Foto: La Capital

Rosario Central – Newell’s: SUSPENDIDO

La Redó! 209
Acá tenía que estár la crónica de un partido que, quizás, nunca se tuvo que programar. Pero no. A 60 minutos del comienzo del mismo se decidió suspende el clásico rosarino a disputarse en la cancha de Rosario Centralpor los incidentes que se dieron en las cercanías del estadio de Newell’s. Todo muy lógico (?) A una hora que comience el partido amistoso entre Rosario Central y Newell’s, el ministro de Seguridad de Santa Fe, Raúl Lamberto, anuncióque se suspendió el clásico por los incidentes graves previos en el Parque Indepedencia, donde un policia fue herido de bala en el cuello. El ministro también admitió que el policía herido está muy grave. “Está suiendo operado y está en estado complejo”, dijo Lamberto a la prensa tras reunirse con el presidente de Newell’s, Guillermo Lorente. Verano 2013 Previa Rosario Central Newell's en vivo Rosario es esa persona que tiene una personalidad tan fuerte, una característica tan peculiar de la cual es absolutamente consciente y en vez de tratar de ocultarla se enorgullece de la misma explotándola en cada ocasión que se le presenta. Rosario es una ciudad terma por esencia y aprovecha cada ocasión para demostrarlo. Cuánto más entonces lo hará en la re-edición del clásico luego de casi tres años que no se disputa producto del pequeño detalle del descenso de Central. La historia de estos “amistosos” de verano es sabrosísima (?). Pautados los partidos de ida y vuelta y producto de la potencialidad combustible de las parcialidades y de cierta inoperancia del gobierno provincial santafecino, se decidió dar acceso sólo al público local para evitar desmanes mayores y tener que movilizar a toda la gendarmería nacional para dar un marco de seguridad acorde (?). Al parecer la noticia no cayó muy bien en la Chicago argentina y ya sabemos que en Rosario la violencia está a flor de piel. Vandalismo, incendio en sub sede de Central, quema de tienda de merchandising leproso, ataques a inmobiliaria identificada con el canalla, en fin, lo de siempre. Así pues, en este marco verdaderamente conmovedor, con 700 efectivos destinados para la seguridad, sí en un partido con sólo público local, Central recibirá a Newell’s, ambos equipos poniendo lo mejor que tienen, aunque con perspectivas muy diferentes para este 2013. Por el lado del equipo de Russo se esperan ver los mismos once titulares que enfrentarán a Merlo en el reinicio de la B Nacional. Por su parte Martino pondrá en cancha la base del equipo que peleó el campeonato y que buscará repetir las buenas actuaciones en la triple competencia que se le avecina, sólo que no podrá contar con Vangioni (traspasado a River), Bernardi suspendido por doping ni con Villalba quien tiene algunas molestias en su rodilla. Así pues, con los Caranta, Valentini, Mendez y y Encina por un lado, con los Heinze, Rodríguez, y Scocco por el otro se verán las caras una vez más estos dos equipos rosarinos en un partido que si no termina con tánganas, corridas absurdas o algún que otro hecho de violencia bien entendida (?) decepcionará a gran parte del país que espera con ansias este encuentro.

arsenal campeao

2012, el fin del populismo

Federico Mana 0

Arsenal y Vélez fueron los dos campeones de liga del fútbol argentino en este 2012, poniendo en jaque el rol que se supone cumplen las diferentes aficiones e interpelando la eficacia de la popularidad en toda su extensión.

Podemos leer en la Fenomenología del Espíritu de Georg Wilhelm Friedrich Hegel: “vos sos amargo, vos sos cagón, con esa hinchada no podés salir campeón” (?). Las sabias palabras del pensador alemán nos conducen a la reflexión: ¿es la popularidad un factor de merecimiento para campeonar? En el imaginario colectivo, tener una gran hinchada es una condición casi necesaria para salir primeros, ya que es una obligación del equipo demostrar con su fútbol lo que se demuestra en las tribunas: que se es el mejor de todos. De tal forma se imprime en una ley no escrita la perenne relación entre aliento y éxitos como si de una conexión causal inevitable se tratara… no se puede ser campeón teniendo una afición de mierda (?).

Pero en el 2012 Hume metió la cola (?) y pareció demostrarse que eso de la conexión causal es tocuen. Veamos si no quiénes han salido campeones de los dos torneos jugados este año: (sin contar la Copa Argentina claro está) Arsenal y Vélez, dos instituciones que no se caracterizan precisamente por su popularidad poniendo en jaque este mito urbano.

Así pues, esta “relación intrínseca”, esta diríamos simbiosis entre logros y soporte popular se vio perturbadoramente interpelada por la realidad. Quizás hacemos mal en englobar a los dos equipos en el mismo grupo catalogado “impopular” ya que por lejos Vélez Sarsfield mueve más gente que Arsenal quien directamente no es capaz de llenar su cancha, no obstante el fortín no puede ser catalogado como un equipo nacional y de divulgación masiva. Ahora bien, cómo podemos leer esta situación ¿cómo una casualidad de la vida? ¿como un mito aquello de la hinchada? ¿como que nuestro fútbol se fue al carajo mal? Probablemente haya un poco de cada cosa.

laclau
¿Vélez? ¿Qué es Vélez? (?)

Desde el plano científico (?) nada demuestra que una gran hinchada sea un factor determinante a la hora de conseguir un triunfo, es más, por la presión que ejerce genera un efecto contraproducente. Alguien dijo una vez al respecto de la promoción River-Belgrano para el partido de vuelta que si el local lograba hacer un gol en los primeros minutos, el segundo lo iba a hacer el Monumental por sí solo. Ya sabemos el final de la historia…

Por supuesto que una gran masa de gente gritando a favor de un equipo puede motivar a los jugadores, mucho más que cualquier palabra del DT incluso, pero en un contexto en donde el aliento se vuelve violencia en segundos no más, el futbolista tiende a canalizar esas hurras (?) en presión extrema para él. Si, el tipo cobra fortunas y la presión lo minimiza, pero ahí la culpa son los sueldos exorbitantes que siempre están muy por sobre lo que un ser humano puede generar en una cancha de fútbol, salvo que seas Messi.

Pero volviendo al tema que nos compete, a poco de cumplirse un nuevo aniversario de “llenamos dos canchas y el obelisco” podemos preguntarnos si es serio ufanarse de estas cosas. Una institución que sale campeón cada 25 años, y que lo hizo bajo una gestión absolutamente turbia con forma de gerenciamiento ¿puede decirse mejor que las demás por ese hecho? Porque hay una realidad, una masa humana que no genere cambios es estéril y muy pocos son los casos en donde el poder popular de un club logró cambiar algún hecho fáctico. Podemos nombrar aquel 30 de noviembre en el que se truncó por la presión de la gente la maniobra de Miele en San Lorenzo, aunque esa misma gente, no toda claro, luego votó a personas que no llevaron al club precisamente a un lugar utópico.

Ni Arsenal ni Vélez poseen gestas épicas por fuera del césped y sin embargo lograron sobreponerse al resto, el primero con un juego racano que logró llegar a su meta comprendiendo la medianía generalizada y obrando en consecuencia, el segundo como producto de un proyecto a largo plazo que busca superar precisamente esa mediocridad reinante. Ambas instituciones lograron volver ventaja lo que muchos consideran un factor de oprobio, no contaron con la “presión” de tener una caterva de enfervorecidos muchachos listos para vilipendiarlos de todas las maneras posibles ante el más mínimo error, lo que da cierta libertad para dar confianza a algunos jugadores y, sobretodo jugar sin la exigencia a cuestas de siempre ganar.

velez poca gente
La profundización del modelo

De todas formas podríamos decir que indirectamente ser una hinchada masiva ayuda a ganar más cosas ya que es mayor masa consumista de un producto en particular, lo que genera más sponsors y por ende más ingresos para pagar mejores jugadores y armar planteles más jerarquizados. El tema está es que otra vez la situación se vuelve a poner de culo (?) ya que por la bendita exigencia de triunfos se debe gastar lo que no se tiene, cambiar DT’s constantemente (con el gasto de rescisión que siempre es oneroso), traer jugadores que no se pueden pagar, engrosar el déficit, etc.

Entonces ¿se acabó la mentira de las hinchadas que merecen ser campeón? ¿Tendremos por delante un futuro de campeones sin trascendencia? ¿Seguirá vendiendo más la derrota de los grandes que la victoria de los “chicos”? Preguntas, sólo preguntas que el tiempo nos irá respondiendo una a una cuando, por supuesto, ya no las recordemos más.


1931-1940:

Como es sabido, en 1931 se produjo una nueva ruptura en el fútbol argentino. Los llamados cinco grandes, Huracán, Vélez, los dos equipos de La Plata y algunos más de Capital Federal y alrededores decidieron blanquear una situación que de hecho siempre había existido y de manera cada vez más acentuada. El amateurismo nunca había sido tal, puesto que aunque tuvieran otro trabajo los jugadores cobraban por sus actuaciones. Así fue organizaron una nueva liga e iniciaron el período que conocemos como “profesionalismo”, con una liga paralela a la reconocida por la FIFA, situación que duró hasta 1934 al conformarse la AFA tal y como la conocemos.

La primera década de esta nueva era fue claramente favorable a Boca. Sobre un total de veintidós partidos se quedó con diez, empató cinco y perdió siete. Once se jugaron en la cancha de Boca (o en estadios prestados como veremos), y el local se quedó con siete, empató uno y perdió tres. De visitante también los xeneizes hicieron una buena campaña. En diez visitas a la cancha de River (inserte aquí la misma aclaración de dos renglones arriba) ganaron tres veces, empataron cuatro y perdieron las tres restantes. Para salvar siquiera un poco la ropa del Millonario queda un único encuentro en campo neutro que fue para el cuadro rojo y blanco. Además Boca acumuló las mejores rachas positivas de la década. Entre 1931 y 1933 y entre 1934 y 1936 hilvanó cinco partidos sin perder. La mejor serie de River fue de cuatro encuentros invicto entre 1937 y 1939.

Informe del diario La Nación sobre el primer superclásico oficial.

