Bancando la abstinencia futbolera, S02E01: Boxing Day

Miguel Molina y Vedia 293
Mientras la primera temporada se nos perdió en una mudanza, arrancamos con la segunda serie de entregas para afrontar la nueva escasez de fútbol en estas semanas festivas. bancando2014

Mondo Bizarro: torneos de muchos equipos

Miguel Molina y Vedia 337
La sacrosanta Asociación del Fútbol Argentino, aprovechando la extinción temporaria de un faro ético y garante de transparencia como LR! (?), ha dejado trascender hace unas semanas la voluntad de reestructurar el campeonato de Primera División, con un aumento considerable de la cantidad de participantes como principal novedad. torneolargo

La ciénaga

Miguel Molina y Vedia 0

El diluvio de ayer en el Gran Buenos Aires impidió que se complete la quinta eliminatoria de la Copa Argentina. En el interior, Central Norte bajó a Gimnasia y Tiro en el clásico y dos grandes como Talleres (Córdoba) y San Martín (Tucumán) se metieron en el cuadro principal.

La última semana de la Copa Argentina en este 2012 se completó sin los batacazos de instancias anteriores: todos los partidos entre rivales de distintas categorías finalizaron con el triunfo del contendiente más encumbrado. Acaso los equipos del Argentino “B” hayan sido víctimas de un sistema de disputa que los obligó a superar primero dos fases entre los integrantes de su divisional, para luego afrontar dos cotejos adicionales, la gran mayoría contra oponentes del Argentino “A” y en condición de visitante. Más allá de que el aumento de la nómina de aquel torneo a cien equipos obligó a algunas de las modificaciones, otras como las que refieren a la distribución de las localías resultan arbitrarias. El efecto práctico de esta nueva reglamentación es muy claro: sólo pasaron al cuadro principal de la competencia equipos del Argentino “B” que tuvieron la suerte de cruzarse con otros de su mismo nivel en esta quinta eliminatoria. De esta manera, los representantes del ascenso del interior en los 24avos de final se distribuirán entre diez del Argentino “A” y dos del “B”, cuando en la 2011-12, en la que arrancaron todos a la par y sin preclasificaciones, habían sido seis del “B” y cinco del “A”.

Lo más cercano a una sorpresa se dio en el clásico salteño. A pesar de que participan en la misma categoría, Central Norte parecía muy lejos del nivel de Gimnasia y Tiro. E incluso esto es bastante relativo, ya que al Albo se le ha derrumbado la estantería en diez días: hasta entonces era el cómodo líder la zona norte del Argentino “A”, con un invicto de trece partidos, mayormente compuesto por triunfos. Pero dos derrotas consecutivas en la competencia regular redujeron su ventaja a seis unidades, que pueden ser tres cuándo queden libres este fin de semana. Acaso el Millonario haya entrado en una ciénaga marteliana que encaja muy bien con su identidad tan de burguesía salteña. Ahora le queda recluirse en cama y quejarse porque las chinitas no atienden el teléfono (?). El bajón tuvo anteayer su repercusión en la Copa Argentina, ante un oponente al que había vencido dos veces hace poco, por el campeonato.

En un partido más bien parejo, el Cuervo contó con la ventaja de abrir el marcador cerca del inicio, cuándo Weiner aprovechó con probidad un balón que le quedó servido en la puerta del área tras una seguidilla de rebotes. Con muchísimo por jugar, Gimnasia y Tiro tomó las riendas del trámite, pero siempre evidenció su presente desdibujado: a pesar del dominio territorial, sus chances para igualar fueron esporádicas. Un tumulto en el inicio del complemento le puso un poco de calor al clásico, pero complicó aún más las posibilidades del Albo, que se quedó con uno menos por expulsión de Henry Sáez. A pesar de sus persistentes intentos, no hubo caso para los dirigidos por Riggio, que tuvieron un flojo cierre de año (recordamos que en el Argentino “A” quedarán libres en la jornada restante) que no debería empañar su buena campaña, aunque la empaña (?). Central Norte celebró su acceso al cuadro principal de la competencia, al que llega por segundo año consecutivo, nuevamente tras vencer a su rival de toda la vida: el año pasado había sido un vibrante 4-2 para el Cuervo.

Habrá otro equipo salteño en el cuadro principal de la competencia: Juventud Antoniana derrotó anoche con holgura a Central Córdoba (Santiago del Estero). Un gol de Germán Noce cuándo iban apenas doce minutos allanó el camino para una Juve que casi nunca cedió el control del cotejo. Antes de la media hora, Badaracco estiró la ventaja de los salteños y comenzó a liquidar el pleito. Para peor, el Ferro santiagueño se quedó con uno menos antes del descanso. Curiosamente, tal vez por sentir que todo estaba perdido, en el complemento Central Córdoba tuvo su mejor tramo del partido, y hasta estuvo cerca de descontar: se lo negó el travesaño. En cambio, Juventud Antoniana alcanzó el 3-0 definitivo con un penal convertido por Enrique Triverio, y se aseguró su lugar en la próxima fase.

Como dijimos al comienzo de esta nota, sólo dos equipos del Argentino “B” consiguieron superar esta quinta eliminatoria, en ambos casos tras superar a rivales de su misma categoría, y en ambos casos remontando una desventaja inicial. Un sólo equipo de esta divisional repitió la proeza de meterse en el cuadro principal como en la primera edición de la Copa. Hablamos de Unión (Villa Krause), que superó en el Estadio del Bicentenario de San Juan a San Martín (Mendoza). El “Chacarero” venía algo golpeado por la insólita renuncia de su flamante entrenador, Julio César Toresani. El “Huevo” había ocupado el cargo hace apenas dos semanas, pero los dejó a todos de garpe para asumir como entrenador en Desamparados (San Juan). En fin, otro capítulo en la deliciosa rivalidad entre la Springfield y la Shelbyville de Cuyo, que también tuvo su capítulo futbolístico en la Copa Argentina. A pesar del exitoso historial de Unión en la competencia, los sanjuaninos tuvieron lugar para una novedad: la de anteanoche fue su primera victoria en los noventa minutos, ya que hasta ahora, entre ambos certámenes, sumaban seis clasificaciones, todas por penales. Para hacer más meritorio este “estreno”, cabe repetir que el Azul comenzó perdiendo bastante rápido, ya que a los 17 del primer tiempo, el Chacarero contó con un penal, bien aprovechado por el casi cuarentón Gustavo Reggi. El equipo local, golpeado por la desventaja y la problemática salida de Paula Chaves del Bailando (?), acometió en busca del empate pero con escasa claridad. Sin embargo, la insistencia terminaría reconciliándose con la efectividad en un más que fructífero y breve lapso del complemento: en siete minutos, Unión dio vuelta el resultado. Primero, igualó Alexander Lucero tras una buena acción personal en la que eludió a dos contrarios, y casi enseguida estableció con un cabezazo el 2-1 Rubén Darío Gigena, que sigue de racha a pesar del lastre que significa haber motivado más de un párrafo en este sitio (?). Al Chacarero le quedaban más de veinte minutos para intentar recuperarse, pero estaban con la cabeza en una cita irrenunciable en Segurola y La Habana (?). Como homenajeando aquella gloriosa gesta de la Bombonera pre-macrista, lo más saliente del tramo final fueron las cuantiosas expulsiones, dos en la visita y una en los locales: rescatamos entre todas la del delantero mendocino Sebastián Coria, que derribó al arquero rival en el aire y con pelota en movimiento. Adelante, “Pampero”, no dejes que la gilada te amedrente (?).

El otro equipo del Argentino “B” que estará en los 24avos de final será Jorge Gibson Brown (Posadas), lo cual significa que el sueño de volver a ver al entrañable Deportivo Mandiyú ante los grandes del país deberá esperar, al menos por una temporada. Los misioneros, que hicieron las veces de local, habían arrancado siendo superiores, pero Mandiyú torció el rumbo del partido a través de una pelota parada, en la cual Jonathan Cabrera, de cabeza, abrió el marcador. El verdirrojo posadeño redobló sus esfuerzos y generó numerosas situaciones para el empate, algunas clarísimas, que no supo aprovechar. La tendencia no se modificó en el complemento: Bobby Gibson Brown (?) al ataque, y los correntinos apostando a una contra. Los minutos pasaban entre dos presunciones contradictorias: que semejante dominio necesariamente iba a desembocar en una conquista, o que la sumatoria de oportunidades desperdiciadas terminaría desgastando a los locales. La incógnita se despejó en un minuto, claro que con la necesaria intervención de la mala fortuna, por no decir de la mala praxis. A los 26 de esa segunda etapa: el futbolista de Mandiyú Carlos Azcurra quiso despejar el balón en un córner y lo mandó ¡de taco! al fondo de su propio arco. Sus compañeros todavía estaban distraídos craneando una campaña difamatoria contra él en Twitter (?), y Brown aprovechó: centro preciso de Martín Pérez, testazo de Verdún y el partido se había dado vuelta en un centenar de segundos. Quedaba más de un cuarto de hora para que el Algodonero se recupere, pero sus intentos ofensivos apenas inquietaron, e incluso habilitaron incisivos contraataques del conjunto ganador, que no estiró la ventaja porque, salvo en ese minuto perfecto, sus delanteros anteayer estuvieron con la mirilla desviada. Brown de Posadas será uno de los numerosos equipos con ese patronímico que animarán la ronda final de la Copa, ya que se suma a los de Adrogué y Madryn, amén del lugar que Almirante de Isidro Casanova dirimirá en la la etapa intermedia ante Sarmiento de Junín. Aún así, cabe aclarar que el club posadeño honra a una persona diferente que sus tocayos: no al milico irlando-argentino sino a uno de los legendarios hermanos del Alumni multicampeón de principios del siglo XX.

