LR! Awards 2009: Mejor Jugador

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“Pintado azul y blanco, como los de Japón” (?)

Este es el primer premio a entregar por los lectores de LR!. En este caso, los que estarán en pugna por conseguir el primer Enano de Blanco de Plata de la historia (?), serán aquellos jugadores que hicieron los méritos suficientes como para ser tenidos en cuenta en la consideración de los que hacen esta página. Mientras el Hombre Maní va afilando la gola para decir “And the winner is…”, presentamos una breve reseña de cada uno de los nominados de esta presea, que tendrá como presentador invitado al gran Andy Johnson, el eslabón perdido entre Riquelme y el león del Mago de Oz (?) :

Javier Pastore (Huracán)

Una de las sorpresas del año, para qué discutirlo. Cabeza de proa del Crucero del lirismo (?) y uno de los mejores intérpretes de la dialéctica tikitikiana (?), el cordobés se calzó el traje de conductor en Huracán y regó las canchas de talento. Gambeta en velocidad hacia adelante, despliegue, panorama, pegada de lejos: todas características que lo erigieron en uno de los mejores jugadores de la primera mitad del año. Si bien Huracán mancó al final, no significó rémora para que el Principito (?) sea ponderado en esta elección.

Santiago Silva (Banfield)

Quién te ha visto y quién te ve. El uruguayo venía de, palabras más palabras menos, dar asco en Vélez. La gente lo puteaba hasta en technicolor y en Banfield encontró un equipo hecho a su medida, en donde se convirtió en la referencia obligada en ataque para sus compañeros. Su segunda mitad del año fue espectacular: convirtió goles de todo tipo, contagió desde la actitud y se puso el equipo al hombro en los momentos críticos: sin él Banfield no hubiese salido campeón, así de simple. Su aporte goleador y espiritual (?) lo puso en éste selecto panteón, con total justicia.

Mario Bolatti (Huracán)

Bien podría ser la revelación del año. Pero habida cuenta de que gracias a Maranga (!), Argentina se metió en el Mundial, de que fue quizás uno de los refundadores del puesto de volante central y el jugador a buscar por todos los equipos (inclusive los europeos), el Staff decidió que su lugar estaba para pelearle el puesto de mejor jugador hasta al más pintado. Otro de los buques insignia de la proto-revolución Cappista, durante buena parte del año fue EL volante.

Jesús Méndez (Rosario Central)

Venía mostrando cosas interesantes, al punto de tener un partido para pedirle Selección, pero al siguiente tenía uno para pedirle prisión preventiva (?). Arrancó el año siendo suplente de luminarias como Leonardo Borzani o Matias Escobar, pero el buen tino de algunos entrenadores le reservaron el lugar de titular primero, y luego del éxodo camarilleril (?), capitán y referente. En este último torneo Apertura, con sus actuaciones, se dedicó a escribir el manual del volante moderno. Al cierre de esta edición (?) todavía varios equipos (principalmente Boca) se mostraban interesados en contratar sus servicios.

Walter Erviti (Banfield)

Y Banfield salió campeón, con la fuerza del cariño Falcionista (?). Pero hubo un hombrecito que osó ponerle belleza a la racanería: no por virgen una minita es fulera (?). Y Walter fue el encargado del no-tan-extreme makeover, contando con James Rodríguez como uno de sus principales adláteres, rejuveneciendo la imagen del Taladro. A su conocido repertorio de tacos, lujos y pelota al piso; le agregó una cuota de sacrificio hasta entonces impensada en él. Su regularidad en el buen nivel acompañó al crecimiento del equipo hasta llegar a abrazar a las mieles del éxito, embebidos en delirios de grandeza (?).

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