El primer superclásico “profesional” se jugó el 20 de septiembre de 1931 en la cancha de Boca, y correspondió a la decimoséptima fecha, última de la primera ronda (el campeonato había empezado en mayo y finalizaría en enero de 1932), y al igual que el clásico de 1913 su importancia no se limitó a lo futbolístico. De hecho apenas duró media hora de juego. Carlos D. Peucelle había adelantado a los millonarios a los dieciséis minutos, pero a los 29’ Boca tuvo un penal a favor. Ejecutó Francisco Varallo y el arquero Jorge Iribarren le contuvo el remate y el primer rebote. La tercera fue la vencida y el mítico Pancho convirtió el empate. Sin embargo los jugadores de River adujeron que en este tercer rebote hubo infracción sobre el arquero. El árbitro Fabián Madorrán Enrique Escola no solo no hizo lugar a la protesta sino que echó a tres jugadores de River. Ante la negativa de éstos a abandonar el juego y la tángana que ya empezaba a darle sabor (?) al clásico inaugural del profesionalismo, Escola suspendió el partido que semanas más tarde le fue otorgado a Boca con un marcador de 1 a 0.

Si para este primer triunfo cabe de parte de la parcialidad riverplatense el famoso argumento “Ehhh Bostero, ganaste en los escritorios”, el partido de la segunda vuelta, primero del profesionalismo jugado en cancha de River, no ofrece discusión. Fue un contundente 3 a 0 a favor del visitante, cortesía de Antonio Américo Alberino el lopezreguista del gol (?), Ramón A. Mutis el goleador silencioso (?) y Varallo. Además de festejar el clásico, aquel 6 de enero de 1932 Boca llegó como flamante campeón argentino (o mejor dicho porteño-platense),puesto que una fecha antes había vencido en La Boca a Talleres de Remedios de Escalada y había dado su primera vuelta olímpica en la era del fútbol abiertamente remunerado. Era un rápido primer triunfo como visitante en la era profesional para Boca, y el primero como local sin que mediaran los escritorios tampoco tardó en llegar. El 31 de octubre de 1932 por la trigesimosegunda fecha del torneo Boca se impuso por 2 a 1 con dos goles del paraguayo Delfín Benítez Cáceres, mientras que el gol de River lo convirtió Bernabé Ferreyra.

¿Naciste hijo mío? ¿Hijo mío morirás? Vol. I, parte II

Martín Gorojovsky 0

Segunda entrega de la historia de los clásicos del fútbol argentino. Hoy ofrecemos el historial de River y Boca en las primeras dos décadas del profesionalismo.

Tapa del diario La Razón informando del triunfo de Boca sobre River en la útlima fecha del torneo de 1931. Fue el primer triunfo del profesionalismo logrado en el campo de juego.

El primer triunfo de River llegó el 19 de noviembre de 1933. El partido correspondía a la trigésimocuarta fecha (la última) del campeonato. Boca era puntero y podía salir campeón ese día en el estadio de su rival, pero fue derrotado por 3 a 1 y el título se lo quedó San Lorenzo. Los goles del ganador los convirtieron Bernabé Ferreyra (en dos ocasiones) y Manuel Ferreira, mientras que Alberto Cuello en contra fue el autor del tanto de Boca. Al año siguiente, el subcampeón se desquitó haciendo el primer capote desde 1931.

Durante el campeonato de 1934 se enfrentaron tres veces (el torneo se había armado con tres ruedas en lugar de dos por motivos explicados en este post) y Boca se quedó con los tres partidos. Finalmente, el 19 de abril de 1936 se produjo el primer triunfo de River como visitante. Por la tercera fecha del campeonato de aquel año Ferreyra en dos ocasiones y Peucelle metieron los tres goles de la victoria millonaria, siendo Cherro y Benítez Cáceres los autores de los descuentos. 1936 fue además el año en que por primera vez River se quedó con todos los clásicos, que ese año fueron el que acabmos de señalar y la revancha, una rueda más tarde.

Entre 1938 y 1940 algunos clásicos tuvieron el plus de ser los primeros jugados en los estadios definitivos de ambos clubes. River inauguró el Monumental el 25 de mayo de 1938, y en la decimonovena fecha la cancha que en ese momento tenía forma de herradura albergó su primer superclásico. Fue un 2 a 2, con goles de Luis María Rongo para el local y de Benítez Cáceres para la visita. El primero en festejar en dicho escenario fue Boca, que ganó por 2 a 0 (goles de Daniel J. Pícaro y Varallo) el 11 de junio de 1939, en el encuentro correspondiente a la decimotercera fecha.

Ángel Labruna, máximo goleador del Superclásico. Marcó 16 veces entre 1939 y 1959.

La Bombonera por su parte abrió sus puertas el 25 de mayo de 1940 y poco menos de un mes después (el 30 de junio) albergó su primer Boca-River, con victoria local por 3 a 1. Los goles del día los hicieron Julio J. Rosell, Jaime Sarlanga y Ricardo A. Alarcón para los vencedores, mientras que Roberto D’Alessandro hizo el tanto de los vencidos. River tendría que esperar a la década siguiente para ganar en los nuevos estadios.

Las mayores diferencias también correspondieron a Boca. Al ya citado 3 a 0 de 1932 hay que agregarle el 4 a 1 logrado el 17 de junio de 1934 en la duodécima fecha del campeonato. Los goles de Boca los hicieron Vicente H. Cusatti, Cherro y Luis A. Sánchez en dos ocasiones. El tanto del honor riverplatense fue para variar de Bernabé Ferreyra. River por su parte nunca sacó más de dos goles de diferencia en esta década, aunque una de ellas fue el partido con más goles del decenio. El 11 de febrero de 1939, antes de que comenzase el campeonato, River y Boca desempataron en el Viejo Gasómetro de San Lorenzo el primer puesto de la primera rueda del torneo de 1937. Se impuso River por 5 a 3, con dos goles de Rongo, dos de Eladio Vaschetto y uno de Adolfo Pedernera. Los tres goles de Boca los hizo José Liztherman.

Finalmente debe destacarse el clásico jugado el 5 de noviembre de 1939. Por la trigésima fecha se enfrentaron en la cancha de San Lorenzo (recordemos que se estaba construyendo la Bombonera). En aquellos días River presentaba una formación de juveniles, apodada “Los Guerrilleros”, puesto que los profesionales estaban en huelga. Comenzó ganando Boca con un gol de Varallo (que jugó aquel día su último Boca-River), pero enseguida empató Antonio Blanco y el partido se definió faltando quince minutos cuando un joven de veintiún años marcó el tanto que le dio el triunfo a River. Su nombre era Ángel Amadeo Labruna y la experiencia le gustó tanto que en los siguientes veinte años gritaría quince goles más para convertirse en el goleador histórico del superclásico.

1941-1950:

Boca había ganado más clásicos y más campeonatos durante los años ’30, pero River empardó esta situación en los ’40. En gran medida lo hizo gracias al aporte de la famosa delantera conocida como La Máquina, integrada por Pedernera, Labruna, José Manuel Moreno, Juan Carlos Muñoz y Aristóbulo Deambrosi, que después fue remplazado por Félix Lousteau. Pero aunque le dieron la ventaja a River en el rubro de campeonatos profesionales ganados, curiosamente ninguna de las dos variaciones del quinteto jugó alguna vez contra Boca.

River fue el dominador esta vez con diez triunfos sobre veintidos partidos jugados. Boca se quedó con ocho y empataron cuatro. Veinte encuentros correspondieron al campeonato local y dos cotejos correspondieron a la Copa Adrián Escobar y la Copa Competencia Británica, en 1942 y 1946 respectivamente. Ambos se jugaron en terreno neutral, uno fue un empate 0 a 0 y el otro fue triunfo de Boca por 2 a 0, con goles de Pío S. Corcuera y Gregorio Pin. Luego de este partido pasaría casi medio siglo hasta que se enfrentaran por una copa oficial organizada por la AFA.

Imagen de la goleada riverplatense de 1941.

En los partidos de la liga fue clave a favor de River su notable campaña como local. El Monumental fue una plaza casi inexpugnable para Boca que ganó apenas un partido, empató otro y perdió los ocho restantes. Sin embargo mantuvo la supremacía en su barrio, donde venció seis veces, empató dos y perdió otras dos. Las mejores rachas también fueron hilvanadas por River. Entre 1941 y 1943 y entre 1947 y 1949, el Millonario acumuló cuatro partidos sin perder. Boca por su parte acumuló tres encuentros invicto de 1943 a 1944, y la única vez que alguno se quedó con los dos clásicos fue en 1950, cuando River ganó en Nuñez y en La Boca.

Sin embargo el primer clásico de la década fue para el Xeneize y continuaba una racha favorable iniciada el año anterior (sería una racha “interdécadas” que duró tres partidos). Corría la decimocuarta fecha del campeonato de 1941 cuando el 29 de junio se enfrentaron en la Bombonera con triunfo local de 2 a 1, gracias a los goles de Raúl F. Emeal y Roque F. Finimondo. El D’Alessandro original (?) marcó el gol de River. Una rueda después River se vengó con todo. El 19 de octubre consiguió en un mismo partido la primera victoria de la década, su primer superclásico ganado en el Monumental y la mayor goleada del decenio. Fue un lapidario 5 a 1, con dos goles de Deambrosi, uno de Moreno, uno de Labruna y otro de Pedernera. El “Atómico” Mario Boyé fue el encargado de salvar el honor de su equipo.

El clásico siguiente (19 de julio de 1942, decimotercera fecha, estadio Monumental nuevamente) fue la segunda mayor goleada millonaria. La diferencia de gol fue la misma y esta vez no hubo jugador azul y oro que preservara la honra. El 4 a 0 llegó por cortesía de un doblete de Labruna, un gol de Deambrosi y otro de Moreno. En ese mismo campeonato River coronó tres clásicos muy gratos. Después de las dos goleadas, el empate 2 a 2 del 8 de noviembre del ’42 en cancha de Boca (fecha nº 28) lo convirtió en el primero de los dos equipos en decir “¡Campeón en tu cara y en tu cancha!”. José B. Gandulla había adelantado en el primer tiempo a Boca, pero en el segundo tiempo Pedernera metió dos goles y le dio el título a su equipo. Para mayor épica el gol del empate llegó a nueve minutos del final, cuando River se había quedado con diez jugadores debido a que Norberto Yácono había tenido que abandonar el campo de juego como consecuencia de la herida recibida en la cabeza por un proyectil.

