Duele en La Boca

La Redó! 164
Para cerrar un semestre olvidable, Boca perdió como local ante Gimnasia y Esgrima de La Plata por 2 a 0 con goles de Rojas y Vegetti en un partido donde el pase de factura, los pedidos por Román, la súplica por la Bombonera y la fiesta del "ser xeneize" fueron más protagonistas que el buen fútbol. boca gelp

Viejos fantasmas

La Redó! 121
Luego de mucho tiempo, Independiente volvió a mostrarse débil e inseguro cuando las cosas no le salen. Ante un dominado Gimnasia de La Plata dejó pasar todas las chances y le permitió crecer, logrando así que el lobo se lleve una gran victoria de Avellaneda gracias al gol de Licht a los 13 del ST. gimansai cai

No se quiere bajar

La Redó! 329
En el Bosque, después de un primer tiempo impresentable y una segunda mitad apenas discreta, Gimnasia fue un poquito más que Racing, pero los cambios le dieron resultado a Cocca y lo ganó de contra con gol de Hauche a cinco minutos del final. La Academia se mantiene en una posición expectante. gelp rc 2

Traé tajine

La Redó! 101
En el Bajo Flores Gimnasia de La Plata venció 2-0 a San Lorenzo con goles de Álavaro Fernández y Vegetti. El triunfo del Lobo fue justo. Los de Bauza dejan cada vez más dudas de cara al Mundial de Clubes a jugarse en Marruecos. sl gelp

¿El fútbol? No vino, pero mandó saludos para todos (?)

La Redó! 249
El tercer clásico platense en fila terminó siendo un espectáculo horrendo en la forma de un empate en cero. Gimnasia fue un poco mejor en el primero y Estudiantes mostró alguna intención de ganarlo en el complemento. El resultado le queda bien. FOTO: TELAM

El #EnanoBrujo no se olvida nunca más

La Redó! 183
No sirvió la ayuda esotérica en tamaño chico que llevó el Lobo al Único. Estudiantes le ganó 1 a 0 a Gimnasia con gol de Vera y se clasificó a los octavos de final de la Copa Sudamericana. En el final, hubo un intento de tángana, pero ni eso le salió al Lobo. elp-gelp

Bodrio Sudamericano

La Redó! 82
En un partido muy malo, el primer clásico platense en la historia a nivel internacional, Gimnasia y Estudiantes empataron 0 a 0 en El Bosque. Ahora definirán en dos semanas en el Único. elpgelp

Con el fin de la temporada, llega también a su término, pero con bonus track, el repaso de la tabla de abajo.

Lo que dejó la temporada

Los últimos lugares de la tabla de promedios quedaron así:

Puede destacarse que finalmente Chacarita terminó abajo de Atlético Tucumán, al contrario de lo que ocurría durante la mayor parte del año. Pero eso es lo que pasa cuando un equipo pierde 44 partidos seguidos sobre el final.

También se puede ver que River, gracias a su levantada tardía, quedó afuera de los ocho últimos de los promedios. Pero no por mucho tiempo, como se verá en un momento.

El futuro es casi el presente

La temporada 2010/11, si es que el sistema de promedios se mantiene, y si Gimnasia y Central ganan sus respectivas promociones, arranca de la siguiente manera:

La última columna de la tabla indica la diferencia de puntaje respecto del promedio inicial de la temporada pasada. O sea, son los puntos que ganaron o perdieron durante 2009/10, una vez descontada la temporada 2007/08. O sea, Lanús mejoró su promedio porque tiene cuatro puntos más que en agosto, mientras que San Lorenzo tiene doce unidades menos. Esto se aplica a todos menos a Godoy Cruz, que ascendió en 2008 y por lo tanto divide por 114 por primera vez en la próxima temporada.

El fantasma del promedio

El sistema de promedios se empezó a usar en la temporada 1983, luego de haber sido anunciado antes del inicio de 1982, coincidiendo conspicuamente con el descenso de San Lorenzo en 1981. En esa primera temporada sólo se tomaron en cuenta los dos años transcurridos desde el anuncio. A partir de 1984, el promedio usa las últimas tres temporadas.

En el primer campeonato se pudo ver el efecto de los promedios. Los últimos de la tabla, River y Racing de Córdoba, no se fueron a la B, como hubiera ocurrido antes. En su lugar, perdieron la categoría Nueva Chicago y Racing de Avellaneda.

Desde entonces, se produjeron 53 descensos directos (el número impar obedece a que no se toma en cuenta a Huracán en 1986, que bajó por una forma de promoción). De los equipos que se fueron de la categoría, 33 se hubieran ido igual si descendían los dos últimos de la tabla de la temporada. 20, en cambio, se salvaron a costa de otro.

