Dolina solicitado

Dolinerías

perplatado 79

Todos conocemos los cuentos de fútbol de Alejandro Dolina, pero lo que pocos saben es que también tiene un programa de radio (?). Ahí cada tanto el autor del jingle de El Gráfico tira conceptos futboleros, aunque en general no. Así que recopilé algunos audios con momentos futbolísticos. Está la reacción famosa del día que le dio positivo el antidoping a Maradona en 1994. También algunas ideas sobre los premios que recibieron Maradona y Pelé sobre “el jugador del siglo”, un pequeño comentario sobre un Mundial de Fútbol sala, otro sobre si conviene mirar partidos de la selección de Bielsa por TV o escucharlos por radio, y un comentario poco escuchado sobre las campañas contra la violencia en el fútbol y los que las hacen.

También agregué, ya que estaba, el programa de Hablemos de Fútbol del 27 de noviembre de 2003, con su presencia. Se trata del día que Boca ganó el Apertura en cancha de Racing contra Arsenal, por lo que hay comentarios sobre eso y sobre algunas cosas no tan vigentes hoy como el Mundial 2002. También habla de su colección de “jugadores de culto”, de la importancia de los números en las camisetas y unos cuantos temas más, con la compañía de Perfumo y Morales.

Yo no estoy necesariamente de acuerdo con todo lo que dice, pero siempre es interesante, y a veces también divertido. Algunos de los audios están sacados de este sitio, otros son de mi colección personal (?). Todos están en MP3 para su conveniencia. Son siete archivos en un zip, 72 megas y la misma cantidad de minutos de audio.

Se puede bajar desde este link o de este otro.

Por último, y ya que estamos, informo al que no lo sepa que acá hay un podcast en el que todos los días se sube automáticamente el programa de esa jornada, algo así como un equivalente radial de este blog.


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El aguante es mercancía

Ernesto 196

Muchos de ustedes conocerán seguramente a Pablo Alabarces. Para quienes no, se trata de un Licenciado en Letras de la UBA, con Master en Sociología y Doctorado en Filosofía. Actualmente es Profesor Titular del Seminario de Cultura Popular en Ciencias de la Comunicación en la UBA, labura en el Instituto Gino Germani y es investigador del CONICET. O sea, el tipo estudió (?).

El área de su trabajo se centra sobre las culturas populares, entre la que se destaca su trabajo en las culturas futbolísticas. Publicó también algunos libros entre los que podemos rescatar: Cuestión de pelotas. Fútbol, deporte, sociedad, cultura (1996), Peligro de gol. Estudios sobre deporte y sociedad en América Latina (2000, compilador), El fútbol y las narrativas de la Nación en la Argentina (2002); Crónicas del aguante. Fútbol, violencia y política (2004), e Hinchadas (2005).

¿A que viene toda la intro sobre este intelectual del balompié? Recientemente, y a raíz de los hechos de violencia, y en relación a la movida que publicamos, pude leer una entrevista en la cual Alabarces sostiene una idea que resulta interesante: intervenir la AFA.

Alabarces no sólo hace foco en Grondona sino también en Javier Castrilli (de quien fuera colaborador cuando éste tuvo un cargo en el Estado) y de Mario Gallina. Como la entrevista está muy buena, hago un pequeño extracto de las frases más salientes a mi criterio:

  • El fútbol es corrupto. Los partidos se compran y se venden.
  • Julio Grondona puede decidir ascensos, descensos, permanencias y campeonatos.
  • Se producen ciertas reacciones violentas por parte de los hinchas que podrían atribuirse a un intento brutal por restablecer la justicia deportiva que desapareció.
  • Está explicado más bien por la lógica del aguante, según la cual, producida una derrota deportiva, “se puede dar vuelta” en el plano del aguante. Esto es: ustedes nos ganaron, pero nosotros vamos a demostrar que tenemos más aguante que ustedes.
  • La cultura futbolística es una cultura organizada en torno de la corrupción y del aguante.
  • Se acaba de elegir jefe de Gobierno auna persona que fue la responsable de la barra de Boca Juniors durante 12 años. Y a nadie se le ocurrió decirlo en la campaña.

    Bueno, hasta acá todo un panegírico de denuncias y declamaciones que no son nuevas pero que vale la pena rescatar. Pero a diferencia de otros discursos de mero apocalípsis, Alabarces ve algunas soluciones. Por ejemplo:

  • Dar vuelta la interpretación del fenómeno. No pensarlo en términos policiales o de animales, salvajes, inadaptados o violentos. Sino, entenderlo en función de una cultura que le da legitimidad a la violencia.
  • Hay que reformar todos los estadios, pero no para que la gente esté sentada, sino para que haya más seguridad.
  • La Policía no sirve para nada. Hay que sacar a la Policía de la cancha mañana mismo. (Esto es acorde al pensamiento de Peluca).
  • Además hay que formar un equipo fuerte de trabajadores sociales, que hagan una política de intervención directamente en los clubes a discutir con las hinchadas. Esto no es negociar con los barras, como diría Gallina, sino hablar con los barras.