Entre las perlas blancas de Boca también podemos incluir su temprano primer triunfo visitante de la década y su única goleada del decenio. El primero tuvo lugar 3 de septiembre de 1944 (fecha nº 20), cuando supero a su archirrival por 1 a 0 con un gol del uruguayo Severino Varela. La segunda fue el 18 de noviembre de 1945 en cancha de Boca, por la vigesimooctava jornada y los goles del 4 a 0 los anotaron Corcuera, Boyé (en dos ocasiones) y Sarlanga.

Por su parte el primer triunfo de River como visitante en la década tardó en llegar y fue además la primera victoria de su historia en la Bombonera. Tardó ocho años pero el 1 de agosto de 1948, por la decimocuarta fecha, Labruna y Hugo Reyes convertían los goles del triunfo 2 a 1. Carlos Gómez Sánchez por su parte fue el autor del tanto local.

El más famoso de los cinco goles que el uruguayo Severino Varela le convirtió a River entre 1943 y 1945. De palomita y con su característica boina blanca empató un clásico que terminó en victoria xeneize el 26 de septiembre de 1943.

Agreguemos por último a la lista de partidos con más goles (las goleadas de River del ’41 y el ’42, la goleada de Boca en el ’45, y el empate en 2 goles de 1942), el triunfo de River por 3 a 1 del 16 de mayo de 1943, por la quinta fecha del campeonato, con goles de Labruna y Muñoz para el triunfador y de Varela para el derrotado.

Al promediar el siglo XX y con casi cuarenta años de superclásicos el historial total (incluidos los partidos por las copa locales y el amateurismo) daba un saldo de 57 partidos jugados, 23 de los cuales los había ganado River, 21 los había ganado Boca y 13 habían terminado en empate. Pronto llegarían las copas internacionales para ampliar la historia.

Ediciones anteriores:

River vs. Boca parte I

Próxima entrega: River vs. Boca 1951-1970



Ocho fecha de treinta y ocho han pasado ya de la temporada 2012/13. Obviamente falta muchísimo para la definición de los tres descensos con que este año se castiga a los equipos que no hayan hecho demasiado bien las cosas (/eufemismo). No obstante, es un buen momento para ver como anda todo por el insigne Círculo de Culbes Implicados en la Lucha por Evitar Descender, el famoso CCIELLPED.

Naturalmente las membresías de dicho Círculo no se han terminado de repartir y algunos que hoy no están podrían engalanar la pelea por no bajar, mientras otros que sí están en este momento podrían zafar de todo temprano. Dificil, pero vaya uno a saber.

En este momento los tres que bajarían serían Unión, River e Independiente. Apenitas arriba están San Martín (SJ), San Lorenzo y Quilmes. Por sobre ellos pero tranquilos actualmente aparecen Newell´s y At. Rafaela.

De abajo para arriba la tabla es la siguiente, indicándose entre paréntesis los puntos acumulados por cada equipo y la cantidad de partidos que se le computan: 20º Independiente: 1,119 (94/84); 19º River Plate: 1,125 (9/8); 18º Unión: 1,152 (53/46). Hasta aquí los que estarian descendiendo. Arriba de ellos viene: 17º San Martín: 1,174 (54/46); 16º San Lorenzo: 1,191 (100/84) y 15º Quilmes: 1,250 (10/8).

Como puede observarse, los índices de los 5 últimos hubiesen sido suficientes para que descendieran directo en la temporada pasada. Quilmes hubiese orillado la promo, pero este año ya no hay, y de todos modos le lleva sólo un punto a River, que estaría bajando.

Entre estos seis podrían hacerse 3 parejas, dividiéndolos entre los que dividen por 3, los que lo hacen por 2 y los que lo hacen por 1. Independiente y San Lorenzo dividen por la misma cantidad de partidos (3 temporadas, 114 juegos al finalizar la 2012/13). 6 puntos le lleva el Ciclón al Rojo, descontables, claro, pero tampoco tan sencillo. Unión y San Martín están casi igual (dividen por 2, 76 al final), 1 punto a falta de 30 fechas no existe. Lo mismo entre River y Quilmes (que dividen por 1, 38 al final), la diferencia de 1 unidad a favor del Cervecero no parece relevante.

Naturalmente si a todos les va como el orto los beneficiados serían San Lorenzo e Independiente, que, por el contrario, serían los grandes perjudicados si a todos les va bien. Unión y San Martín necesitan sumar tupido pero tampoco una millonada (?), y que les vaya mal a los dos ascendidos, antes que a los que dividen por 3. Por supuesto le sirve que les vaya mal a todos.

Así están las cosas en el CCIELLPED. La mesa está servida y la posibilidad que los que tengan que pagar la cuenta sean tres de los cinco grandes es real y concreta. Como dato de color 3 de los 6 ya cambiaron de DT (CAI, CAU y SMSJ), mientras que los de los otros 3 permanecen pero están en capilla (CARP, CASLA y QAC).

En el fondo hay lugar

Pep 0

Habiendo transcurrido ya casi un cuarto de temporada LR! estima menester indicar como están las cosas en el CCIELLPED, que este año cuenta con 3 grandes en sus filas.

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La semana pasada el simpático y por qué no un tanto cabeza de termo de Viggo cargó las tintas contra el tal vez (?) un tanto timorato planteo de Ricardios contra Belgrano (ni hablar si vio lo hecho contra Estudiantes el sábado). Dicho planteo estuvo un tanto justificado por la expulsión de Augusto Álvarez, pero es justo decir que Caruso se guardó en el banco a Romagnoli y lo metió al final, como tantas veces, para salvar las papas. Lamentablemente para el jugador y los amigos cuervos, Leandro se lesionó una rodilla (otra vez) y estará varios meses fuera de las canchas. Probablemente esto haya afectado el juicio de Viggo, que se despachó con estos dichos en la mencionada
columna:

SOBREVUELOS
“Cero en conducta”

Viggo:

Hola Fabián,
Acabo de ver el partido contra Belgrano en el Estadio Mario Kempes. Me parece que tuviste razón: Romagnoli no entró hasta demasiado tarde, y el planteamiento de San Lorenzo fue un poco miedoso (!). Pipi entró a los 73 minutos. Tuvo la mala suerte de pisar raro y se lesionó. Son cosas de la suerte, sí, pero la presión de tener que entrar a solucionar el partido en los últimos minutos — algo a lo que ha tenido que acostumbrarse a hacer demasiadas veces este jugador excepcional bajo la dirección de Caruso Lombardi (!)– tampoco le habrá ayudado a estar tranquilo mentalmente. Que una joya como el Pipi tenga que esperar ansioso (?) en el banco de suplentes casi todo el partido es imperdonable, eso es despreciar a un grande (?). Si hubiera sido titular es probable que tampoco hubiera tenido que quedarse a correr y defender con la rodilla izquierda jodida al final del partido porque San Lorenzo ya jugaba con diez y el técnico había agotado sus cambios.La manera de jugar de Belgrano tanto como la de San Lorenzo dio vergüenza (!), en realidad, por lo miedosos que se mostraron sus DTs, pero la cautela irracional de nuestro técnico ya se ha hecho una pésima costumbre. San Lorenzo hizo solamente 2 tiros inútiles (!) en todo el partido, sin preocuparle para nada al arquero rival. Belgrano tiró 14 veces, 6 al arco. A pesar de la estrategia conservadora de nuestro DT, Migliore sí tuvo que trabajar. Después de haber visto los resultados mayormente mediocres de este tipo de planteamiento repetidas veces me parece terco hasta el punto de ser perverso (?). Así no salimos campeones de nada (!).

Podemos apreciar que el actor tiene paladar negro y no profesa la fe de Caruso ahora que con los refuerzos de Marce se debería poder jugar a otra cosa (aunque sigan estando al horno con papas para el descenso). El siguiente párrafo salta a un ejemplo del ASCO que le da el egocentrismo de Usain Bolt (!). El enganche entre los dos lo da esta oración “Tanto la estrategia de nuestro técnico como el comportamiento humano del atleta jamaiquino reciben “Zéro de conduite” — cero en conducta. “. Clarito, ¿no?. Párrafo de su interlocutor Fabian Casas, y se viene el gran final, como para reafirmar conceptos (?):

Viggo:
Mi querido amigo cuervo,
“Portate bien… No seas así… Vos no tenés la menor idea de lo que pasa acá… Los adultos tienen que tomar decisiones y posturas mediocres… No sabés lo duro que es mandar… Nadie me entiende….” ¿Qué sé yo lo que nos diría Caruso Lombardi si nos leyera, si nos escuchara…? Que somos hinchas nomás, y no sabemos como funciona la cosa… es como los adultos que, a pesar de ver que los niños se dan cuenta de lo que pasa, lo niegan. “No estás viendo lo que estás viendo.” Absurdo, patético, insultante. Tarde o temprano caerá la ficha. (!) Como dijo Mark Twain, “A man who carries a cat by the tail learns something he can learn in no other way.” (“El hombre que lleva un gato de la cola aprende algo que no puede aprender de otra manera”). En mi opinión la soberbia de nuestro técnico y la de los que lo bancan va quemando al CASLA poco a poco (!!!!!!). Siempre aguantaremos como hinchas, y el club aguantará como institución (?), pero se podría sufrir mucho menos de lo que se está sufriendo ahora a nivel deportivo y moral (?). Entiendo que lo mejor es intentar mantener la cabeza fría (?) al final, mirar las cosas de frente sin entregarnos a la ira. Estos siguen siendo momentos complicados para el club y hay que ser inteligentes, pero tenemos que ser sinceros también, contar lo que vamos viendo en una charla como esta.

Ahora que lo pienso, me parece estúpido (!) también que el técnico tampoco dejó entrar a Kannemann en el partido contra Belgrano hasta demasiado tarde. El aporte de este jugador ha sido una revelación total y consistente desde el torneo anterior para San Lorenzo. Los hinchas siempre tenemos nuestras opiniones diferentes, y hay cosas que se pueden discutir eternamente, pero lo cierto es que entre los jugadores que nos salvaron del descenso con su talento individual y su buen juego de equipo, dos destacaron claramente: el veterano Pipi y Kannemann, el que recién comienza en serio su carrera profesional en la elite del fútbol argentino. De eso no cabe la menor duda, y me parece ridículo no haberlos puesto a estos dos jugadores en la cancha al arranque del último partido. Como síntoma de lo que viene ocurriendo con nuestro equipo de fútbol de Primera División, esto me hace recordar otra cita, esta del gran filósofo antiguo, Séneca: “Cuando no sabemos a qué puerto nos dirigimos, todos los vientos son desfavorables.”