De todos los equipos del Argentino “B” que debían acometer la hazaña de bajar a uno del Argentino “A” por segunda vez consecutiva, acaso el que afrontaba una empresa más promisoria era Villa Mitre (Bahía Blanca). No sólo por el flojo presente de su rival, Racing (Olavarría) -último en la zona sur de su divisional-, sino porque era el único equipo de la categoría centenaria (?) que tenía la oportunidad de jugar en condición de local. La causa de esta irregularidad es bastante pintoresca: en la ciudad dónde reside el Chaira se realizaba anoche el festival Nacional de Doma y Folklore, con lo cual no habría personal policial disponible: los miembros de la fuerza iban a ser amaestrados por los jinetes más avezados de toda nuestra pampa (?). A pesar de este contratiempo, Racing consiguió superar el compromiso con oficio. Tras un primer tiempo con leve dominio de Villa Mitre, promediando el complemento llegó una jugada bisagra en el partido: un pique en falso desairó a Franco Quiroga, defensor del Tricolor bahiense, que se vio obligado a camisetear a Gonzalo Abán en el área, y el juez del match sancionó penal para el Chaira y expulsión para Quiroga. Oscar Altamirano no falló en la ejecución posterior, y el cotejo tomó un rumbo ya irreversible en favor de la visita. Un ratito después, una agresión mutua entre Díaz Bender y Santellán dejó las cosas nueve contra diez. Cerca del pitazo final, los olavarrienses acertaron una contra por intermedio de Chevrot para establecer el 2-0 y sellar su pasaje a la próxima fase con tiempo suficiente para volver al pago a pescar los últimos bises del Chaqueño Palavecino (?).

Se terminó la travesía de Argentino Agropecuario (Carlos Casares) en la Copa, así que nosotros pensamos gastarnos todos los chistes sobre fútbol sojero que nos quedan (?). El avión fumigador fue obligado a bajar en el peaje de Mar del Plata, y tuvo que pagar la retención móvil de los penales con su eliminación (?). Alvarado (Mar del Plata) tuvo que fatigar bastante para imponer su localía y su diferencia de categoría, pero finalmente el clásico entre antiguos aliados del Gobierno terminó inclinándose hacia el “Torito”, club presidido por Facundo Moyano, quien hace poco declaró que se siente heredero del legado sindical de José Ignacio Rucci y Agustín Tosco. Llevado al fútbol sería como proponer la síntesis entre Juan Ramón Carrasco y Mario Gómez (?). Contra Agropecuario ganó la tendencia que responde a la agrupación “La Roberto Mario”, ya que Alvarado pasó con lo justo. A diferencia de la mayoría de los cotejos de la región interior, que tuvieron lugar entre ayer y anteayer, este cotejo se disputó hace ya siete días, por una disposición del Aprevide (nuevo nombre del Coprosede con el mismo olor) que, como todo lo que proviene de ese tipo de organismos, ya renunciamos a siquiera intentar comprender.

El equipo de Grobocopatel se vio algo desorientado en los primeros minutos, en los cuales los marplatenses tomaron la iniciativa. Sin embargo, pasado ese lapso inicial, en el cual los visitantes quizás se vieron afectador por el marco del estadio Mundialista, se vio un partido de ida y vuelta, en el cual ambos equipos desperdiciaron varias chances para ponerse al frente. Si bien Alvarado continuó ejerciendo la posesión de la pelota durante la mayor parte del juego, Argentino Agropecuario inquietaba constantemente a través de los contraataques y las pelotas paradas. Más allá de la buena actuación de ambos arqueros y la floja puntería de los delanteros, quedó un margen para la polémica por la actuación de los jueces de línea, que con sus banderitas levantadas le anularon tres goles a los de Carlos Casares por, anotá, contaminación, desmonte y evasión fiscal (?).

El 0-0 con el que finalizó el tiempo reglamentario no resultó entonces un fiel reflejo de este partido entretenido, sino que demuestra lo poco que este gobierno montonero (?) les deja de su descomunal esfuerzo a los trabajadores con capacidad de negociación y salarios envidiables, y a los terratenientes que saben ayudar a la naturaleza con químicos y sentarse en el porche a ver crecer sus cuentas bancarias (?). En los penales, era afano para Alvarado: tienen a Christovao y a Junior Ischia (?). Ambos pateadores sacaron a relucir su prosapia bostera convirtiendo sus remates, y contagiaron a dos de sus compañeros, que ejecutaron con igual eficacia. Argentino Agropecuario pudo aguantar el ritmo en sus primeros dos disparos, pero después se derrumbaron los precios internacionales (?): Sellanes Lens le erró al arco en el tercer envío, y Evangelisti contuvo el cuarto, pateado por Costa Corbo. Posta, todos jugadores con doble apellido, aunque los verdaderos aristócratas tenemos tres (?). Hasta allí llegó entonces la peculiar aventura del club transgénico en su primera Copa Argentina. El Torito, por su lado, se metió en el cuadro principal y se debate entre anhelar un clásico contra Aldosivi o un choque contra un grande de Primera que no sea Aldosivi (?). Acaso se buscará revivir aquella hazaña de la cual justo ayer se cumplieron 34 años, el 5-0 a San Lorenzo en el Viejo Gasómetro.

Talleres reafirmó en su cruce copero el buen momento que atraviesa en el Argentino “A”, más allá de que su rival de anteayer no es actualmente medida de nada. Sus cotérraneos de Racing boyan en la misma categoría sin haber sumado victorias y se perfilan como un candidato inamovible al descenso. Aún así, la T plasmó su ventaja a priori con la contundencia que la oportunidad reclamaba, si bien favorecido por la temprana expulsión en Racing de Leandro Beterete, aquel jugador homenajeado por John Lennon en los contrapuntos vocales de “Getting Better” (?). Con uno más desde los ’27, los dirigidos por Sialle dejaron la serie prácticamente definida con dos conquistas hacia el final del primer tiempo. Primero, Gabriel Carabajal abrió el marcador con un envío cerrado que sorprendió al guardavalla racinguista. Quedó la duda de si fue la intención del goleador patear al arco o si había tirado centro. Poco después, Alexis Olivera estiró la diferencia.

En el complemento, ni siquiera la tempranera expulsión de su jugador Marcos Carrasco preocupó demasiado a los tallarines, que a los cinco minutos despejaron cualquier duda sobre el destino del partido, cuando Nicolás Trulls, de cabeza, estableció el 3-0 que sería definitivo. El largo lapso restante estuvo de más y Talleres celebró la victoria a lo grande, incluido el lanzamiento de camisetas de los jugadores hacia la tribuna. Mucha expectativa estará puesta ahora en el sorteo que dictaminará el lugar de la T en el cuadro del torneo: un enfrentamiento contra Belgrano resulta perfectamente posible. Matemáticamente, es apenas una chance entre veinticuatro, pero los amantes neutrales del termismo nos merecemos que la perra suerte nos haga una gauchada y reedite el clásico cordobés después de tantos años.

Mientras tanto, en el interior de la provincia meditérranea se dio la lógica: Sportivo Belgrano superó por 2-1 a Atenas (Río Cuarto), en un partido signado por los rumores de alejamiento de Néstor Craviotto del banco local, luego confirmados. El ex-goleador de la selección danesa (?), migrará a Chile para dirigir a Unión La Calera, aunque a diferencia de Toresani, por lo menos avisó y seguirá en San Francisco hasta que empiece el receso. En el partido, los riocuartenses, que militan en el Argentino “B”, sostuvieron bastante las equivalencias durante el primer tiempo, que finalizó sin goles. Pero a los tres minutos del complemento Diego Salvatierra consiguió la anhelada ventaja para “La Verde”. Ya cerca del final, habría espacio para una genialidad de JP Francia, que estiró la diferencia con un tiro libre de los suyos. Atenas alcanzaría a descontar aprovechando un error del arquero sanfrancisqueño, pero no llevaría ningún peligro ulterior como para empatar el partido. Sportivo Belgrano llega entonces a la fase final de la Copa Argentina por segunda temporada consecutiva: el año pasado avanzó incluso una ronda más, tras despachar a Almirante Brown (Isidro Casanova) para luego caer ante River Plate en Catamarca.

La semana pasada, en nuestra columna sobre el Argentino “A”, habíamos repasado las picantes declaraciones que Carlos Ramacciotti, técnico de San Martín (Tucumán) había intercambiado con su par de San Jorge de la misma ciudad, Osvaldo Bernasconi, tras un empate 2-2 en la Ciudadela. Esta novedosa inquina entre un grande provincial venido a menos y la pujante entidad en ascenso, tuvo una esperada revancha anteanoche, y a juzgar por el resultado, los antecedentes y el temperamento de Rama, sorprende que no haya celebrado pelando la poronga en el medio de la cancha y ofreciéndola para el consumo popular subsidiado (?). No solamente por la victoria, sino porque el Santo borró a su rival de la cancha. Sin embargo, las declaraciones del ex-coequiper de Edgardo Sbrissa (?) fueron inusualmente contemporizadoras:

Lo que hicieron ellos está muy bien, tienen un buen equipo y es muy importante lo que vienen haciendo en el campeonato, pero hoy nosotros jugamos mejor, creo que tenemos que estar tranquilos y no crear una rivalidad inexistente.

