre seguro, con mucha definición por penales. Así eliminó a Santamarina de Tandil, Olimpo de Bahía Blanca y Rosario Central. Sólo se arriesgó a ganar en los 90 minutos contra Central Córdoba de Rosario.

Deportivo Merlo, por su parte, se cargó a Guaymallén de Mendoza, Estudiantes de La Plata, Sarmiento de Junín y Tigre respectivamente. Sin dudas, unos grossos. Ahora les llega la Misión Mayor (?).

Falcioni decidió que, ahora que la posibilidad de campeonar es tangible y patente, varios de los pibes queden guardados. Serán muchos los titulares -no Orión ni Rodríguez, en la Selección- los que saldrán a comerse al Charro.

Claro que enfrente hay un equipo que enfrenta el partido de su vida y el DT Ferraresi ya lo hizo saber: “Boca tiene que saber que cada vez que vayamos a trabar va a haber explosiones” ¡Atento @oscarusos! Para ello confiarán en tipos de la confiabilidad de Darío Capogrosso y Leandro Lázzaro (!).

El partido arranca a las 16.30 en el estadio Provincial de Catamarca, lo botoneará Luis Alvarez y va por TV por Canal 7.

Boca y los penales, capítulo eterno

La Redó! 0

Una vez más Boca pasó una serie por penales en la Copa Argentina. Como en 4 de las 5 series anteriores le ganó a Deportivo Merlo, luego de empatar 1 a 1 en los penales, y se clasificó a la final de la Copa Argentina. Una vez más, con los huevos en la garganta

¿Tenés twitter? ¡No seas puto y seguinos!