Durisimo. Pero, siempre hay un pero, se vino la siguiente columna muy rápido, dos días después Y:

SOBREVUELOS

Viggo te (?)

La Redó! 0

El controversial Mundo Casla, apaciguado desde la llegada de Marcelo Hugo y su tarasca, se vio nuevamente agitado por la habitual columna de otro de sus hinchas más barriletes caracterizados.
“Lo esencial”

El CASLA me invitó a escribir una columna hace poco más de un año, y yo acepté como hincha del club probar algo que nunca había hecho. Entiendo que me invitaron a hacerlo porque soy un artista conocido por mi trabajo en el cine, y por suerte también hincha de San Lorenzo. No me ofrecieron escribir para la página web del club porque tuviera fama por mis conocimientos futbolísticos (?). Obviamente para eso que lo haga otro, pero me lo propusieron y dije que sí. No solo escribo sobre el fútbol y nuestro equipo. Seguro que hay hinchas del Ciclón tanto como de otros clubes que pueden pensar que debería cerrar la boca, y capaz que hay otros que a veces están de acuerdo con algunas de las cosas que escribo. No tiene importancia. No escribo para que otros estén de acuerdo conmigo. Acepté el desafío porque me invitaron, y pienso que de alguna manera indirecta puedo con esta columna atraer atención a mi clu b. Nada más. Como cualquier hincha tengo mis opiniones, eso sí. No es para nada decir que tengo toda la razón, solo mis propias ideas. La directiva del CASLA nunca me ha impedido escribir lo que quería, y eso lo agradezco y lo respeto. En cualquier caso, si no fuera así no hubiera aceptado. Escribo la columna, la envio, y se cuelga nomás. No tengo comunicación con la directiva, no me hacen ninguna petición y no me mandan ningún comentario. Resulta que también voy aprendiendo cosas interesantes al estudiar ciertos temas más a fondo de lo que haría si no fuera por escribir la columna. Como dijo el autor de El Principito, Antoine de Saint-Exupéry: “El hombre se descubre cuando se mide con un obstáculo”.[...]

[...]Como saben los que han leído esta columna más de una vez, frecuentemente cuelgo “charlas” con mi amigo cuervo Fabián Casas. Además de ser un poeta que admiro, lo paso bien con él hablando de cualquier cosa. De lo que más hablamos es de San Lorenzo. Cuando nos conocimos en una confitería de Buenos Aires gracias al editor Gustavo López hace unos años, hablamos un par de horas sin parar del CASLA. [...]

No siempre estamos de acuerdo en todo, pero siempre encontramos cosas que tenemos en común, ideas que nos unen. Fabián nació en Boedo, yo en Nueva York, pero somos igual de cuervos y, creo que en gran parte por eso, cada vez más amigos. Nuestras charlas son pedacitos de nuestras conversaciones personales que compartimos con los hinchas de San Lorenzo o de cualquier club — o de ninguno. Si les interesan nuestras charlas, me parece bien, y si no, también. Creo que Fabián aceptó escribir para esta columna por razones parecidas a las mías: somos hinchas de San Lorenzo y nos importa lo que pasa con el club. Sufrimos las derrotas y las malas rachas, y celebramos los triunfos y los momentos gloriosos. Nunca vamos a perder la pasión que compartimos por el CASLA, nuestro apoyo es incondicional. [...]

A veces no hacemos mucho más que boludear, pero ¿qué tiene de malo eso? Si a uno no le gusta lo que se cuelga en este espacio, no tiene porqué leerlo. [...]

A veces comento sobre lo que yo veo como problemático con respecto a la actualidad de nuestro equipo de fútbol de Primera. Si alguna vez he dado la impresión que me he rendido como hincha, que no me encuentro capaz de aguantar los malos momentos, me disculpo. Nunca ha sido mi intención hacer eso. De ninguna manera. Soy Cuervo a muerte. Últimamente he criticado las tácticas de nuestro DT, Caruso Lombardi, y en algún momento su manera de representar a nuestro club en público. No lo he hecho para atacarle personalmente ni para hacer política contra él. Tampoco es el primer técnico de San Lorenzo al que he criticado por sus planteamientos o su manera de ser en esta columna o en otros lugares. Por los éxitos que ha tenido en su carrera de entrenador, como he escrito antes, es obvio que Caruso Lombardi es inteligente y que sus métodos a veces han dado resultados muy buenos. Yo simplemente pido lo que a mi me gusta como hincha: que a nuestro equipo se le deje jugar con el talento y la valentía que posee. Como digo, soy optimista. Pienso que si este hombre quiere puede dirigir al club de otra manera en general — con optimismo, consistentemente al ataque desde nuestro arco para adelante, y para ganar en vez de con una mentalidad demasiada defensiva y, por consecuencia, negativa. Otra cosa es si a él le interesa hacerlo, y si otros hinchas opinan lo mismo que yo o no. A Caruso Lombardi lo banco porque es nuestro técnico, pero no banco sus planteamientos más temerosos. Quiero que sea divertido el juego del Ciclón, ambicioso, hermoso. Para mí el arte y la belleza en el fútbol sale del juego apasionado, positivo. A veces nuestro DT da rienda suelta a planteamientos más lindos, dando la cara de una manera más “típica” de lo mejor de la tradición de San Lorenzo como yo la entiendo. Él tendrá sus razones por lo que hace, como cualquier técnico. Como hincha, le deseo toda la suerte del mundo en el fútbol mientras sea DT del CASLA. Como se la he deseado a cualquier DT que hayamos tenido. [...]

Todo bien, Viggo, pero si no te importa lo que digan porque es tu opinión, no hacía falta explicarlo 53 veces en tres párrafos, fiera. O sea, para ser un termo tenés los foros partidarios, no la pagina oficial del club, man (?).

Disclaimer: negritas e íconos como (?) o (!) fueron agregados maliciosamente por quien acá escribe.


La vorágine mediática del fútbol hace que hoy en día en el Club Atlético River Plate no se piense en otra cosa que en el resonante éxito en la Copa Libertadores Sub 20 (?). Sin embargo, en LR! profesamos que saber recordar lo malo también es tener memoria, y nos proponemos repasar aquella lejana y olvidada gesta (?) de River en la B Nacional. Mucha agua ha pasado bajo el puente desde entonces: muchos de los que aquí aparecen como aliados y compañeros hoy ya son acérrimos enemigos. Pero nosotros somos como los hijos de padres separados, que los quieren ver juntos a cualquier costa, aunque se caguen a bifes o tengan catorce amantes (?). Si para desparramar las culpas de la pérdida de la categoría la cantidad de cincuenta resultaba exigua, para endilgar méritos queda un poco exagerada: cerramos en treinta. A diferencia de la prudencia con que se manejaron nuestros secuaces que compilaron la lista de responsables del 26-JJ (?), el orden numérico planteado aquí SÍ implica una evaluación del aporte relativo de cada galardonado. La grilla final fue confeccionada por una sofisticada herramienta cibernético-matemática, el algoritmo de la noche (?).

Aquí están, estos son, los responsables del Ascenso.


“Mirá, mirá, mirá, sacale una foto”

30. Alí Aguilar y los 49 responsables

Pura lógica. Porque si todos ellos no hubieran contribuido para que River descendiera, el Millonario no hubiese podido conocer las mieles del ascenso (?)

29. Daniel Vila

Porque con su avivada del público neutral el presidente la AFA Twilight Zone (?) permitió que volvieran los visitantes a la categoría, y alteró la fisonomía del campeonato. Muy distinto habría sido todo si River hubiera debido afrontar la temporada sin el fervoroso aliento que recibió de sus hinchas por todo el país. Por errar el penal contra Racing en la Copa Argentina y permitir que el club se concentrara en el objetivo principal (?).

28. Martín Aguirre

Uno de los aportes más importantes desde el banco de suplentes, junto con el de cierto gemelo (?). Quizá jugó menos de lo que hubiera merecido, la llegada de Ponzio (y también la de Trezeguet, que en muchos casos le restó un jugador al mediocampo) lo relegó bastante en la consideración de Almeyda. En el tramo inicial del torneo fue determinante para que River arrancara peleando el título, algo que retrospectivamente parece obvio, pero que no estaba para nada garantizado de antemano. Sumó algunos goles definitorios, incluido un doblete contra Huracán en un cotejo que River arrancó perdiendo. Tuvo la virtud de adaptarse a lo que reclamaba cada partido de los que le tocó jugar: podía ser un stopper adelantado cuándo el rival presionaba, y casi un delantero más cuándo se abogaba imperiosamente por un triunfo.


El arco más grande del mundo

27. Hugo Orlando Gatti

Porque aportó al orgullo pelotudo del hincha(?) al afirmar que un River que no iba ni puntero en la B jugaba mejor que el Boca de Falcioni, holgado líder de Primera División. Porque no se ofreció para volver a ponerse los guantes, algo que hubiera sido factible teniendo en cuenta el personaje. Hasta imaginamos sus declaraciones: “Soy el arquero que River necesita para volver a Primera”, “Hace cincuenta años que soy el reemplazante natural de Carrizo (?)” o “Siempre me quedó como cuenta pendiente consagrarme con las gallinas”.

26. Crespo, Aimar, Saviola y D’Alessandro

Porque si volvían todos ellos River ascendía en la fecha 25 (?), pero las internas y la lucha de egos en el plantel hubieran condenado al club a jugar la próxima temporada ni en la “A” ni en la “B”, sino en el Teatro Maipo.

25. Daniel Vega – Leandro Chichizola

Porque mantuvieron su repertorio de cagadas en un nivel tolerable para las normas ISO (?). Porque con muchas menos condiciones que JP Carrizo se desempeñaron aceptablemente ante una exigencia emotiva permanente, muy propensa a motivar los errores infantiles, irreparables en el caso de los arqueros. Jugaron casi la misma cantidad de partidos (20 Vega y 18 Chichizola, balance que se invierte a 21 y 22 en favor del más joven si se cuenta la Copa Argentina). Momentitos cumbrecito de cada uno: Chichizola atajó un penal importante contra Gimnasia de La Plata. Vega supo aceptar que no tenía manos (?) y tapó una muy buena con los pies ante Boca Unidos.