(Por supuesto, esto supone que los resultados con o sin promedios hubieran sido los mismos, algo que no se desprende de la realidad. Pero es un simple ejercicio, no un estudio candidato a ser publicado en Nature.)

En los años desde 1983, se han producido las siguientes discrepancias entre los últimos lugares de la tabla regular (siempre la de la temporada completa) y la de los promedios:

Puede verse que, en más de un caso, un equipo que se salvó gracias a los promedios después se terminó yendo gracias a los puntos de esa temporada en la que no bajó. Deportivo Español, por ejemplo, se quedó varias veces cuando normalmente (?) se hubiera ido, pero la última vez el promedio lo condenó en la temporada siguiente, en la que había mejorado su campaña y no había estado entre los dos peores.

Las siguientes tablas resumen cuántas veces cada equipo se salvó por promedios, y cuántas veces cada equipo descendió gracias a los promedios.

A punto de caer: edición final

nicolas 0

Queda a consideración de los lectores dilucidar (?) si los que se salvaron son más grandes que los que se fueron.


Algunos torneos se definen antes de la última fecha. Otros después. Es de esperar que un campeonato que culmina en la fecha final sea más emocionante que uno cuyo ganador se sabe con anticipación. Vale, entonces, repasar algunos torneos definidos al final.

En la última fecha

nicolas 0

1986/87

Fue un campeonato reñido, un gran argumento para decir que en los campeonatos largos no necesariamente uno o dos equipos se cortan solos. Central llegaba con dos puntos de ventaja. Newell’s e Independiente eran los escoltas. Si Central no conseguía el empate que lo consagraba, tenía menos diferencia de goles que Independiente (no se estilaba jugar una final en esos años, sólo se implementó junto con los tres puntos por partido ganado).

Jugaban Newell’s vs. Italiano, Independiente vs. Vélez y Temperley vs. Central. Italiano estaba último en el campeonato y ya había descendido, Vélez aún tenía chances de entrar a la Liguilla y Temperley estaba en una reñida pelea con Platense para no descender. Un triunfo de los celestes les daba la permanencia, pero el empate les aseguraba que en el peor de los casos iban a tener que definir el descenso en un play-off.

Mientras Newell’s ganaba 4-1 y conseguía una diferencia de goles suficiente para ser campeón si Central caía, el 3-3 conseguido por Independiente lo dejaba sin posibilidades. A todo esto, Central perdía, pero un penal convertido por Palma puso las cosas en su lugar. Central fue campeón en la primera temporada luego de ascender, y hasta este momento no ha vuelto a lograr otro título local.

Temperley, por su parte, debió jugar un desempate con Platense, que le dio vuelta el partido a River en tiempo de descuento. En la cancha de Huracán, los calamares vencieron 2-0 y condenaron a Temperley al descenso, sinque hasta ahora haya estado cerca de retornar al círculo superior.

Clausura 1992

La lucha por el descenso se coló también en esta definición, aunque de otra manera. Newell’s había mantenido la punta durante la segunda mitad del torneo y era claro candidato. Antes de la fecha 19, el único que lo podía alcanzar (estaba a dos puntos) era Deportivo Español, que había arrancado la temporada necesitando un campañón para salvarse del descenso. Ése era el objetivo, el campeonato nunca fue una ilusión real.

Tal vez por eso no se objetó el mamarracho organizativo. En tiempos en que nueve de diez partidos se jugaban el domingo a la misma hora, se decidió que Racing vs. Español sería el codificado del viernes. Español, que ya había logrado escapar al descenso, empató 0-0 y consagró campeón a Newell’s dos días antes de jugar. Ese domingo, luego de la vuelta olímpica, el 1-1 con Platense fue el último partido con Marcelo Bielsa en el banco leproso.

Apertura 1992

Boca estaba a punto de ganar su primer torneo local después de once años. Había sacado cuatro puntos de ventaja a River, pero sobre el final de la campaña se empezó a quedar sin nafta. River se acercó, aunque no aprovechó todas las oportunidades que le dio Boca para igualarlo o superarlo. Boca llegó a la última fecha con dos puntos de ventaja. Recibía a San Martín de Tucumán, una de las revelaciones del campeonato, después de dos derrotas seguidas en la Bombonera.

Para esa definición se armó un evento televisivo. Se transmitirían los dos partidos (Boca vs. San Martín y Argentinos vs. River) en directo y en simultáneo. En esa época, transmisión en directo de partidos de Primera era algo bastante tabú. Existía el temor de que la televisación alejaría al público de la cancha. Pero en esa circunstancia había garantía de estadios llenos. Ambos partidos se programaron para las 8 de la noche, así salían en horario central.