Ufa, nos gustaba más el Ramacciotti bardero (?). De todas maneras, su ansiedad por superar este cruce se verificó con la decisión de alinear a su formación titular íntegra, a pesar de su andar irregular en el Argentino “A” y del enfrentamiento crucial ante Talleres (Córdoba) el próximo domingo. Anteanoche, abrió el camino para el triunfo el inoxidable Ring Ring Balvorín, que bajó con el pecho un buen centro de Lucas Bustos y sometió de zurda al arquero del Expreso. San Martín no se conformó con la ventaja, y en el tramo restante de la primera etapa estuvo más cerca de aumentar que San Jorge de empatar. A pesar de que no lo consiguió, sí se llevó algo más al descanso: a los 44′ la visita sufrió la expulsión de Matías Fernańdez por doble amarilla. En ventaja y con un hombre de más, los de Ramacciotti profundizaron su dominio y liquidaron la faena con dos goles de Rubén Molina, tras sendos zurdazos cruzados de buena factura, especialmente el segundo. El Expreso Verde, ya bastante contrariado por la expulsión sufrida, sumó elementos para el berrinche con cuatro off-sides dudosos en jugadas de sumo peligro. Recién faltando seis minutos conseguiría descontar Acosta -¡también en posición dudosa!- para maquillar un poco la goleada. Más allá de las dudas respecto del arbitraje, San Martín selló con firmeza su clasificación y espera el sorteo para conocer a su rival. Podría ser, entre muchos otros, Atlético Tucumán, aunque antes el Decano debería superar a Gimnasia de Jujuy en la kafkiana (?) “fase preliminar de la etapa final”.

Ahí viene Ramoooooón! Muchachos, por favor no desesperen… No vamos a referirnos al desembarco de cierto entrenador riojano en el Barrio de Núñez desde un enfoque casi igual al de otros cien mil cronistas, pero aguijoneado por el narcisismo de la pequeña diferencia (?). Hablamos, en cambio, de Ramón Santamarina (Tandil), que a su feliz presente en el Argentino “A” (alcanzó la punta de la zona Sur por primera vez en la temporada) le suma su paso firme en la Copa Argentina. Un gol tempranero de Diego Bucci encaminó a su favor el trámite ante Defensores de Belgrano (Villa Ramallo), que aunque menos encumbrado, viene en alza en la misma categoría. De hecho, había superado por esa competencia a los tandilenses hace veinte días. En esta ocasión, sin embargo, el mencionado gol de Bucci allanó la tarea del Aurinegro, que mantuvo su tesitura ofensiva aún ganancioso. Hacia el final de la etapa inicial, los visitantes comenzaron a ensayar una reacción y estuvieron a tiro del empate con un cabezazo de Mauro Rodríguez que fue devuelto por el travesaño. En el inicio del complemento, Defensores mantuvo su envión y el empate parecía cerca. Sin embargo, Santamarina se recompuso hacia el cuarto de hora: primero le cerró los caminos ofensivos a su rival, y luego fue en busca de aumentar la ventaja. Lo consiguió a los ’28 por intermedio de Arnaldo “Pitu” González, quien definió con paciencia tras hacer pasar de largo a su marcador con un enganche hacia su perfil derecho. La consiguiente clasificación y la promesa de un rival de divisionales superiores reaviva en los tandilenses los recuerdos del partidazo ante Boca de febrero de este año. De todas maneras, la peculiar reestructuración que planteó la organización para esta segunda edición hará imposible que aquel cruce se reedite en la ronda inmediata, ya que los Xeneizes ingresarán al cuadro en una instancia ulterior.

El cruce más austral de la semana nos brindó, a falta de buen fútbol, expulsados y emociones agónicas. Boca (Río Gallegos), del Argentino “B”, fue un respetable escollo para un Guillermo Brown (Puerto Madryn) que hasta hace poco se codeaba con la elite del fútbol nacional (?). Los chubutenses, debido a su floja campaña en el Argentino “A”, estrenaban en el puesto de técnico a Luis Murúa. La perlita bizarra de la tarde la dio el ingreso al campo de juego de un perro ataviado con los colores aurinegros de Deportivo Madryn, acérrimo rival de Brown. El can estaba tan pancho que en lugar de huir asustado como suele suceder en estos casos tuvo que ser retirado en la camilla reglamentaria ante la risa y los insultos de los asistentes (?). Yendo a lo futbolístico, en el primer tiempo, ambos se repartieron las ocasiones de gol, y en el segundo, las tarjetas rojas (?). Los santacruceños contaron con la oportunidad inmejorable de disfrutar de una ventaja numérica, primero once contra diez cuándo Aciar vio la segunda amarilla, y luego diez contra nueve, cuando Arach y Parisi fueron los chivos expiatorios de una gresca generalizada. Los locales, aún con uno menos, no renunciaron nunca a conseguir la victoria. Ya con el tiempo cumplido, la expulsión de Di Pancrazio en Boca dejaría a ambos en igualdad de condiciones. Casi inmediatamente, cuándo todo conducía a los penales, Chavarri les ganó a todos de cabeza en un tiro de esquina y le dio la victoria a Brown. Fue un justo colofón para un cotejo deslucido pero intenso. La Banda espera ahora reencontrarse en próximas instancias con sus viejos amigos de la B Nacional. Hasta hay un par que parece que se mudaron a la “A” y ya ni saludan (?).

Gimnasia y Esgrima (Concepción del Uruguay) eliminó a Ben Hur (Rafaela) en los penales luego de noventa minutos olvidables. El Lobo entrerriano nunca hizo notar la diferencia de categoría, excepto en un breve tramo al inicio del complemento, en el que acercó bastante peligro al arco de los santafesinos. El 0-0 resultó inevitable, pero en la definición desde los doce pasos Catriel Orcellet sacó a relucir la mística copera que se trajo desde Sarandí (?) y tapó dos de los cuatro tiros que le patearon. Los uruguayenses no fallaron ninguno de sus remates y se metieron en el cuadro principal del certamen, un bálsamo para su mediocre campaña en el Argentino “A”.

Anoche, en el cruce híbrido entre un equipo directamente afiliado y otro indirectamente afiliado no hubo batacazo, aunque por poco. Rivadavia (Venado Tuerto), del Argentino “B”, llevó a los penales a Central Córdoba (Rosario), de la B Metro, tras haber sido superior durante la mayor parte de un partido que estuvo cerca de suspenderse por un corte de luz en el Gabino Sosa, subsanado por la puesta en marcha del grupo electrógeno. Leonel Poropat, arquero charrúa, fue la figura excluyente de la noche. En el tiempo reglamentario ahogó varias situaciones claras de las que dispuso el equipo de la V Azulada para garantizar el 0-0. En los penales, atajó dos disparos, luego de que Central Córdoba empezara en desventaja por el fallo de De Bruno en su segundo penal. Angustiosamente y sin jugar bien, los rosarinos son otros de los que repiten la clasificación al cuadro principal, mientras que los venadenses quedan con la satisfacción de haber hecho un gran papel y la bronca de haber quedado al borde de la hazaña.

Más allá de la victoria del Charrúa en la Copa de la Hermandad Afiliada – no Afiliada (?), hubo un solo partido en la región Metropolitana, el que enfrentó el miércoles a Estudiantes y Riestra. En cambio, los dos cotejos programados para ayer jueves (Almagro – Defensores Unidos y Morón – Berazategui), tuvieron que ser postergados por el diluvio, la nube tóxica y la extensión de la cautelar de Clarín (?). Como Futbolistas Argentinos Agremiados ya está movilizando a sus golpeadores pagados (?) para garantizar que no haya fútbol después del 9-D (?), estos cruces deberán disputarse forzosamente el año que viene. De momento se barajó extraoficialmente la fecha del 29 de enero, así que ya saben que día no va a jugarse (?). Acaso este contratiempo sirva para reparar la insólita decisión del APREVIDE de programar sin público un partido entre dos equipos cuyas hinchadas son amigas, como Almagro y el CADU zarateño.

24 horas antes del Armageddon preanunciado por cierta banda indie de La Plata (?), se había confirmado que, a diferencia de lo que sucedió la temporada pasada, no habrá equipos de Primera “D” en el cuadro principal de la Copa, algo para lamentar. El último equipo que mantuvo chances de concretar la proeza fue Deportivo Riestra, justamente el mismo que el año pasado consiguió meterse en esa instancia e incluso forzó al Quilmes de Caruso Lombardi a una agónica definición por penales. Es decir que Estudiantes de Buenos Aires, su vencedor de anteayer, se puede jactar de haberle cortado el invicto en los ’90 a los del barrio de Flores. En un cruce entre aurinegros, los contendientes se repartieron los paños (?): Riestra jugó de negro y el Pincha de blanco. El conjunto de la menor categoría directamente afiliada sostuvo la paridad durante todo el primer tiempo, e incluso tuvo una chance clarísima de ponerse en ventaja tras una jugada exquisita de Rodrigo Sánchez, que se limpió a dos rivales en fila y sólo falló en la definición mano a mano ante Martín Ríos. En el complemento, la expectativa de un final cerrado se desplomó en un santiamén: entre los ’13 y los ’20, los de Caseros pudieron vencer la férrea resistencia de su oponente y sacaron la ventaja de dos goles que resolvería el pleito. A la visita sólo le quedaba dejar muestra de su vergüenza deportiva desperdiciando una chance increíble para descontar en el área chica y quedándose con uno menos cuando el mismo Sánchez de la apilada arriba aludida cascó a un jugador rival por poder vivir del fútbol (?). Los dirigidos por Nardozza festejaron entonces la clasificación, que se suma a la buena campaña en la B Metro.


Mientras en su antiguo feudo no se podía jugar, él apoyaba la desinversión con los invertidos (?)

LO QUE VIENE – 2013

Intentaremos aclarar el panorama al mejor estilo Arjona (?) para entender lo que se viene, con la salvedad de que la suspensión de los dos cotejos de ayer dejó inconclusa la fase preliminar de la Copa. Aún con estos asteriscos pendientes, estimamos que el sorteo de los cruces de los 24avos de final se realizará la semana entrante tal como estaba previsto, con una bolilla disyuntiva (?) que represente a los eventuales ganadores de los partidos postergados. Recordamos además que a principios de 2013 se enfrentarán los dieciséis participantes de la B Nacional que nunca fueron campeones de Primera “A”, en busca de ocho lugares en el cuadro principal. Más allá de que nominalmente esta fase preliminar pertenece a la ronda final de la Copa, en términos prácticos (léase, series que deberían superar para ser campeones) estos equipos están menos avanzados en la competencia que los que acaban de clasificar en la quinta eliminatoria.