24. Chacarita, Independiente Rivadavia y Desamparados

Por ofrecerle una bienvenida amigable al via crucis riverplatense. Porque de haber tropezado ante estos rivales en esas jornadas iniciales, River hubiera tenido que lidiar con titulares de prensa sensacionalistas que remarcaran su posible descenso a la B Metropolitana. Por darle un nuevo envión a la campaña en el inicio de la segunda rueda, cuando River venía medio maltrecho. En el caso de Chacarita y Desamparados, ganándole a Central en las últimas dos jornadas, a pesar de irse al descenso, se ganaron el derecho a darle nombre a alguna filial pedorra del interior (?).

23. Juan Antonio Pizzi

Porque la hiperrecontramufó cuándo -después del 0-0 en el Gigante- garantizó el ascenso. En ese momento a Pizzi se lo elogió porque transmitía seguridad mientras que Almeyda supuestamente le descargaba sus dudas al plantel. Semanas después, ya en pleno derrumbe, Juan Antonio quiso dar un shock de confianza manifestando su pálpito de que uno de los dos de arriba se caía en la última fecha: cabe reconocer que eso fue estrictamente cierto (vease: “ 6. Instiputo”).


Los 30 responsables del ascenso de River

Miguel Molina y Vedia 0

Ya hubo ocasión para rememorar el escarnio del descenso y repartir culpas. Hoy toca resarcirse celebrando a los partícipes necesarios de un logro modesto pero inolvidable en la historia de River Plate.

La confianza del gran gendarme mundial, otra clave del ascenso

22. Ramiro Funes Mori

Por demostrar que esa carga genética podía servir para algo y envalentonar a su hermano. Por bancarse la responsabilidad de ser titular a pesar de su juventud e inexperiencia. Por reconocer sus limitaciones en el manejo de la pelota y revolearla mil veces antes que perderla en una situación irremontable. Por su capacidad goleadora (?)

21. El post de Giggs bosón de Higgs

Porque está en el origen de todo lo que hay en el universo, incluyendo este ascens o. Porque se ocultó hasta después de que se obtuvo el campeonato, para no mufarla (?)

20. Quilmes

Porque hizo causa común para incentivar a los rivales de Instituto y Central y -dividiendo gastos como en un carpool (?)- ayudó a ganar el campeonato económico. Porque buscó su beneficio pero siempre lejos de River como para no sumarle presión. Porque cuándo venía degollando rivales a pura goleada, en el Monumental esbozó un planteo tímido, y renunció a una victoria que no sólo hubiera sido probable, sino que le hubiera complicado muchísimo las cosas al Millonario. Por el triunfazo contra Instituto de visitante cuándo muchos lo imaginaban ya resignado a la Promoción.

19. El Maestrico González

Porque sabedor de que para un jugador de su temperatura pectoral atildado estilo era impensable sostener una temporada entera en gran nivel apareció lo justo y necesario. La rompió contra Quilmes en la Copa Argentina cómo para que Almeyda se acordara de su existencia alguna vez, y no para pedir el 225 (?). Fue justo diez días antes del partido más importante del torneo, contra Instituto en el Monumental, en el cual el venezolano fue la figura de la cancha. Con eso basta para incluirlo en este recuento.

18. El Ogro Fabbiani

Porque más allá de alguna declaración mediática, no insistió demasiado en volver en un momento que el Kaiser estaba tan regalado que le hubiera hecho contrato a Loeschbor y el chileno Escalona (?). Por gastarse la sorpresa del gol de media cancha justo una semana antes de ir al Monumental y eximirlo a Vega de una humillación que hubiera sido irremontable para el guardavalla y para el equipo, una réplica potenciada del gol de Jonathan Ferrari a Carrizo.


Dentro de poco lo van a odiar todos, acuerdensé lo que les digo

17. Sergio “Maravilla” Martínez

Porque es hincha de River, y porque hoy en día está en más lugares que Droopy. Por ende, no podía faltar acá (?). Igual si llega a competir con Pipino Cuevas en la Libertadores del Bailando (?) el corazoncito gallina va a estar dividido.

16. Peluca

Porque fue el tábano que con el aguijoneo de la crítica constante permitió que River no se durmiera jamás y corrigiera sus errores. Porque le va a molestar mucho verse en el listado (?).

15. Ezequiel Cirigliano

Porque en la primera rueda se bancó el medio prácticamente sólo: quizá eso de que el arco de River es el más grande del mundo sea tocuén, pero Cirigliano constató que el mediocampo del Monumental puede ser el más ancho del mundo, más cuando detrás tenés una defensa que no te brinda seguridad. Porque siempre fue fiel a la premisa de pisarla y jugar por abajo, aún bancándose los murmullos de los plateístas que perdieron el paladar negro en el juicio de división de bienes (?). Porque en el trecho final de la temporada se bancó un quilombo personal serio y la pérdida de la concesión del Sarmiento y el Mitre (?).

14. Los delanteros de Boca Unidos

Por extensión, vale como reconocimiento a todos los delanteros que se perdieron goles increíbles ante River. Porque ayudaron a revivir una sensación que se había esfumado en los últimos años en Primera, esa de que los rivales se achicaban ante el arco millonario. Se habló mucho de la enjundia especial con la que muchos clubes de la divisional le salieron a jugar a River, pero probablemente ese dificultad se haya contrapesado -o incluso en el balance lo haya favorecido- con el miedo escénico de jugadores que mientras encaraban un mano a mano pensaban “soy un tronco en el Monumental, lo erro seguro”.

13. Lucas Ocampos

Porque afrontó con naturalidad un desafío que hubiera quemado a muchos pibes, por más talento que poseyeran. Titular desde la primera fecha y fuera de su posición habitual, aportó habilidad y desborde cómo si hubiera nacido pegado a la banda. Fue clave en muchos partidos desde el comienzo del campeonato, como si no le pesara debutar. Cuándo tuvo cierta merma en su rendimiento y perdió la titularidad, supo ser determinante ingresando algunos minutos como contra Boca Unidos o Almirante Brown.


“Gabbo, Ponzio y Paco de Lucía me dejaron sin trabajo”

12. Leonardo Ponzio

Porque su llegada equilibró el mediocampo. Más o menos, como dice Agente Oso (?). Sin que nadie lo pidiera, y sin haber dejado un recuerdo especialmente bueno (ni malo) en su primera etapa en el club, dejó una de las ligas más taquilleras del mundo para ayudar a conseguir un ascenso que ya se sabía que no estaba garantizado. No sólo se destacó como doble cinco, sino que las circunstancias lo hicieron también desempeñarse como lateral derecho o líbero de una defensa de tres. En todas rindió aceptablemente. Con un golazo de larga distancia ante Desamparados abrió un partido a priori accesible que venía complicado. Después se cobró ese éxito pateando mal y de cualquier lado durante las fechas siguientes, pero hay que reconocer que en el tramo final comprendió sus limitaciones y no se excedió en el recurso. El estallido de sus hemorroides contra Boca Unidos, bromas aparte, fue un signo de su entrega incondicional en pos del objetivo.

11. El Chavo Fucks

Porque fue la medida de lo bajo que se había caído. Algún desprevenido podía notar que se seguía jugando once contra once, en un terreno rectangular, que los jugadores de River usaban una remera blanca con una banda roja en diagonal, y pensar que todo seguía igual. Los insoportables comentarios de Fucks eran la desmentida a esa ilusión tranquilizadora, la prueba de que algo ominoso y terrible había ocurrido, y que había que hacer lo imposible para revertirlo.

10. Sebastian Ereros, “Pupi” Salmerón y Germán Gigena

Por sus tantos claves ante Central, Instituto y Central (?) respectivamente, que sirvieron para aliviar tensiones en Nuñez. Valen como símbolo de todos los que hicieron lo suyo a lo largo de 38 fechas para contener a los rivales directos de River, incluido el Gimnasia de Jujuy picante (?) del comienzo.

9. Rogelio Funes Mori

Uno de los jugadores que, desde que debutó, más incógnitas genera sobre el derrotero ulterior de su carrera. Hasta el día de hoy no queda claro si terminará siendo un Hernán Crespo o un “Tortuga” Fernández. Pero en lo que concierne al ascenso tuvo varios aportes claves. Se entendió bien con Trezeguet, lo cual -dada la importancia del francoargentino- resultó ser una virtud muy redituable. En los últimos partidos, en un contexto caldeado que podría haberlo empequeñecido, mostró sus mejores armas. Fue crucial contra Boca Unidos y Almirante Brown, y pudo haberlo sido contra Patronato, de no haber desperdiciado Domínguez el penal. A su habitual esfuerzo le agregó pericia y -lo más sorprendente de todo-, calma.


“Por esto le erré al cálculo”

8. Los Centrales de Central

Por dar una mano cada vez que River necesitaba que el Canaya perdiera puntos. Valentini: por perfeccionar su especialización en el campo del desconcepto cuándo parecía que no se podía ir más allá de lo que ya había demostrado. Porque ya está para presentar la tesis y obtener el summa cum laude. Lequi y Talamonti: por no volver a River. El Oveja además por venir lo suficientemente lesionado como para que Valentini jugara seguido. Peppino: por tener apellido de payaso luchador y de verdura fálica (?).

7. La hinchada

Desde luego que hablamos del hincha común, porque en River por suerte no hay barra brava (?). Porque soportó estoicamente el peor año deportivo de su vida: llenó estadios propios y ajenos cuándo el Coprosede lo permitió. Alentó y puteó en dosis entendibles. Se bancó la incertidumbre de que nada estuviera definido hasta último momento. Quizá haya sido imprudente el recurso a Bonnie Tyler contra Boca Unidos, pero salió bien, así que desde el resultadismo avieso también rescataremos ese estallido, que de todas maneras, fue mucho menos frecuente que lo podría haberse previsto a priori.