La idea era ir alternando entre los dos partidos, ponchando cada uno cuando pasaba algo interesante. Pero el partido de River se demoró. En la Bombonera esperaron un tiempo prudencial, porque la idea era que se jugara al mismo tiempo, hasta que pasó demasiado tiempo y se decidió arrancar. En los primeros 45 minutos se produjo el gol de Solbes que festejó él solo, en medio de una Bombonera atemorizada. El primer tiempo terminó con el 0-1 en la Bombonera, y sin juego en la cancha de Ferro, donde Argentinos hacía de local.

Tal vez por el resultado de Boca, los hinchas que habían invadido el campo en Caballito volvieron a sus lugares, y el partido pudo comenzar. Se jugaron simultáneamente el primer tiempo de River y el segundo de Boca. En este último, a pocos minutos de comenzar Benetti corrigió el resultado y dio el campeonato a Boca. River se puso en ventaja mediante un gol de Ramón Díaz, pero a esa altura ya era irrelevante. Una vez finalizado el partido de Boca, con el campeón consagrado, volvió la invasión de campo y el partido de River se suspendió. Meses después se jugó el segundo tiempo, que terminó en empate.

Apertura 1993

Fue un torneo atípico. Debido a las eliminatorias del Mundial ‘94, comenzó muy tarde y en lugar de diciembre debió terminar en marzo. Era un torneo que parecía que nadie quería ganar. Pocos recuerdan que el Boca de Habegger/Menotti llegó a la última fecha con posibilidades de ser campeón. Sin embargo ocurrió, aunque las chances eran remotas. Estaba a dos puntos de River, tenía las mismas unidades que Racing y estaba a una de Vélez (que era el campeón vigente).

Un día antes de la definición, Boca empató 1-1 con Gimnasia y se consagró no campeón. Quedaban tres. Racing venció 3-1 a Estudiantes, pero debía esperar que River perdiera. Los millonarios tenían sólo un punto de ventaja sobre Vélez, con lo cual estrictamente hablando necesitaban ganarle a Argentinos, pero la diferencia de goles era suficiente como para que un empate alcanzara. Empate que se produjo, 1-1, el primero en una seguidilla de títulos que River ganó al enfrentar a Argentinos Juniors.

Finalmente, no fue necesario aplicar la diferencia de goles, porque Vélez no pudo con Banfield. River fue campeón por puntos y, de hecho, nunca se definió un campeonato de Primera División por diferencia de goles.

Clausura 1994

Cuando se llega a la última fecha a un punto del segundo, es poco conveniente que el partido sea justo contra el escolta, y de visitante. Eso le pasó al Huracán d e 1994, que venía ilusionado con ganar su sexto título oficial. En aquella temporada desfasada, la definición fue a fines de agosto, cuando en general debería estar empezando la siguiente.

La historia es conocida, no hace falta abundar en detalles. Basta decir que el Independiente de Brindisi venció 4-0 con goles de Rambert, Garnero, Couceiro en contra y Gareca. Este torneo se destaca por ser el primer subcampeonato obtenido por Cúper.

Clausura 1995

Gimnasia tenía la ilusión de conseguir su segundo campeonato de Primera División, apagando una sequía de casi siete décadas. San Lorenzo, segundo a un punto, llevaba menos tiempo sin saborear las mieles de la victoria (?), sólo 21 años. Ambos llegaron, entonces, con muchas ganas de obtener el título.

Gimnasia tenía que ganar. El empate consagraba a San Lorenzo por diferencia de goles, si los azulgranas tomaban la precaución de vencer a Central en Rosario. Para la definición de este torneo se armó un evento televisivo similar al del ‘92. Esta vez ambos partidos comenzaron al mismo tiempo.

La transmisión principal era la de La Plata, donde Gimnasia recibía a Independiente. Cada tanto se iba a ver qué pasaba en Rosario. No pasaba demasiado en ninguno de los dos partidos, hasta que sobre el final del primer tiempo Javier Mazzoni puso en ventaja a Independiente. En el segundo tiempo la transmisión se concentró más en Rosario.

San Lorenzo en ese momento era campeón sin necesidad de ganar. Pero estaba la posibilidad de que Gimnasia empatara. Carlos Netto tuvo la chance de poner en ventaja a San Lorenzo, pero tiró afuera un penal. Tuvo que aparecer el Gallego González para cabecear al gol y dar el título a San Lorenzo.