Etapa preliminar de la Fase Final: Independiente Rivadavia (Mendoza) – Instituto (Córdoba); Olimpo (Bahía Blanca) – Aldosivi (Mar del Plata); Crucero del Norte (Garupá) – Boca Unidos (Corrientes), Gimnasia (Jujuy) – Atlético Tucumán; Patronato (Paraná) – Nueva Chicago; Sarmiento (Junín) – Almirante Brown; Gimnasia (La Plata) – Douglas Haig (Pergamino); Deportivo Merlo – Defensa y Justicia. Los ocho ganadores clasifican a los 24avos de final, en los cuáles ya tienen su lugar predeterminado.

Clasificados a 24avos de Final, zona Metropolitana: Chacarita, Estudiantes (Buenos Aires), Platense, Tristán Suárez, Brown (Adrogué), Deportivo Armenio, Central Córdoba (Rosario), UAI Urquiza, Excursionistas y Midland. Restan disputarse los cruces entre Almagro – Defensores Unidos (Zárate) y Morón – Berazategui.

Clasificados a los 24avos de Final, zona Interior: Talleres (Córdoba), San Martín (Tucumán), Juventud Antoniana (Salta), Sportivo Belgrano, Central Norte (Salta), Ramón Santamarina (Tandil), Alvarado (Mar del Plata), Guillermo Brown (Puerto Madryn), Gimnasia y Esgrima (Concepción del Uruguay), Racing (Olavarría), Unión (Villa Krause) y Jorge Gibson Brown (Posadas).

Esperan desde siempre (?) en los 24avos de final: Rosario Central, Huracán, Ferrocarril Oeste, Banfield, San Martín (San Juan), Godoy Cruz (Mendoza), Unión (Santa Fe), Colón (Santa Fe), Atlético Rafaela, Belgrano (Córdoba), Argentinos Juniors, Tigre, Quilmes, All Boys, Arsenal y Lanus.

Arrancan en 16avos de final: River, Boca, Independiente, San Lorenzo, Vélez Sarsfield, Racing, Estudiantes y Newell’s Old Boys.

El cuadro del torneo en su estado actual (previo al sorteo de los cruces de 24avos), puede consultarse haciendo homenaje a Osvaldo Zubeldía (?) aquí.


La repetiremos hasta el cansancio: la mejor foto de toda la fase preliminar de la Copa Argentina


El furor desatado por la Copa Argentina 2011-12 ya empieza a tener coletazos tierra adentro. Como argumentamos hace unos meses, la creciente federalización del sistema del fútbol nacional en los últimos treinta años tuvo la virtud de integrar a los mejores representativos del interior a las categorías de élite. Sin embargo, ese mismo proceso impactó negativamente sobre las tradicionales ligas regionales, que vieron como sus principales integrantes pasaban a encarar los torneos locales con planteles alternativos para centrarse en los campeonatos organizados por AFA. Esa tendencia, que en un primer momento afectaba apenas a unos pocos elegidos (sin contar la situación de Rosario, que ya tenía ese esquema desde 1939), se fue profundizando con la sucesiva normalización de la B Nacional, y los diferentes Torneos Argentinos. La hipóstasis del Argentino “B” en las últimas temporadas, con un crecimiento gigantesco de la cantidad de participantes, sigue drenando a las ligas de sus mejores exponentes. Hace un tiempo, propusimos recuperar el valor de los certámenes regionales e instaurar un sistema de torneos estaduales similar al de Brasil, con las adaptaciones obvias a nuestra cultura futbolera. Mientras esperamos que el resto del mundo se dé cuenta de seguirnos a los vanguardistas por la senda del éxito (?), en la provincia de Córdoba, han proyectado aunque sea un tibio ensayo de competición provincial.

Desde la Agencia Córdoba Deportes, que a pesar de su nombre cuasi-empresarial es una repartición estatal, con un rango equivalente al de una secretaria, se está pergeñando la disputa de la Copa Córdoba 2012-13, con la participación de todos los conjuntos de la provincia que juegan en las categorías regulares de AFA, es decir desde el Argentino “B” hacia arriba. Si el mero lanzamiento de la competencia nos parece auspicioso y elogiable, no podemos trasladar ese optimismo a la implementación práctica del proyecto, que hasta el momento, parece estar signado por la imprevisión habitual en el balompié nacional, que quedó de manifiesto en numerosas oportunidades durante la reciente Copa Argentina.


La Copa demuestra que el cordobesismo goza de buena salud. Un mensaje para todo Rosario.

Por empezar, los organizadores se encuentran con el obstáculo de que los equipos más encumbrados de la provincia, es decir Belgrano e Instituto, se han mostrado bastante reacios a sobrecargar su agenda con este torneo, con lo cual se les permitiría ingresar en las instancias finales. Ahora bien, lo insólito es que ya se diagramó el programa de partidos de las rondas iniciales, sin saber aún en que momento se sumarían los equipos de la “A” y la B Nacional. Todos los sistemas de disputa anunciados en las diversos medios provinciales no tienen siquiera consistencia matemática. Algunos llegaron a aventurar la posibilidad de que Belgrano se sumaría en un triangular final, lo cual demuestra que Savino está vivo y refugiado en la Docta (?). Sería probablemente la primera vez en toda la historia del fútbol que una copa por eliminación se define en un triangular. Tampoco queda demasiado claro por qué, habiendo problemas de calendario, se han programado series de ida y vuelta que complican aún más la programación. De todas maneras, más allá de estos interrogantes, ya se informó que en las últimas dos semanas de octubre se cruzarán casi todos los equipos que están en el Argentino “B”: Tiro Federal (Morteros) contra 9 de Julio de la misma ciudad, Atenas versus Estudiantes en el clasíco riocuartense y Sarmiento (Leones) frente a Alianza (Coronel Moldes). En la instancia siguiente se sumaría General Paz (Juniors), de la hoy centenaria (?) categoría de plata del ascenso del interior, y los cuatro representativos cordobeses del Argentino “A”: Talleres, Racing, Sportivo Belgrano y Alumni (Villa María). Después de eso, quién sabe, sin (?). Algunos llegan a aventurar que ahí ya se sumaría Instituto, con lo cual quedarían cinco equipos, o sea que dos se enfrentan entre sí y el quinto contra sí mismo (?).

En fin, esperemos que la torpeza dirigencial no termine estropeando una buena idea: el mismo peligro que corre una Copa Argentina que muchos hemos planteado como una necesidad durante años, y que ha tenido que soportar en su primera edición el autoboicot de las sedes fijas, la demora en la comercialización de los derechos televisivos, la información errónea del cuadro del torneo, la modificación permanente de la programación de los partidos y los chistes políticamente incorrectos de LR! (?). A pesar del desmadre, le deseamos lo mejor a la nueva justa, que afrontará su estreno con el excelente augurio que le representa tener trece participantes (?).


Traigan copas que fernet sobra

Miguel Molina y Vedia 0

Se anunció el lanzamiento de la “Copa Córdoba” a partir del 24 de octubre, con la participación de trece equipos de la provincia. Mientras tanto, en el Argentino “A”, el hijo pródigo Talleres bajó a uno de los punteros, Central Córdoba (Santiago del Estero).

“Falta Piñón y estamos todos” “Shhhh, soy yo, culiao”.

También fueron trece los cotejos disputados esta semana en el Argentino “A”: los doce habituales más la recuperación del suspendido clásico salteño. Mientras sueña con una venganza redentora contra Belgrano, en una hipotética final sangrienta de la nueva Copa en el Kempes, Talleres intenta lidiar lo mejor que puede con su indeseable presente. Tras la caída en Salta, que había cortado una mini-racha de dos victorias consecutivas, la T retomó la senda del triunfo, con el aliciente adicional de derrumbar a uno de los dos punteros de la zona Norte, Central Córdoba (Santiago del Estero). Además, sin ser descollante ni mucho menos, Talleres puede alegar que superó claramente a su encumbrado rival, y que jugó su mejor partido de la temporada. A pesar de eso, cabe resaltar que apenas si se impuso por la mínima, mediante un gol de Gabriel Carabajal, a la sazón (?) la figura de la cancha. Es en ese aspecto que siguen resaltando las cuentas pendientes: la primera, que sigue jugando en esta divisional de mierda (?). Mierda comparado con Krusty, claro está. La segunda, que a pesar de su buen primer tiempo y sus innegables merecimientos, nunca pudo liquidar el cotejo y pasó alguna zozobra cuándo la visita se animó a atacar sobre el final. Sin embargo, este presente ambiguo de la T es de los mejores que ha tenido en mucho tiempo. La avidez de bonos cordobeses (?) que tiene Racing de Nueva Italia, les permitirá a los tallarines volver a ser “visitantes” este fin de semana en el Kempes, cómo contra Alumni (Villa María), lo cual añadido a sus localías plenas le brinda una interesante seguidilla de partidos en su tierra, que debería aprovechar para sumar profusamente.

La derrota del Ferro santiagueño en el ex-Chateau fue aprovechada por San Jorge (Tucumán) y Gimnasia y Tiro (Salta), que se encaramaron en los puestos de privilegio de la tabla. Los sorprendentes tucumanos (ascendieron a la categoría este año vía promoción y habían llegado al Argentino “B” por invitación hace sólo doce meses) se llevaron un triunfo agónico ante Guaraní Antonio Franco, en el cotejo que reunió a dos finalistas del último Argentino “B” (Serie que ganaron los posadeños, San Jorge subió luego vía promoción). Bajo el calor extenuante de una mañana que fue volviéndose mediodía, el Expreso Verde desniveló un trámite que parecía encaminado al cero absoluto, mediante la intervención de dos suplentes, Olmos y Villafañe, que presumiblemente más frescos que sus compañeros y oponentes, urdieron la combinación ofensiva que desembocó en el único gol de un partido en el que los locales había tenido más la pelota, pero los misioneros habían generado más peligro. San Jorge alcanzó de esta manera la punta en solitario de la zona.