6. Instiputo (?)

Por ser un oponente de nivel futbolístico destacable y -con ello- darle cierta dignidad al logro deportivo de River. Por caerse a tiempo. Por jugar un pésimo partido en el Monumental, cuándo estaba todo dado para que lo ganaran y se encaminaran al ascenso. Por tener la delicadeza de hacerle honor a su bielsismo (?) ante Ferro en la última fecha y perder por tres goles, acercando así al tenso Monumental la tranquilidad de que una remontada era imposible.


Eternamente gracias (?)

5. Fernando Cavenaghi

Por su emocionante regreso al club, por el que peleó hasta el punto de dejar lado diferencias con Passarella que no sólo venían de antaño, sino que el rencoroso presidente se ocupó por efecinquear (?) apenas consumado el descenso. Por los goles, sobre todo en la primera rueda, varios de ellos de factura exquisita, algo de lo que Cavenaghi sabe mucho (?). Porque supo tirarse atrás para generar juego y abrir espacios. Algunos considerarán que otro jugador del plantel -que no es Gustavo Bou (?)- hacía lo mismo con mayor calidad, pero contemporicensé, maeses: Cavenaghi no tiene la culpa de no ser ese monstruo que es Trezeguet. Además de que su retroceso en el campo, sin el virtuosismo innegable del francoargentino, siempre ayudó a descomprimir las murallas defensivas que edificaban los rivales. Un bajón en el tramo final del torneo lo hizo descender algunas posiciones en este listado, pero sería injusto reconocer que su aporte fue uno de los más importantes de la campaña.


“Solo para tí estaba pensado este penal. Ahora lo cobro.”

4. Lunati, Toia, los asistentes y la Ley en general

Como cuando se gana el Martin Fierro, “hay tantos para mencionar, que no quiero ser injusto y dejar a alguien afuera”. Lunati y Toia destacan en nuestra memoria, como brazos ejecutores de la Ley. Tuvieron la sutileza de no parecer indispensables para el ascenso, pero dar algunos empujoncitos necesarios con buena onda y en el momento indicado. Hasta disimularon un poco obsequiando penales que River obviamente iba a desperdiciar (?). Párrafo aparte para los jueces de línea que desempolvaron la casi siempre olvidada recomendación de no levantar el banderín en caso de duda: se comportaron como militantes cartesianos ante cada avance millonario, y como decididos émulos de Aldo Rico en los ataques rivales. Al que botoneó a Damiani en el Monumental, aplauso, medalla y beso.


Eternamente gracias II (?)

3. Alejandro “Chori” Domínguez

Porque aunque se valora el gesto de todos los que volvieron, era el que tenía más para perder. Trezeguet estaba casi retirado y Cavenaghi no tenía donde caerse muerto. El “Chori”, más allá de estar relegado circunstancialmente en Valencia, era una figura idolatrada en más de un club de Rusia, adónde tranquilamente podría haber elegido regresar de querer continuidad. Porque su carácter de no-ídolo -que muchos remarcaron con malicia-, no hace sino engrandecer su regreso: cuándo River descendió nadie pensó “tiene que volver el Chori a sacarnos de ésta”. El mismo inventó ese compromiso. Porque jugando bien o mal, la pidió siempre. Porque jugó mucho mejor de lo que se le está reconociendo en los balances. Por los pases gol olvidados debido a las malversaciones de su amigo Cavenaghi y su némesis (?) Trezeguet. Porque en situaciones de extrema tensión como las que atravesó River en casi todos los partidos, la labor del generador de juego es la más difícil de todas. Un futbolista cuya misión principal es correr y trabar tiene instancias permanentes para descargar sus nervios. Muy distinta es la cosa para aquellos que bajo esa misma presión deben ejercitar constantemente la motricidad fina para gambetear o meter pases gol. Porque se puso el equipo al hombro al final de la primera rueda, cuándo el equipo no daba pie con bola, sobre todo en el Monumental, sobre todo contra Rosario Central, un desempeño descomunal de Domínguez. Porque se notó que los errores que cometió tanto adentro como afuera de la cancha, estaban motivados por su propia condición de hincha y no porque todo le chupara un huevo. Porque tuvo que bancarse que la infame prensa sensacionalista hiciera pública una condición psiquiátrica delicada.


La estampa de un líder (?)

2. Matías Almeyda

Porque agarró el fierro caliente y le gustó (?). Porque tuvo que afrontar la presión más insidiosa que haya sufrido cualquier entrenador del universo y sus alrededores. La obligación de River por ascender era incomparable a la que haya tenido que afrontar cualquier otro club esta temporada. Obviamente no en términos de la dificultad deportiva: ganar la Champions o la Libertadores es más difícil que prevalecer en la B Nacional. Pero sí en lo que hace a la inaceptabilidad del fracaso: el malestar popular que han tenido que afrontar Falcioni o Mourinho por no obtener esos galardones es incomparable al maremágnum que hubiera absorbido al Pelado de no conseguir River el ascenso. Po rque consiguió el objetivo, entonces. Porque aunque es cierto que pudo haberlo logrado con más holgura, también pudo no haberlo conseguido en absoluto: no olvidemos que Rosario Central culminó su primera temporada en la segunda división en el 12° lugar, muy lejos de pelear siquiera un lugar en la promoción. Los que piensan que con la camiseta o los nombres se ganan torneos seguirán ninguneando sus méritos. Porque tuvo que soportar que cada una de sus decisiones, por banal que fuera, estuviera en el tapete. Porque promovió bien a varios jóvenes como Ocampos o Ramiro Funes Mori. Porque encontró la posología perfecta para dosificar al otro Funes Mori, Rogelio. Porque no le tembló el pulso para poner y sacar a todos, sin importar su trayectoria o poder de lobby mediático. Porque jugando bien o mal, River dominó en 33 de los 38 partidos, y eso para el envido son buenísimas (?). Porque consiguió que casi todo el plantel en algún momento fuera pedido para la Selección. Porque tuvo que cargar con las culpas cuándo esos mismos profesionales pifiaban pases de dos metros, erraban goles hechos, les pasaba una pelota mansa por abajo del botín, o perdían una marca en defensa. Porque, aunque -por esa sobreexposición que mencionábamos más arriba- fueron muy comentadas algunas modificaciones que desbalancearon tácticamente al equipo (en partidos en los que Almeyda buscó forzar un desnivel dramático cuando el trámite venía estancado), sacando esos casos, muy recordados pero esporádicos, el técnico hizo casi siempre los cambios que pedía el partido. Y algo más importante: los hizo siempre a tiempo, sin demorarse, dándole al ingresante una cantidad de minutos suficiente para que dejara su huella. Porque aunque tuvo jugadores rutilantes para la categoría, en algún punto se tuvo que arreglar con las figuras que accedieron a venir, sin que se constituyera un plantel balanceado en las diferentes posiciones. Porque estudió a los rivales al pedo, ya que a River le jugaban distinto que a los demás (?). Porque cuándo pescó a uno que sí mantuvo su esquema y propuesta futbolística, lo pasó por encima. En el partido más importante del campeonato, cuando todo parecía anunciar una derrota, o en todo caso un éxito obtenido en base a la suerte o la jerarquía individual, River anuló al prestigioso Instituto principalmente desde lo táctico. El miedo escénico que puedan haber tenido los cordobeses no va en desmedro de los méritos de Almeyda: los jugadores millonarios también estaban nerviosísimos aquella tarde. La propia imprecisión de Trezeguet en la definición del único gol lo demuestra. Fue en el terreno de lo estratégico dónde el local edificó aquella victoria crucial, y el responsable es el depresivo ese (?) que está en el banco.


Trezeguet, preparándose para el partido más importante de su vida (?)

1. David Trezeguet

Antes que nada, por el impresionante plus de jerarquía que le aportó al equipo. Porque cada pivoteo, cada descarga hacia atrás, cada movimiento sin pelota, escondían siempre una profunda enseñanza futbolística. Por esas preciosas definiciones de volea ante Ferro y Almirante Brown. Por todos los goles clave, bah. Por potenciar a Rogelio Funes Mori, tarea ímproba de antemano. Por la tranquilidad y el profesionalismo con que se tomó el objetivo, tolerando las habladurías de que estaba fuera de forma y bancándose ser suplente en más de una ocasión. Porque camarilleó pero en silencio, como Román los grandes (?). Porque cada frase grandilocuente que comparaba el presente con su exitosa trayectoria europea podía parecer demagógica objetivamente, pero sonaba sincera en sus labios, en su evidente emoción por vestir la camiseta del club de sus amores. En el fútbol actual, semejante sensación es impagable. Que ese compromiso venga acompañado de un desempeño deportivo irreprochable lo sitúa a Trezeguet en el tope indiscutible de este recuento.

El post contó con sugerencias de @Don_Pep, @Ernestou y @mvzqz, pero la responsabilidad absoluta de los contenidos es del posteador. A él las puteadas (?).


No llorés que ni así te ponemos

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Otra vez perdió San Lorenzo. Si en Mar del Plata había podido evitar las derrotas, la visita a Mendoza lo hizo volverse con dos derrotas por 3 a 2 frente a los equipos cuyanos. Esta vez el equipo de Madelón se volvió a mostrar inconexo pero, una vez más, lo mejorcito fue su refuerzo para este semestre –y nuestro termocéfalo favorito-, Carlos Bueno.

Godoy Cruz fue bastante más que el Ciclón y se llevó una justa victoria. A pesar que en el primer tiempo las dos veces que se puso en ventaja, el equipo de Madelón se lo empató enseguida. Primero fue Tito Ramírez que bajó de pecho un pase precioso de Rojas y la mandó a guardar. Minutos después Bueno cabeceó entrando como goleador y empató el partido, mientras que Rojas puso de vuelta a los mendocinos arriba. Pero así fueron esos minutos, palo y palo, así que Bueno agarró la pelota y esperó que Bazán pase para habilitarlo y este marque el 2 a 2 al final de la primera tapa.

En el complemento Godoy Cruz fue el equipo que quiso ganar. De la mano de Gonzalo Cabrera –y una gran jugada- llegó el tercer gol que Ramírez solo tuvo que empujar en la línea. El triunfo le dejó el trofeo al Tomba (también le habían ganado 1 a 0 a San Martín de San Juan) y una perspectiva bastante positiva frente a lo que tiene que encarar (Copa y Clausura). En cambio San Lorenzo está más hasta las manos: en el verano no mostró mejoría y parece ser que la única herramienta que tienen para evitar el descenso (empiezan en zona de promoción) es hacer lobby y causa común con otros “complicados” para tratar de suspender todo esto. Triste (?)