Apertura 2000

Como en el ‘92, Boca venía puntero e invicto pero se cayó sobre el final. Claro que había una excusa apropiada: el viaje a Japón para disputar la Copa Intercontinental, que le valió dos derrotas. En la anteúltima fecha Boca estuvo a punto de perder la punta pero River no supo ganarle a Huracán y quedó segundo.

Boca llegó a la última fecha a un punto de River, que superaba por una unidad de Talleres, que también podía ser campeón esa tarde. Había toda una serie de posibilidades. Boca si empataba tenía que esperar que River no ganara, y si lo vencía Talleres iban a ir a una final. Si Boca perdía, River empataba y Talleres ganaba, los cordobeses serían campeones.

Finalmente, fue menos emocionante de lo que podría haber sido. River perdió con Lanús y Talleres con Newell’s, con lo cual Boca era campeón aún perdiendo. Pero ganó 1-0, con tanto de Matías Arce, y la tabla final no da pistas sobre la paridad existente antes de la última fecha.

Apertura 2001

Era la oportunidad de Racing para ser campeón después de 35 años. En un torneo en el que dio vuelta varios partidos que parecían perdidos, se había mantenido en la punta desde el comienzo. Su principal competidor era River, que había dejado pasar la oportunidad de desbancarlo cuando faltando pocas fechas no le pudo ganar.

Sin embargo, la idea de un Racing campeón era difícil de digerir para la sociedad en general (?). Muchos pensaban que de algún modo el rumbo de la historia iba a corregirse. Racing iba a perder algún partido decisivo o algo. Casi que podía pasar cualquier cosa antes de que saliera campeón Racing.

La fecha 18 terminó con Racing a tres puntos de River. Con un empate en la última fecha bastaba para cortar la sequía. Pero antes de que se pudiera jugar esa fecha la sociedad colapsó (?). La fecha fue suspendida por crisis política, pero rápidamente se resolvió jugar los dos partidos que decidían el campeonato, para no jugarlos fuera de contexto en el verano.

Así, el 27 de diciembre de 2001, River venció 6-1 a Rosario Central. Pero la atención estaba puesta en la cancha de Vélez, que fue colmada por hinchas de Racing, y en la cancha de Racing, donde no había partido pero también fue colmada por hinchas de Racing para festejar el título.

Título que finalmente llegó, gracias al 1-1 conseguido ante Vélez. Ese día, el pueblo racinguista salió a festejar a las calles, en uno de varios momentos inusuales que dejó como legado la breve presidencia de Rodríguez Saá.

Apertura 2004

La sabiduría popular (?) otorga el mote de “pecho frío” a Vélez y Newell’s. Mote que se vio favorecido en la definición del Apertura 2004. Newell’s, dirigido por Américo Gallego, llegaba tres puntos arriba. Vélez debía esperar que Newell’s perdiera con Independiente y vencer a Arsenal para forzar una final. Todos (?) descontaban que el empate se produciría, dado el sentimiento de gratitud (?) de la gente de Independiente hacia Gallego.

Sin embargo, no fue así. Independiente ganó 2-0 a un apático Newell’s y le sirvió en bandeja el desempate a Vélez. Pero los de Liniers no consiguieron más que un pálido empate ante Arsenal. En Avellaneda, los jugadores de Newell’s escucharon el final del partido de Vélez por radio, y cuando terminó salieron a festejar el campeonato ganado. Fue el campeón con menor puntaje desde que se otorgan tres unidades por partido ganado.

Clausura 2009

Huracán volvió a pelear un campeonato, por primera vez desde 1994. Y otra vez tuvo la suerte de visitar al escolta en la última fecha. En las últimas décadas algo así sólo pasó dos veces, y ambas a Huracán. Una macana (?)

Ese año, Ángel Cappa dedicaba los ratos libres que le dejaban su profesión principal de comerciante de humo a entrenar a Huracán. Le fue bastante bien: llegó a la última fecha a un punto de Vélez, luego de que el mejor equipo del campeonato, Lanús, se bajara del colectivo del título (?) una fecha antes.

El empate consagraba a Huracán. El partido arrancó en un domingo lluvioso, y en un momento debió ser interrumpido por diluvio. Huracán no podía o no quería desarrollar el juego que había mostrado a lo largo del campeonato, pero por lo menos conseguía el resultado necesario para ser campeón.

Sin embargo, a poco del final Maxi Moralez convirtió el 1-0 que entregó el título a Vélez y sepultó la ilusión de Huracán. En la jugada del gol, el árbitro no cobró falta al arquero y por lo tanto se reveló como un ser ignorante, inmoral, morboso, sórdido, mentiroso, feo, enredador, infame, adulador y malhablado. Es una suerte, por lo tanto, que no haya dirigido nunca más.