Sin embargo, podría despojarlo de ese sitial de honor Gimnasia y Tiro, que se ubica a dos puntos con un partido menos disputado (ya quedó libre). El “Albo” salteño se destapó con un contundente 3-1 ante un rival de altas aspiraciones cómo lo es San Martín (Tucumán). No fue fácil la parada para Gimnasia, que se encontró en desventaja en la etapa inicial, tras una réplica de los tucumanos bien terminada por Goicoechea. De inmediato, Balvorín tuvo la posibilidad de liquidar el pleito para la visita, pero falló increíblemente un cabezazo sólo en el área chica. Los locales se recuperaron cuándo se iba la primera mitad, con una notable jugada de Iván Agudiak, que entró gambeteando a las 18 cómo si estuviera haciendo slalom y culminó la maniobra con un potente derechazo que estableció la igualdad. En el complemento, San Martín pudo haber restablecido su ventaja a los dos minutos con un tiro libre de Levato, pero el travesaño se lo impidió. De allí en adelante, todo fue un monólogo de Gimnasia y Tiro, hasta que la “Chancha” Zárate confirmó su excelente presente y puso en ventaja a su equipo. La expulsión del goleador Goicoechea terminó por desmadrar a los tucumanos, que sufrieron un gol más por intermedio de Henry Sáez. El técnico visitante, Carlos Ramacciotti sufrió muchos cuestionamientos de la prensa tucumana por su planteo mezquino, pero respondió a ellos con la tradicional buena leche que lo caracteriza (?) y deslindó toda la responsabilidad del resultado sobre sus jugadores (!)

“Les puedo explicar una, tres o seis veces, pero no entienden lo que quiero”

Frases que, al igual que “La puerta, chófer” o “El parabrisas no me lo limpiés”, están al borde de completarse con un cromático y escatológico “negros de mierda”.


El disco de cabecera de Ramacciotti

Otro de los equipos salteños, Central Norte (Salta), venía en la mala, sobre todo teniendo en cuenta las expectativas de ascenso que se alentaban desde su dirigencia antes de iniciarse el torneo. Sin embargo, en la semana que pasó empezó a rumbearse la nave. Tras sumar apenas mediante dos empates en sus primeros cinco choques, el Cuervo salteño sumó de a seis. El domingo, aprovechándose de otro conjunto alicaído, Racing (Córdoba), al que venció 2-0 con dos tantos de Enzo Noir. Y anteayer, con un clamoroso 3-0 ante Juventud Antoniana, en el clásico que había sido suspendido por incidentes en su fecha original. Dos goles de cabeza en el primer tiempo le dieron tranquilidad al ganador, que terminó de liquidar el asunto muy temprano, apenas a los quince segundos del complemento, con otro cabezazo más (!), esta vez del encendido Noir. Antoniana perdió estrepitosamente un invicto que tampoco resultaba especialmente auspicioso, ya que la racha se había caracterizado casi completamente por los empates (sólo había ganado un partido, a Talleres). El fin de semana intentarán recuperarse nada menos que en el otro clásico, ante el entonado Gimnasia y Tiro.

La fecha del fin de semana se había completado con la igualdad justamente de Juventud Antoniana en San Francisco ante un Sportivo Belgrano que no parece encaminado a repetir su buena performance de anteriores temporadas, y por el emotivo empate entre Tiro Federal y Libertad (Sunchales) en el Barrio Ludueña. Los visitantes, de floja campaña hasta aquí, llegaron a colocarse 2-0 arriba, pero no pudieron sostenerlo por demasiado tiempo: hacia los cinco minutos de la segunda etapa, los rosarinos ya habían igualado. Acaso por el largo lapso restante, los locales se ilusionaron con completar su remontada, y por eso mismo el 2-2 no resultó satisfactorio para su inquieto público, a pesar de la desventaja subsanada.

Posiciones: San Jorge (+1) 15; Gimnasia y Tiro 13; Central Córdoba de Santiago (+1) 12; Talleres y San Martín de Tucumán (+1) 11; Guaraní Antonio Franco, Juventud Antoniana (+1) y Central Norte (+1) 8; Tiro Federal (+1) 7; Sportivo Belgrano, Alumni de Villa María y Libertad de Sunchales 5; Racing de Córdoba 1.

Próxima Fecha: Libertad de Sunchales – San Jorge (Tucumán); Guaraní Antonio Franco – Central Norte (Salta); Racing – Talleres; Central Córdoba (SdE) – Sportivo Belgrano; Juventud Antoniana – Gimnasia y Tiro; San Martin (Tucumán) – Alumni de Villa María. Libre: Tiro Federal


“Bósforo y Dardanelos”. “Yo también la sabía, profe”

En la zona sur, Deportivo Maipú (Mendoza) recuperó la soledad en la punta que había dilapidado en la jornada previa. Su rival fue un Guillermo Brown (Madryn) que viene a los tumbos, pero que empezó mejor el partido, y hasta desperdició un par de ocasiones claras para ponerse en ventaja. Sin embargo, un cabezazo de Caballero a los 18′ puso arriba al Botellero e inclinó definitivamente el partido en su favor. Quince minutos después, los mendocinos estiraron la diferencia a través de una patriada de su lateral derecho (¡teléfono Sabella!) Ruiz que avanzó trabando desde mitad de cancha, descargó hacia un wing y fue a buscar la devolución al área, dónde batió al arquero Pereyra. Cuándo se terminaba la etapa inicial, Gamba sumó uno más para los locales y dejó el asunto prácticamente definido. En la segunda mitad, un tiro libre de Guerra profundizó la goleada, pero los chubutenses recuperaron -tardíamente- su buena forma del inicio y maquillaron los guarismos de la derrota con dos goles convertidos por Bruno Nasta y Gonzalo Parisi. Este último, con pasado en Deportivo Maipú, tuvo uno de esos deliciosos duelos de ascenso entre jugador visitantes y tribuna local. En el momento más álgido de los intercambios de opiniones (?) Parisi llegó a lanzar una botella vacía. Quizá esgrima como coartada que fue un homenaje al Botellero (?). Mientras tanto, el presente le sonríe al equipo mendocino, aunque se le vienen dos cotejos difíciles, para colmo ambos en condición de visitante, uno ante su escolta Cipolletti y otro ante el ascendente Alvarado en Mar del Plata.

Y los rionegrinos son escoltas porque tropezaron en Concepción del Uruguay, ante un Gimnasia que parece ir dejando atrás su flojo comienzo y alcanzó su segundo éxito consecutivo. A contramano del rendimiento que ambos habían demostrado en la temporada, el Lobo entrerriano fue ampliamente superior a Cipo, que puede esgrimir como atenuante la seguidilla de lesiones que diezmó su plantel, sin contar la convalescencia de su entrenador Rogger Morales, quién zafó de un infarto hace dos semanas, pero aún no fue autorizado por los médicos a asistir a los partidos. A pesar del dominio permanente de los locales, les costó mucho plasmarlo en el marcador. La buena labor del mediocampo de Gimnasia no tenía correlato en la puntería de sus delanteros, que dilapidaron varias ocasiones favorables. De hecho, los minutos corrían y el fracaso en la última puntada parecía haber desgastado la creatividad de los entrerrianos, que empezaban a recurrir a los centros frontales, a falta de recursos más sofisticados. El desnivel llegó recién a los 32 del complemento, y con polémica incluida. El tiro libre ejecutado por Silvio Giovenale pegó en el travesaño y picó cerca de la línea de gol antes de salir hacia afuera. ¿Entró toda la circunferencia? No lo sabremos a ciencia cierta, porque hubo problemas en el generador y no anduvo el ojo de halcón (?). Pero ante la duda, los comisionados de box del estado de Nevada (?) fueron claros: Gimnasia había jugado mejor y merecía el triunfo, así que se declara la pelota como moralmente ingresada, 1-0 y chaupinela.


El Ricardo Blas, Jr del fútbol del interior

En la tercera colocación se ubicaron Racing (Olavarría) y Alvarado (Mar del Plata), que obtuvieron sendas victorias en la jornada que pasó. Los olavarrienses superaron en su estadio 4-3 a Desamparados (San Juan) en un partido tan entretenido como indica el resultado final. Varias veces tomó buena distancia Racing en el marcador, pero terminó sufriendo. Ya a los dos minutos, Vazzoler le había dado la ventaja a los locales. La tarde pintaba tranquila cuando, cerca de la media hora, Oscar Altamirano estiró la diferencia con un gol notable: el delantero esperaba un centro de espaldas al arco y aviesamente tomado del cuello por un defensor sanjuanino. Sin embargo, en lugar de tirarse o reclamar penal, utilizó la propia fuerza de su marcador, al mejor estilo de un judoca, para acometer una especie de media tijera desprolija pero efectiva. Otra vez gracias al Argento B por mostrar aristas inusuales del fútbol cuándo pensábamos que ya lo hemos visto todo dentro de una cancha.