San Lorenzo: 2 Pablo Migliore; Damián Martínez, Nicolás Bianchi Arce, Juan Carlos Palomino, Ramiro Arias; Adrián Martínez, Enzo Kalinski, Emiliano Tellechea, Gonzalo Bazán; Bernardo Romeo y Carlos Bueno. DT: Leonardo Madelón.

Godoy Cruz: 3 Nelson Ibáñez; Roberto Russo, Leonardo Sigali, Nicolás Sánchez, Zelmar García; Gonzalo Cabrera, Nicolás Olmedo, Juan Carlos Falcón, Ariel Rojas; Facundo Castillón y Rubén Ramírez. DT: Nery Pumpido.

Goles: PT: 35′ Rubén Ramírez (GC), 37′ Carlos Bueno (SL), 43′ Ariel Rojas (GC), 45′ Gonzalo Bazán (SL). ST: 8′ Rubén Ramírez (GC)

Amonestados: PT: 28′ Damián Martínez (SL). ST: 0′Roberto Russo (GC), 5′ Facundo Castillón (GC), 17′ Ariel Rojas (GC), 31′ Nicolás Bianchi Arce (SL)

Expulsados: no hubo

Cambios: ST: 12′ Néstor Ortigoza por Damián Martínez (SL), 18′ Federico Lértora por Nicolás Olmedo (GC), 18′ Gabriel Méndez por Emiliano Tellechea (SL), 23′ Armando Cooper por Gonzalo Cabrera (GC), 28′ Leandro Caruso por Facundo Castillón (GC), 32′ Juan Manuel Salgueiro por Bernardo Romeo (SL), 39′ Abel Luciatti por Ramiro Arias (SL), 42′ Lucas Ceballos por Ariel Rojas (GC)

Árbitro: Juan Carlos Pompei
Estadio: Malvinas Argentinas

Ya un clásico de 2012: la vergüenza del Ciclón

La Redó! 0

San Lorenzo volvió a perder en Mendoza y otra vez por 3 a 2. Godoy Cruz le ganó en un lindo partido de fútbol y se alzó con la Copa Ciudad de Mendoza. El equipo de Madelón no pudo ganar en el verano y el futuro pinta negro… a menos que suspendan los descensos (?).

Este 2012 no pinta de la mejor manera para San Lorenzo: dos empates sin goles en Mar del Plata, derrota frente a los suplentes de San Martín de San Juan y un Clausura de comienzo inminente que lo tiene en zona de promoción. Como si todo eso no fuese poco sus dirigentes le juegan en contra.

En estos días se supo que Abdo y secuaces organizaron un mitín secreto (?) con el fin de nuclear voluntados para evitar un eventual descenso. La propuesta, no tan clara aún, es: se suspenden los descensos por un año, ascienden (o no) algunos equipos y todos felices (?). Así de simplona, así de patética.

Por lo pronto, dentro del campo San Lorenzo deberá cambiar la cara urgentemente y empezar a sumar de a tres porque la cosa viene más que complicada. En el unicio de este triangular cuyano, los de Boedo se presentaron con los titulares y fueron derrotados por los suplentes de San Martín de San Juan, quienes le ganaron por 3 a 2 un encuentro que fue de amplio dominio de su parte. La misma generó que Leonardo Madelón tuviera que salir a dar explicaciones y si bien dijo que era un amistoso, también dejó en claro que estaba muy caliente.

En tanto, Godoy Cruz, ahora al mando de Nery Pumpido, tiene mayor tranquilidad, ya que venció a los sanjuaninos por 1 a 0 y con un empate se quedará con el triangular que se ha disputado en el “Malvinas Argentinas”. Además, mientras el “Ciclón” piensa en salir de la Promoción, los cuyanos se preparan para jugar la Copa Libertadores de América.


Manager is an english word (?)

santiago 0

Lo que hace unos días era una gran noticia, hoy parece haberse convertido en una bomba de humo. ¿Cuáles son las condiciones que reúne Verón para ser considerado como posible manager de la Selección y por qué lo quisieron instalar como el reemplazante de Bilardo?

La selección se ha convertido en un lugar en el que todos pueden opinar y postular a cualquiera para cualquier puesto, incluso a un jugador en actividad para ocupar un cargo dirigencial. Eso fue lo pasó en los últimos días con Juan Sebastián Verón. Según trascendidos, la Bruja era el elegido para ocupar el puesto de manager que quedará vacante luego del corrimiento de Bilardo.

Todo parece quedar descartado luego de que ayer el propio Sabella confesara que todavía piensa en el Pelado como jugador.

“Sebastián viene de una cirugía y no jugó en Rosario, pero como dije el primer día, todos los jugadores que tengan capacidades físicas, técnicas y mentales serán bienvenidos. Y un jugador como Verón vale mucho. Hablé un par de veces con Sebastián en estos días, tengo una muy buena relación con él. Está con ganas de jugar, y acaba de renovar por un año más con Estudiantes. Tengo expectativas para contar con su jerarquía, ya sea como jugador o en otro cargo

Al mismo tiempo reconoció la importancia de su ex dirigido, aclaró que el no tiene poder de decisión en la elección del manager.

“No sé nada acerca de que Verón sea manager. Sebastián es importantísimo. Es un gran referente del fútbol argentino, para la selección y tiene una gran experiencia europea. No son decisiones que me competen sólo a mí, pero es una persona que vale mucho”.

Otro que habló fue Lerche, mano derecha y voz de Julio Grondona. El presidente de Colón consideró que no es necesario poner a Verón en ese rol.

“No me parece que sea necesario en la selección nacional. Quizá en un club que debe contratar jugadores sirve más, pero no en la selección”

¿Qué fue lo que llevó a pensar que podría ocupar ese lugar? ¿Qué intereses hubo y hay detrás de la imposición de su figura como manager de las selecciones nacionales?

Desde su vuelta a Estudiantes, JSV se convirtió en una pieza importante en la política futbolera de AFA. Si bien en un principio se habló de un complot en el cual él era el elegido para reemplazar a Grondona, la relación el mandamás nunca fue mala. Verón, también, ha protagonizado reuniones con Néstor y Cristina Kirchner cuando se estaba gestando la idea del Fútbol para Todos.

Todo eso, sumado al conocimiento del ambiente, a la buena relación con Messi -acá todo se mide en relación a Lionel… todo menos el equipo, claro- y a que ya trabajó con Sabella, pusieron a JSV como alguien capaz de colaborar con el seleccionado.

Un punto más a su favor, y quizás el más atractivo para la gente que maneja la imagen de la selección, es que el ex jugador de Manchester tiene muy buena llegada para organizar encuentros en Europa. Con esto, llegaría para respaldar a un DT que no tiene la “chapa” de Maradona por ejemplo. En los tiempos modernos que corren la imagen y la recaudación parece ser más importante que los resultados conseguidos. Si bien a AFA nunca le faltaron amistosos que acerquen dólares, euros, putas o cualquier otro valor de cambio; también es cierto que hay muchos “amistosos barriletes”. Hay gente que cree que la llegada de un hombre de carrera en Europa puede abrirle a la selección las puertas de amistosos de nivel, además de ser redituables económicamente.

El problema es que el jugador sigue activo y además acaba de renovar el vínculo con el club platense por un año. Otra cuestión a resaltar es que Verón está muy metido en la política interna de su club – en el cual hay elecciones el 24 de septiembre- y en todo el tema del nuevo estadio.

Así como en Lerche se pueden adivinar las palabras de Grondona, las de Verón pueden escucharse en Miguel Pires, su amigo y asesor. “Desmiento que Verón se retire en diciembre”, escribió este ultimo en su cuenta de twitter. “Sebastián tiene buena relación con Grondona y con Sabella, pero hasta ahora no hay nada. Estuve con él y no me dijo nada. Lo veo muy lejano”.

A todo esto, el protagonista de la historia no habla porque no sabe castellano (?) y da lugar a conjeturas llenas de humo, mucho humo.

Más allá de todo esto, Sabella ya empezó a ejercer su rol de entrenador y viajó a Europa para hablar con los jugadores. Antes de salir aclaró que le gustaría charlar con Batista. “El intercambio de opiniones genera una condición superadora. El conoce más a los jugadores que yo y para mi va a ser muy útil hablar con él”, dijo Pachorra.

Pensando en los primeros dos partidos (Venezuela y Nigeria), el técnico afirmó que es muy difícil que llame a jugadores nuevos ya que cuenta con muy poco tiempo. Al mismo tiempo dejó en claro que cualquiera que esté físicamente apto va a ser tenido en cuenta.



Otra vuelta Uoooooooca (?)

La Redó! 0

Boca goleó 3 a 0 a San Lorenzo y se quedó con la Copa de Oro. Diego “Pokerstars” Rivero, Nicolás “el goleador del verano” Colazo y Pablo “el Imbecil” Mouche marcaron los goles. Lo más importante de todo esto es que el equipo de Falcioni empieza a funcionar como una maquinita


Boca se consagró campeón de la Copa de Oro de Mar del Plata después de ganarle 3 a 0 a San Lorenzo en el cierre del certamen. El equipo de Falcioni es claramente el mejor equipo del verano y lo demostró tirando a la cancha toda su categoría.

Desde que llegó JCF la fisonomía de Boca cambió radicalmente. El tan mentado 4-4-2 férreo que, ante la ausencia de Riquelme es la mejor opción posible. El técnico recuperó a varios jugadores: José María Calvo, Luciano Monzón, Cristian Chávez y Pablo Mouche entre otros. Los cuatro fueron titulares esta noche y los cuatro cumplieron una buena actuación. De hecho, el último, Mouche (a.k.a. El Imbecil), cumplió una gran actuación marcando el tercer gol con un soberbio tiro libre.

El partido empezó como los otros dos de Boca. Un equipo presionando en todos los sectores y no dejando jugar al rival. En una contra comandada por Diego Rivero y una pelota mal rechazada por la última línea de San Lorenzo, Mouche desbordó y metió la pelota al centro del área chica para que el propio Rivero marque su primer gol con la camiseta de Boca justamente ante el club que “lo echó” como a un perro.