    Me resulta interesante como aborda el tema del conflicto Alabarces. Agregaría también que el papel de los medios es fundamental. En la semana el periodismo utiliza toda su maquinaria audiovisual de corte tipo bélico acompañada de una terminología con frases como: “¿y el domingo va a ser una guerra, no Pirulo?” o “¿si no ganan los matan a todos Fulano?. Vida o muerte, así planteada la cosa. El que recibe el mensaje, que vive, que vivimos, en una sociedad violenta, se hace y lo hacen partícipe del “show de la pasión”. Es parte del negocio.

    A su vez el periodismo no amortigua el acto irracional, no pone paños fríos o usa su capacidad de objetivación. Al contrario, lo provoca. Para el periodismo la violencia es un hecho comercializable. Como un gol de Riquelme o el campeonato de un equipo. Si no, es incomprensible que el tratamiento que se le dé al asunto sea como el que observamos en este post. Y sin ir más lejos, una nota que resume lo planteado por Alabarces y esta cuestión puede verse también en esta simpática (?) noticia donde lo grotesco cobra el más alto grado de exacerbación. Por no decir que nos toman de pelotudos.


  • 5 Grandes Inventos Argentos (?)

    Pep 134

    O mejor dicho, 5 maneras de cagarle plata a uno cuando va a la cancha.

  • El día del Club (indefectiblemente en un partido que saben que irá mucha gente)
  • El bono adicional para ir a la tribuna local
  • La Coca superlight y el Paty más rico del mundo(?) (con precio para turista japonés)
  • el “amigo, no tené una moneda para ir a alentar a “X” la semana que viene en Santa Fe
  • el “le cuido el coche maestro, me quedo hasta que termine el partido

  • Tito, entre la pluma y la pelota

    murdock 33

    Rosario, ciudad ilustre de nuestro país, se ha caracterizado por una contribución indudablemente fundamental para el arte argentino. Berni, Fontanarrosa, Fito Paez, Olmedo, etc.

    También ha engendrado a grandes jugadores y en particular un DT que “abrió escuela” como César Luis Menotti, uno de los exponentes (o EL exponente) del futbol lírico. Valdano (oriundo de Las Parejas pero críado en Ñuls) también se ha emparentado con la filosofía del Flaco.

    Esa manera de ver al fútbol como arte, está estrechamente relacionada con la literatura como medio para expresar las sensaciones, las emociones que nos transmite el fútbol. Esta rama de la literatura, cuyo interlocutor más notable es el Negro Fontanarrosa (entre otros) también ha influenciado en ex jugadores como es el caso de Valdano (leer Vieja, creo que tu hijo la cagó, entre otros).

    En estos comienzos del siglo XXI el que va tomar el guante (justo el que es arquero) es el gran Roberto Tito Bonano, quien en una entrevista al Diario Deportivo que todos conocemos manifestó su deseo de que cuando se retire iba a escribir un libro de cuentos.

    Esto es una parte de la nota al ex arquero de River:

    (…) No le vayas a mostrar un CD de Fito, un libro de Fontanarrosa.

    —Un genio el Negro. Fue el primer tipo al que imité cuando empecé a escribir. Escribir es una terapia, un desahogo. A mí me encanta contar historias. Una vez me publicaron un relato de un viaje en una página de Central, y ahora, ya en España, escribo artículos sobre sensaciones en el fútbol, cosas así. Está bueno.

    —¿La literatura te gustó de pibe, o recién ahora?

    —En casa había muchos libros, y cada tanto, entonces, agarraba alguno. Eso sí, la primera vez que agarré a Borges lo tiré a la mierda, je. La lectura tiene que ser progresiva. No le podés dar a un pibe de 14 años, en la escuela, que lea Borges, de una, por eso de la cultura general. Hay que tener un bagaje, antes. Hoy, ponele, Borges me encanta. Igual, el primero que me impactó fue Fontanarrosa. Después pasé por Soriano, Abelardo Castillo, Benedetti, Capote… Y así…

    —Si bien nunca publicaste, ¿cuál es la mejor historia que escribiste?.

    —Y… por ahí… y… una que inventé de mi debut…

    —Con Central.

    —Mmm… De la primera vez que garché…

    —¿…?

    —En serio. Hice un cruce de tiempos. A ver, lo explico: en Rosario hay una mina muy famosa, una mina de cabaret, que se llama Rita La Salvaje. Pero famosa en serio, hasta el Negro Olmedo la nombraba siempre. Y bueno, inventé una historia en la que yo debutaba con la mina, y hasta metí en el medio a un tío mío, aunque como boxeador… Muy loco… Raro…

    (…) —Je… Quizás algún día me haga una edición, nunca se sabe. Yo tengo 36 años, pero ya lo estoy pensando. El retiro, digo. Y luego ya me gustaría dedicarme a mi otra vocación. O sea, ver cómo encaminar, fusionar, la música y la literatura, tener un programa de radio, algo así, quizás en Rosario. Sí, ya sé, ya sé, estoy delirando. Pero Burgos también tiene un programa de música, che, así que…

    Salud Tito y que tu incursión en la música o en la literatura (o estas dos juntas) prospere y que siga creciendo esta raza singular de futbolistas, no solo en Rosario y en Argentina. Sino que en todo el mundo.

    Ver nota completa.