Casi enseguida descontaron los puyutanos con un penal, pero al rato el enchufado Altamirano restableció la distancia de dos tantos, tras un precioso pase de pecho de Vazzoler. Apenas iniciado el segundo tiempo, llegó el casi lapidario 4-1 cuándo Gonzalo Abán convirtió por segunda semana consecutiva, superando de este modo su cuota anual, y motivando por esa razón una inmediata investigación sumaria de la AFIP (?). Acaso lo merezca por el sólo hecho de vestir botines naranjas. El pleito parecía liquidado, pero el Chaira se pegó una bruta siesta que le permitió a Ibañez marcar en dos ocasiones (una pateando desde casi cuarenta metros) para dejar las cosas a un gol con un cuarto de hora por jugar. Los embates subsiguientes de Desamparados no fueron suficientes para alcanzar el milagro y el conjunto bonaerense se prendió en la lucha, jugando bien por añadidura.

Con la misma cantidad de unidades quedó Alvarado, que superó en el Minella a un rival con altas aspiraciones como es Ramón Santamarina (Tandil). El 2-0 final no ilustra lo ajustado de un cotejo que se mantuvo con el marcador en blanco hasta un minuto antes de cumplirse los noventa reglamentarios. Ni siquiera la expulsión de Monay en la visita hacia el final del primer tiempo le allanó el camino al Torito, que mostró poca precisión ofensiva a lo largo del complemento. El gol del desahogo llegó entonces, presumiblemente, en una jugada desprolija -con varios rebotes previos- que supo capitalizar el juvenil Braian Cortadi, que había ingresado hace apenas diez minutos y que disputaba su segundo encuentro en primera división. Con los tandilenses jugados en busca del empate, Castillo puso cifras definitivas en tiempo de descuento tras una buena jugada personal. Para la anécdota quedó el altercado entre los respectivos técnicos de ambos clubes en la primera etapa, que les acarreó sendas expulsiones.

La fecha se completó con el empate sin goles entre Rivadavia y Unión (Mar del Plata) en Lincoln y la victoria de Juventud Unida Universitario (San Luis) por 2-0 ante un Defensores de Belgrano (Villa Ramallo) que no levanta cabeza. Los puntanos, en cambio, alcanzaron el quinto lugar, que sería el último puesto de clasificación al endecagonal final si la fase regular terminara hoy.

Posiciones: Deportivo Maipú 15; Cipolletti 12; Racing (Olavarría) y Alvarado 10; Juventud Unida Universitario 9; Santamarina (Tandil) y Rivadavia (Lincoln) 8; Gimnasia (CdU) 7; Desamparados 6; Unión (MdP) y Defensores (Villa Ramallo) 5; Brown de Madryn 3.

Próxima Fecha: Cipolletti – Maipú; Brown de Madryn – Alvarado; Santamarina vs. Juventud Unida Universitario (SL); Defensores de Belgrano (VR) – Rivadavia (Lincoln); Unión (MdP) – Racing (Olavarría); Desamparados – Gimnasia (CdU)


El negro se ríe de que por fin le tocó a un blanco que lo cuelguen del Pelourinho (?)

¿Tenés twitter? ¡No seas puto y seguinos!


El sueño de León Najnudel se hizo realidad (?). En un post anterior nos habíamos ocupado de la reestructuración del Torneo Argentino “B”, caracterizada por la repartija a troche y mouche (?) de invitaciones a la categoría, que habría llevado la cantidad de participantes de sesenta a noventa y cuatro. Sin embargo, ya sabemos que si estamos bajo la jurisdicción de la Asociación del Fútbol Argentino, y mucho más si hablamos específicamente del Consejo Federal, que toda normativa es transitoria, que todo reglamento es modificable, que el estado de excepción es la regla. Demostrando una relación con los números más esotérica que matemática, la dirigencia nacional decidió elevar a 100 la nómina de equipos del certamen. Si hubieran leído a Borges, hubieran demostrado su sabiduría eligiendo, en cambio, 101 clubes. Hablamos de esoterismo ya que el número redondo no garantiza una distribución equitativa entre las zonas, salvo que se hubiesen organizado cinco grupos de veinte equipos cada uno, o diez de diez. En cambio, ya se sabía de antemano que las zonas serían siete, lo cual ha dictaminado un curioso ordenamiento con seis conferencias (?) de catorce clubes, y otra de dieciséis, que ya explicaremos, tiempo al tiempo, manga de eyaculadores precoces (?).

En ocasiones anteriores habíamos hablado sobre la paradoja que la plétora de invitaciones planteaba respecto de los equipos relegados del Argentino “B” al Torneo del Interior en la temporada pasada: la renuencia del Consejo Federal a anular los descensos los excluía de la posibilidad de participar este año. La noción de justicia estaba ya tan trastrocada que es difícil saber si la disposición era adecuada o no: por un lado, otorgar una amnistía a los descendidos parecía estar reñido con el criterio del mérito deportivo y significaba un desaire a los equipos que se habían esforzado comprando árbitros y rivales dejando todo adentro de la cancha para mantener la categoría; por otro lado, las invitaciones estaban alcanzando a clubes que ni siquiera habían participado del Torneo del Interior 2012, o que no habían tenido desempeños precisamente destacables en el mismo. Eso es lo interesante de los dirigentes argentinos: plantean dilemas tan avanzados que la humanidad no está a la altura moral para resolverlos, equivalentes a saber cuál es el estatuto de una persona en estado vegetativo, o si fabricar cuerpos de vaca sin cabeza para comerles la carne sería más o menos ético que tratarlas como se hace ahora (?). Sin embargo, no se gasten en definir su posición, porque cuando vos fuiste, el Consejo Federal fue, paró para comer, se metió en un atajo, fundó una ciudad, mató indios, los revivió, volvió, y fue de nuevo cuarenta veces. Entre los seis invitados que llevaron la nómina de 94 a 100, estaban ¿a que no lo adivinan?, tres de los cuatros descendidos del año pasado. La exclusión de Independiente (Tandil) de la lista de indultados vuelve a desnudar la maestría conceptual de la AFA gaucha (?): a pesar de la reescritura de las reglamentaciones, nadie puede negar que la temporada 2011-12 arrojó al menos un descendido, que funcionará como chivo expiatorio de los fracasos de los demás. A los tres descendidos en rehabilitación (“hola, soy Textil Mandiyú y me fui al descenso…” “Hola, Textil”), se sumaron las sortijas (?) a Defensores de Salto, Independiente de Río Colorado y Alianza Cutral-Có. Éste último había protagonizado una verdadera sitcom mal traducida al histeriquear su postulación en la instancia previa: sus dirigentes presentaron una carpeta, luego declararon no estar en condiciones financieras de afrontar el torneo, y luego ante la presión de su parcialidad volvieron a reclamar una plaza. Y si bien no tuvieron suerte en la primera repartija, la ligaron ahora en el sale o sale (?).


Cien jugando

Miguel Molina y Vedia 0

Arranca el torneo Argentino B 2012-13 en su nuevo formato hipermegamonstruoso de cien participantes. Sólo el 3 por ciento de los aspirantes podrá ascender al Argentino “A”, en el cual Central Córdoba, Cipolletti y Maipú siguen siendo líderes.

Nunca habrá ninguna igual (?)

Sin embargo, todavía quedaba lugar para una sorpresa más: mientras que Textil Mandiyú y Defensores de Pronunciamiento aceptaron este salvoconducto para recuperar la categoría, Complejo Deportivo Teniente Origone (Justiniano Posse, Córdoba) demostró que tiene códigos, o que no tiene guita (?) y renunció a la invitación. De esta manera, el mismo día que debía anunciarse el fixture del torneo, la competición quedaba reducida a 99 participantes. Podría haber sido la excusa ideal para poner en juego la copa Barbara Feldon (?), pero a último momento, ya no por la ventana, que es como había clasificado el contingente anterior, sino directamente por la banderola del baño, accedió a la divisional Atlético Famaillá, de Tucumán. ¡Y listo! Ni uno más, ya pasó la amnistía para los descendidos, llegó la hora del punto final (?).

La principal justificación para la expansión del torneo tenía que ver con la hasta ahora inconciliable aspiración de los equipos de viajar lo menos posible y no repetir rivales hasta el hartazgo (el año pasado, con zonas de 7 u 8 equipos, la serie regular se disputó a cuatro ruedas, pero además casi todos los que pasaban de ronda volvían enfrentarse contra los mismos oponentes dos veces más). Las zonas de catorce conjuntos permitirán ahora que la instancia inicial sea de sólo dos turnos, hasta totalizar veintiséis jornadas en total. La única excepción se dará en la zona patagónica, donde los clubes implicados prefirieron aprovechar la reestructuración para atenuar las exigentes travesías que demandaba el formato anterior: por consiguiente, la región, que será la única con dieciséis participantes, se subdividirá en la práctica en dos sub-zonas de ocho equipos, la Sur-Norte y la Sur-Sur, sin (?), que mantendrán la modalidad a cuatro ruedas, aunque claro está, deberán viajar mucho menos que hasta ahora, ya que por un lado se medirán los conjuntos de Neuquén y Río Negro, además del Deportivo Patagones, situado en el extremo sur del tercer cordón del conurbano de la Provincia de Buenos Aires; y por el otro los de Chubut y Santa Cruz. Tierra del Fuego, como comentamos en un post anterior, será la única provincia sin siquiera un representativo en el Argentino “B”, aunque dicen que la selección de Islas del Atlántico Sur podría jugar la FA Cup (?). La otra novedad del mapa regional del Argentino “B” es el divorcio de los capitostes de la zona cuyana, Mendoza y San Juan, que ya no verán cruzarse a sus representativos como consecuencia de los incidentes recurrentes que condimentaron los cruces del año pasado. En su lugar, los sanjuaninos convidarán su cianuro (?) hacia La Rioja, Catamarca y el centro-oeste de Córdoba, mientras que los mendocinos envenenarán con vino a puntanos, pampeanos y cordobeses del sur.


Si sucede, con vino (?)