Minutos después, Rivero volvió a llevar la pelota hacia adelante y después de una gran asistencia a Nicolás Colazo, este definió fuerte contra un palo. 2 a 0 antes de la media hora de partido y una superioridad que abrumaba. Ya en el final de la primera etapa, San Lorenzo se quedó con uno menos por la expulsión de Aureliano Torres por “boquear de más” (?).

En el complemento Boca siguió apretando y tuvo su recompensa. Mouche se hizo cargo de un tiro libre en la puerta del área y la clavó contra un palo por encima de la barrera. Con el 3 a 0, llegó la orden del banco de bajar un poco las revoluciones, lateralizar la pelota y empezar a pensar en lo que está por venir. Entraron Palermo por Mouche que se fue aplaudido (!!!), Escudero por Chávez y Clemente por Calvo.

En tanto, en el banco de San Lorenzo nunca le encontraron la vuelta al partido y menos aún después de la expulsión de Aureliano Torres. El Ciclón empezó bien el verano pero lo termina mal, igual que el último Apertura. Es algo para pensar (?).

Por último, para entender un poco este cambio de Boca en el verano hay que ver los números: 3 partidos jugados, 3 ganados, 7 goles a favor y 0 en contra. Boca ganó la Copa de Oro, su primer título en 2010, pero sobre todo ganó (o va ganando) rodaje para la competición oficial, y en ese rodaje va ganando en confianza para afrontar todo de la mejor manera.

Boca Juniors: Cristian Luchetti; José María Calvo, Matías Caruzzo, Juan Insaurralde, Luciado Fabián Monzón; Cristian Chávez, Leandro Somoza, Diego Rivero, Nicolás Colazo; Pablo Mouche, Lucas Viatri. DT: Julio C. Falcioni

San Lorenzo:Pablo Migliore; José San Román, Cristian Tula, Jonathan Bottinelli, Diego Placente; Giancarlo Carmona, Pablo Alvarado, Diego Reynoso, Aureliano Torres; Juan Carlos Menseguez y Pablo Velázquez. DT: Ramón Díaz.

Goles: 16´ Diego Rivero (B), 29´ Nicolás Colazo (B), 51´ Pablo Mouche (B).

Cambios: González por Carmona (SL); Ferrari por San Román (SL); Palomino por Placente (SL); Palermo por Mouche (B); Escudero por Chávez (B); Clemente Rodríguez por Calvo (B).

Amonestados: Pablo Alvarado (SL), Cristian Tula (SL).

Expulsado: Aureliano Torres (SL).

Árbitro: Juan Pablo Pompei
Estadio: José María Minella (Mar del Plata)

El conjunto dirigido por Julio César Falcioni venció a Independiente por 2 a 0 mientras que los conducidos por Ramón Díaz derrotaron al conjunto de Avellaneda por 3 a 2, por lo cual si hay empate el campeón será Boca.

Boca sufrió la baja de Christian Cellay, quien se desgarró en la práctica del miércoles, y su reemplazante será José María Calvo, que jugará como lateral por el sector derecho mientras que Fabián Monzón irá por la izquierda. El “Pampa” fue el lateral derecho en los dos partidos anteriores y, de seguir con este rendimiento, es posible que arranque el torneo jugando en esa posición.

Falcioni reveló que los delanteros serán Lucas Viatri y Pablo Mouche debido a que prefirió resguardar a Martín Palermo para el superclásico ante River que se disputará el próximo miércoles en Mendoza.

Por el mismo motivo, no serán de la partida el defensor Clemente Rodríguez y el arquero Javier García, quienes sí estarán ante el conjunto de Núñez, mientras que Falcioni no descartó que pueda jugar Juan Román Riquelme. Pero el propio JRR dijo ayer por la tarde que recién iba a volver a jugar en la primera fecha del Clausura 2011.

En San Lorenzo, se especulaba que Leandro Romagnoli podría jugar desde el inicio ante Boca, pero el “Pelado” Díaz prefirió no arriesgarlo, por lo cual el mediocampista y Juan Manuel Salgueiro no viajaron con el plantel hacia la ciudad balnearia.



El 2010 dejará en el balance del Bichi un título con Argentinos y un fracaso en Boca. A su vez, el inventario del CABJ expondrá varios fracasos (uno de los cuales es Borghi), comenzando con el paso de 4 técnicos (uno de ellos dos veces) y finalizando con una paupérrima ubicación en la tabla del año calendario.

En conferencia de prensa el DT renunciante se hizo cargo de la situación actual de Boca, reconoció sus errores, se mostró agradecido (especialmente con los dirigentes), desmintió haberse pelado con los jugadores, se puteó con un par de periodistas y dejó una frase que de haber sido pronunciada por Angel Cappa hubiese generado una reinstalación del debate por la instauración de la pena de muerte (?): “Boca es como tener sexo con la ventana abierta, no tenés intimidad”

Borghi ya es historia en La Boca, y como es lógico son muchos los nombres que se mencionan como candidatos a ocupar el cargo de entrenador. Casi tantos como miembros de la comisión directiva hay.

Intentar entender el presente de Boca exclusivamente desde los técnicos es una tarea que si bien es grata (?) no es correcta. Los quilombos xeneizes van más allá del DT de turno, para pasar por el plantel y estacionarse en la CD.

Algunos han pretendido equiparar la situación de Boca con la de River, pero si bien existen algunas similitudes son muchas más las diferencias. No sólo por el aire con el que aún cuenta Boca y que no tiene River, sino porque las cuestiones dirigenciales y la interna de los planteles son distintas.

Mientras River intenta salir de la debacle generada por la peor conducción de su historia con una cúpula nueva, y el plantel está bastante unido (al menos dentro de límites normales), en Boca hay una fuerte lucha de poder en ambos estamentos.

La muerte de Pedro Pompilio posibilitó el acceso a la presidencia boquense de Jorge Amor Ameal, alguien que no se había propuesto (al menos en el futuro inmediato) ocupar ese cargo. Desde el comienzo de su mandato Ameal intentó hacerse fuerte, ya sea para pasar los casi 3 años que le quedaban, como para quedar bien plantado ante una eventual búsqueda de la reelección.

Para eso, y sin contar con un aparato propio, Amor (?) tuvo que ir oscilando en sus posturas tratando de obtener apoyos más tácticos y puntuales que incondicionales, y, asumiendo que “no sabía nada de fútbol” contrató a Carlos Bianchi como manager para que le manejara el temita (?) y al mismo tiempo le diese aire y respaldo a su gestión.

Lo cierto es que JAA no pudo en estos 2 años concentrar poder en su persona, y que el Bianchi manager fue mucho menos que el Bianchi técnico. En la actualidad hay no menos de 5 o 6 dirigentes que hacen su propio juego y que se ven a sí mismos ocupando desde fin de 2001 el sillón que ocuparan Martín Benito Noel y Domingo Corigliano, entre otros.

Juan Carlos Crespi, Marcelo London, Oscar Matías Ahumada, Daniel Angelici, y por supuesto el propio Ameal, aparecen enfrascados en sus proyectos proselitistas y como tal cada uno tiene su preferido para suceder a Borghi. También José Beraldi tiene sus propias aspiraciones, pero es el que se muestra como más “instiucionalista”, como el que “aceptará lo que proponga la mayoría”.

Otros futuros presidenciables son el eterno Roberto Digón que va por su enésima elección, y Orlando Salvestrini, quien fuera tesorero del club en la época del actual recién casado jefe de gobierno porteño, y que fuese considerado enemigo público número 1 (?) por los jugadores del plantel que ganó todo a principios de este siglo.

Es por ello, y por lo que genera el “mundo Boca” cuando hay cabaret, que la cantidad de candidatos a ser entrenadores que se menciona es harto (?) numerosa.


Después de Borghi

Pep 0

Claudio Borghi ha dejado oficialmente de ser el entrenador de Boca Juniors. Por el momento lo ha reemplazado Roberto Pompei que se quedaría hasta diciembre mientras la dirigencia intenta cerrar con algún otro entrenador de más renombre.

Toda la frescura de Pompeeeeei, Pompeeeeeei (?)

Descartado Carlos Bianchi (no porque no lo quieran, sino porque ya les dijo que no antes de contratar a Borghi), los nombres que se escuchan son los de Julio César Falcioni, Blas Armando Giunta, Diego Armando Maradona, Miguel Angel Russo, Edgardo Bauza, Gustavo Alfaro (!), Angel Cappa (!!) y una dupla compuesta por Marcelo Delgado y Alfredo Cascini (!!!). Quien no parece estar en competencia esta vez es Guillermo Barros Schelotto, a quien se mencionó en otras oportunidades, y que en el día de hoy se desvinculó definitivamente del Columbus Crew de la MLS.

Cada uno de esos nombres tiene un dirigente de peso apoyando la moción, a excepción de Alfaro que aparecería como un plan B en caso de una negativa de Falcioni, que es el candidato que más consenso tiene. Las iniciativas de Russo y Bauza (cuyo no está prácticamente descontado) tienen que ver con un viejo consejo de Bianchi que señaló alguna vez que Boca debe contratar un DT que haya ganado la Libertadores, lo que le daría una luz de esperanza a Luis Cubilla o posiblitaría el regreso del Bambino (?)

Lo más probable es que el nuevo entrenador sea Falcioni, aunque no sólo debería decir que sí, sino que también debería arreglar su desvinculación de Banfield con quien tiene un contrato vigente. El presidente del Taladro, Carlos Portell, ya dijo que la cláusula de rescisión que JCF tiene es sólo para selecciones.

De todos modos, sea quien sea el elegido, la dirigencia le pedirá que ponga orden en un plantel que se consumió 4 técnicos (aunque en 5 procesos) en menos de un año. La vieja pelea Riquelme-Palermo sigue sin resolverse y los dirigentes pretenden que la resuelva alguien de afuera, más allá de que cada uno tiene su preferido, de allí algunos de los nombres que se manejan.

Muchas dudas y muchas discusiones se vienen en Boca. Lo único certero hasta el momento es la confirmación por parte de Ameal de Roberto Pompei como nuevo/viejo interino hasta diciembre, esta vez con el título de Tito II, the comeback (?).