Una vez completa esta extensa fase regular, clasificarán a la segunda ronda 32 equipos, a saber: los primeros cuatro de cada zona (en la zona sureña, los primeros dos de cada subzona), además de los cuatro mejores quintos de las zonas de catorce. En principio puede parecer un atropello contra nuestros hermanos meridionales que no puedan inmiscuir un quinto clasificado teniendo encima más equipos en la zona, pero sin desmedro de que el ordenamiento tiene algo de injusto, hay que tener en cuenta que de alguna manera están pagando el precio por haber recibido invitaciones adicionales para garantizar el cupo que les permitió desdoblarse. Sin embargo, la principal explicación parece remitir una vez más a la renuencia generalizada de uno y otro lado del país a traspasar la frontera con el indio (?). Es que los 32 clasificados a esta segunda fase deberán volver a dividirse en ocho zonas de cuatro equipos, y si bien no esto no fue aclarado expresamente, es previsible que el criterio geográfico dictará la conformación de esos grupos: por ende, un quinto equipo del sur estropearía ostensiblemente nuestros (?) planes de no mezclarnos con esos surcitos (?) o bien el de ellos de no mezclarse con nosotros.

Una vez concluida esta nueva fase de grupos, los ocho ganadores de las respectivas zonas pasarán directamente a la instancia semifinal, mientras que sus respectivos escoltas deberán enfrentarse entre sí en sendas series eliminatorias para ocupar las cuatro plazas restantes. Esos doce equipos disputarán dos cruces más, hasta definir los tres ascensos directos al Torneo Argentino “A”. En consonancia con los cambios realizados en el sistema de ascensos y descensos de todas las categorías del país, no habrá promociones. Es decir que de la pléyade (?) de cien equipos, tan sólo tres tendrán el privilegio de culminar su campaña con el premio de acceder a una divisional superior. Descender, en cambio, será bastante más fácil: habrá 21 descensos, 3 por zona (en la sureña bajarán directamente los últimos de cada subzona y los penúltimos definirán entre sí al tercer perjudicado).

La evidente falta de balance entre la nueva cantidad de participantes y la magra modificación en el número de ascensos (hasta ahora había dos directos, mientras que otros dos podían acceder por medio de la promoción) ha generado cierto descontento. Desde el vamos, se vislumbra una temporada maratónica de la cual muy pocos saldrán satisfechos. Sin embargo, resulta obvio que un incremento en la cantidad de beneficiarios precisaría o bien de un aumento de los descensos desde el Argentino “A”, o bien un proyecto de incrementar la nómina de equipos en esa categoría, la principal del ascenso no afiliado de la Argentina. De todos modos, más allá de eventuales ulteriores y necesarias modificaciones, que comentaremos enseguida, entendemos que tranquilamente se podrían haber otorgado al menos cuatro plazas directas, sin exponer en demasía a los equipos de la divisional inmediatamente superior.


La poderosa computadora que confeccionó el fixture del Argentino “B”

Vale aclarar que más allá de la notoria discrecionalidad con la que se otorgaron las invitaciones, de la desprolijidad de los cambios reglamentarios sobre la marcha y ciertas inconsistencias del modo de disputa, desde esta columna queremos reconocer que el rumbo de esta modificación es el correcto, aunque no se haya hecho por razones siempre virtuosas. El establecimiento de subzonas regionales en las divisionales de ascenso del cuarto escalón de la pirámide futbolera concuerda con los formatos vigentes en casi todo el mundo, e incluso resultan todavía más imprescindibles en un territorio extenso y no del todo bien comunicado como la Argentina. En todo caso, habría que apostar por la consolidación de estos bloques regionales, sobre todo en su articulación con las ligas de origen. Los tres descensos por región, por más onerosos que parezcan, permitirán un ida y vuelta permanente con el Torneo del Interior, que ha septuplicado de un plumazo su cantidad de ascensos. En rigor de verdad, ya no habrá TDI como lo conocemos, lo cual en algún punto nos genera nostalgia, pero por otro lado abaratará costos. Con el sistema vigente hasta julio pasado, los equipos que llegaban a instancias finales de la competencia terminaban viajando más que los del Argentino “B”. Desde ahora, cada región disputará de forma interna sus tres plazas. Es de lamentar, eso sí, que no se haya tomado al propio Torneo del Interior como parámetro para definir la incorporación de los cuarenta equipos nuevos en la categoría en lugar de dejarlo librado a las elucubraciones del Consejo Federal.

Resulta menos defendible la existencia de una nueva instancia de grupos entre la fase regular y las series finales. Más aún cuándo vuelve a cero el puntaje de todos los equipos, estipulación que ya despertó suspicacias el año pasado ante las derrotas recurrentes de conjuntos ya clasificados que no jugaban por nada en los últimos cotejos de la primera ronda. No resulta muy coherente, además, que equipos que finalicen cuartos y hasta quintos en algunos de los siete grupos tengan la posibilidad de ascender habiendo apenas tres plazas disponibles. No solamente porque parece un premio exagerado al relativo mérito deportivo de esos conjuntos, sino porque en algún punto puede perjudicarlos económicamente ya que los forzará a emprender viajes adicionales en busca de un objetivo que muy probablemente no estén maduros futbolísticamente para alcanzar. Parecería más adecuado limitar la postemporada (?) a los primeros y segundos de cada zona, a lo sumo algún mejor tercero. Incluso a futuro, si se incrementaran los ascensos al Argentino “A”, desde nuestra suprema sabiduría (?) recomendaríamos aprovechar la situación para otorgar un ascenso directo por cada región, y en todo caso involucrar a los escoltas en un torneo reducido por algún lugar adicional. Como argumentábamos más arriba, el rumbo debería privilegiar la diferenciación organizativa de las distintas regiones en lugar de propiciar las instancias unificadoras que mantienen la idea de una divisional única. En ese mismo sentido, creemos que el problema del desfasaje con el Argentino “A” podría subsanarse institucionalizando la división actual de esa categoría en dos zonas. Algún día tendremos espacio para desarrollarlo con más precisión, pero a modo de esbozo, digamos: una conferencia (?) Norte y otra Sur, cada una con aproximadamente 20 equipos, un ascenso directo a la B Nacional y cuatro descensos al Argentino “B”, que tendría, en este ejemplo, ocho ascensos. Una vez estabilizado este sistema recién podría atacarse el aspecto más desigual del ordenamiento tradicional del fútbol argentino, aquel que separa los derechos de los clubes directamente afiliados de aquellos afiliados indir ectamente.


Clientelismo (?)

De momento, es perentorio volver a la cruda realidad, aunque lamentablemente no hayan invitado a Atlético Baradero, otra injusticia incomprensible del Consejo Federal (?). El Argentino “B” empieza esta noche con el cruce entre dos conjuntos que se estrenan en la categoría, aunque no llegaron a ella del mismo modo. Estudiantes (San Luis), uno de los ganadores del TDI 2012, recibirá a Pacifico (General Alvear, Mendoza), uno de los cuarenta invitados. El equipo local ganó pues su ascenso en la cancha y esa es una de las pocas cosas cristalinas que se pueden decir de ellos. Comandados por el turbio Carlos Ahumada Kurtz, actualmente investigado por lavado de dinero del narcotráfico durante sus años como propietario del Santos Laguna y el León en México. Luego de un paso como gerenciador en Talleres de Córdoba, poco feliz en términos deportivos, aunque queda la duda de si los objetivos del empresario córdobo-mexicano (?) van por ese lado, Ahumada recaló en San Luis, haciéndose cargo primero de los destinos del club más encumbrado de la provincia, Juventud Unida Universitario, del Argentino “A”. Su relación con ese club terminó mal, con la rescisión de su contrato por parte del club y con Ahumada mandando tres camiones de mudanza al club para retirar bienes que, de acuerdo a su versión de los hechos, le pertenecían. Los camiones no hicieron demasiado viaje, ya que el controvertido personaje apuntó sus cañones hacia el segundo club de la ciudad, Estudiantes. Su afán de transformarlo en el GEPU del fútbol (?) comenzará esta noche a las 21:30, hora de San Luis y Xilium (?), y el empresario ya ha instaurado una política de captación de fieles muy propia de su estilo: los asistentes al estadio esta noche participarán con su entrada del sorteo de un Volkswagen Gol 0 Km. El sueño de lavar guita, al alcance de todos (?).

Cómo mencionamos más arriba, uno de los conjuntos beneficiados por la retractación parcial de los descensos fue Textil Mandiyú (Corrientes), uno de los dos herederos en pugna por el legado del viejo Deportivo que engalanara el Nacional “B” y la Primera “A” en las décadas de 1980 y 1990. Esta invitación no deja de ser curiosa ya que llegó en el mismo momento en el que la justicia provincial reconoció al Deportivo como el depositario auténtico del Mandiyú original y conminó a Textil a cambiar su nombre, escudo (retirando la denominación “Mandiyú”), además de prohibirle la utilización del mote de “albo”. Nos deja perplejos el hecho de que se pueda prohibir legalmente el empleo de un apodo. De todas maneras, la dirigencia del club en cuestión ha presentado un recurso de nulidad, además de emitir un comunicado de prosa enrevesada pero memorable. Sus mejores párrafos señalan que

nuestra entidad, hace más de 15 años vienen trabajando como club, y hoy no se va a dejar amedrentar por resoluciones ficticias, que emanado por personas y funcionarios con tintes políticos, ya que fuimos los que tomamos el rumbo de aquella entidad, que por malos manejos de personas como estas, que no hicieron más desprestigiar al fútbol correntino a nivel nacional y que como ratas en el barco que se hunden corrieron y hoy cuando el barco se enderezó vuelven, para confundir a la población con resoluciones como estas, y que de ninguna manera nuestra entidad lo va a permitir porque somos y seremos los que continuamos esa historia que nos legó don Eduardo Seferian cuando dos personas quisieron y lograron reavivar este nuestro querido club y que la Resolución Nº 6 del 04-02-03 nos dio este ilustre apellido que es Mandiyú.

Desde acá, desde la tribuna porteña (?), establecemos que: 1) El Mandiyú original es el blog (?); 2) El desaguisado deberá solucionarse de aquí en adelante agregándole el apellido (?) Mandiyú a todos los equipos de la provincia de Corrientes: Boca Unidos Mandiyú, Huracán Mandiyú, etcétera.


“Estoy viendo doble: cuatro mandiyúes”

Más allá de lo que decida la ciega justicia, queda el dilema de que harán los hinchas: ¿se inclinarán por alguno en especial, por ambos? Si bien ya se cruzaron por la liga correntina, en diciembre estrenarán este peculiar enfrentamiento por categorías nacionales. Hasta ahora Textil, a pesar de poseer un nombre levemente cambiado, mantenía cierta preeminencia por estar en el Argentino “B”. Habrá que ver que sucede ahora con ambos en igualdad de condiciones. Por su lado, el Deportivo ha decidido reforzar la presunción legal de que representan el pedigrí -la palabra guaraní para significar prosapia (?)- del club original. Para ello convocaron a varias de sus figuras del pasado a realizar una campaña viral de adhesión titulada “Vuelve el más grande del Litoral”. Suena algo forzado pensar que un ex-campeón del mundo como el “Vasco” Olarticoechea guarde en su corazón con tanta euforia a un equipo de los tantos que supo defender, pero como dijo alguna vez Jorge Valdano (?) el corazón tiene razones que la razón no comprende: al menos hasta que la soja no proyecte a algún club de su Saladillo natal (a la Champions League) al Argentino “A”, habrá que creerle (?) Pero el premio Vinnie Jones se lo lleva este spot pro-violencia de Horacio Attadía:

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MERCADO DE PASES ARGENTINO B 2012-13

¿Y el mercado de pases? Juegan cien equipos, amigo, si querés que reseñe el mercado de pases dame doscientos mil pesos(?).


“Me vine al fútbol del interior para alejarme de las cámaras (?)”

Nos limitaremos a mencionar algunas presencias rutilantes como la del cocinero, columnista de “Pura Química” y Chacho Coudet de segunda selección, José “Pepe” Chatruc, en el club Mercedes, de la ciudad bonaerense homónima, al cual ya defendió en algunos partidos del último torneo del interior. También sorprende la presencia de Fernando Navas, titular en la primera versión del Boca de Bianchi, que fue adquirido por Sportivo Patria (Formosa). Otra joven figura de aquel xeneize multicampeón, el “Sapo” Marchant, jugará en el club Mitre de su Santiago del Estero natal. La actualidad del baldoserismo boquense se cierra con la incorpor ación del Benetti del nuevo milenio (?), Matías Arce, nueva incorporación de Sarmiento (Resistencia). Alejándonos con dolor (?) del mundo Boca, destacamos que Sebastián Bueno, ex-campeón del mundo sub-20, aunque ya no era gran cosa en aquella época, reforzará las lides de Sanjustino (Santa Fe). Chaco For Ever, que debutará en el celebérrimo clásico ante Deportivo Mandiyú, compró al no menos célebre “Máquina” Giampietri. Además, el recordado ex-defensor de Colón en su época de coloneo máximo, Alcides Píccoli, reforzará la zaga de Andino (La Rioja). Más allá del pasado ilustre de varios, el único jugador que llega a esta categoría directamente desde primera “A” no es otro que el brasileño Emilson Roverbal, que se enamoró de San Juan, con lo cual, desvinculado de San Martín, firmó con Atlético de la Juventud Alianza. El conjunto sanjuanino sumó además a Daniel Garipe, proveniente de Huracán Las Heras (Mendoza). Otra incorporación destacable, del otro lado del muro cuyano (?), es la llegada de Alejandro Delorte a Gimnasia (Mendoza).

Aún sin el mismo grado de notoriedad que los recién mencionados, llama la atención la llegada a Sol de Mayo (Viedma) de un paladín del ascenso directamente afiliado como Maxi Blanco, que también supo comerse una suspensión grossa en Bolivia por agredir a un árbitro. Esperamos que no decepcione y esté a la altura de sus pergaminos en este funambulesco Argentino “B”, que le viene como anillo al dedo. Otro que trajinó el ascenso del conurbano, pero también defendió en el interior la camiseta del -hoy caído en desgracia- Brown (Arrecifes) es Carlos Lovera, que próximo a cumplir cuarenta años, sigue en actividad, o al menos de eso convenció a de Ferrocarril Sud (Olavarría), club que esta semana casi pierde a su director técnico Edgardo Malvestitti en un accidente de tránsito. Y después dicen que nosotros somos los mufa y no EUB (?). En Venado Tuerto, tal vez por no percibir bien la profundidad (?), no distinguían a los dos hermanos Mannara y los compraron a los dos: Pablo y Rodrigo son las nuevas figuras del Jorge Newbery de aquella ciudad santafesina. Otro que sumó hermanos en yunta, y para colmo se arriesga a los chistes fáciles de cuño diurético (?) es Huracán (Goya, Corrientes), que adquirió a Ángel y Pedro Piz, de Chacarita.


“Si me va mal acá, largo todo y me anoto con el Mosquito Sancineto”

A su vez, el equipo sojero posta, Argentino Agropecuario (Carlos Casares), que llegó al Argentino “B” sin siquiera disputar alguna vez su liga local, sumó al delantero Federico Turienzo, surgido en Gimnasia (La Plata), con pasos por categorías de ascenso en Italia e Inglaterra, al que lo recomendara el ilustre Zbigniew Boniek, obviamente necesitado en aquel entonces de un transplante de vocales (?). Otro pseudo-goleador que engalanará al certamen sera Rubén Darío Gigena, ex-Newells y otros siete millones de equipos, el último de ellos Ponte Preta de Brasil. Gigena defenderá los colores de Unión (Villa Krause, San Juan). Siguiendo con la línea de delanteros baldoseros, el “Potro” Savoia, que tuviera su momento de gloria en Colón con un gol agónico a Boca Juniors por la Sudamericana que no sirvió para un choto porque perdieron la revancha (?), jugará junto al mencionado Marchant en Mitre (Santiago del Estero).

Por su parte, Sportivo Las Parejas sumó en su defensa al falso brasileño (?) Homero Sartori, ex-Almagro y Unión de Santa Fe, entre otros. Sol de América (Formosa) chapeará, al menos hasta que den asco dentro de la cancha (?) con las incorporaciones de Celso Esquivel y Laureano Tombolini. Cristian Ríos, volante que llegó a defender las camisetas de Racing y Boca, aunque su campaña más recordada la realizó en Unión, jugará para Juventud Unida (Gualeguaychú). Olimpo, Comunicaciones, Brighton & Hove Albion, Club Mercedes. Tal es la peculiar carrera que se ha forjado Cristian Baz en apenas 25 años, hasta ahora podía vanagloriarse de haber sido dirigido por Gus Poyet, pero ahora su vida tendrá un nuevo sentido al compartir vestuario con Chatruc (?).


Canadá Adidas Aaaj, gran nombre para un niño uruguayo

Otro rubro que atender, al menos porque nos mueve a la risa, es el de parientes ilustres buscando su lugar en el mundo: Cristian Cuffaro Russo, hijo del paladín de los treintaiún puntos, llega a Huracán (Comodoro Rivadavia). Franco Toresani, tendrá más allanado el camino salvo que su padre tenga como modelo paterno a Herman Kafka (?): el recordado “Huevo” dirigirá a su retoño en Deportivo Madryn. Fabián Sambueza, hermano de Rubens, sigue su gira mística por Chubut (?): pasó de Huracán de Comodoro a Racing de Trelew. A mitad de camino entre ser “hermano de” y tener una carrera propia está Federico Astudillo, flamante refuerzo de La Emilia (San Nicolás) que -al igual que en años anteriores- volvió a bluffear con su retiro de la competición por falta de fondos para luego -como siempre- confirmar su participación. Más lejano es el vínculo de Santiago Giuntini, sobrino en segundo grado de Alejandro, que firmó en Ferro (General Pico). Matías Menseguez, el hermano de Juan Carlos, llega intentando ocultar el parentesco (?) a Andino (La Rioja).

Si le preguntamos al viceministro Berni, seguramente alertaría que el Argentino “B” se está llenando de colombianos (?). Ni tiempo hay de recorrer los emocionantes recorridos baldoseros de estos muchachos, pero sí para destacar que Freddy Marquínez, que llegara a candidatearse a los Oscarusos hace menos de tres meses, durante su paso a prueba por Belgrano (Córdoba), bajó sus aspiraciones (no pun intended) y se sumó a General Paz Juniors, de la misma provincia. Andes Talleres (Mendoza) innovó incorporando a dos mexicanos, Ángel Sánchez y Oscar Peralta.
Más exótica es la procedencia de Ameth Kante, arquero senegalés que llegó a Comunicaciones (Corrientes), descargado por error de la Internet (?).

FLASH INFORMATIVO ARGENTINO A


T de tilo (?)

La nueva fecha del Argentino “A” confirmó la posición de los equipos que venían ostentando un temprano liderato. En la zona norte, luego de la pavorosa sequía de la semana anterior, con cuatro goles en seis partidos, los equipos se destaparon con un frenesí de vocación ofensiva. No, bueno, la verdad que no, pero las seis conquistas, que alcanzaron así para cerrar un promedio de un tanto por partido al menos mejoraron el asco de la jornada previa. Central Córdoba (Santiago del Estero) no pudo mantener su puntaje perfecto y no pasó del empate 1-1 ante Tiro Federal (Rosario). Talleres (Córdoba) consiguió angustiosamente su primera victoria de la temporada ante sus coterráneos de Alumni (Villa María). El partido se disputó en un estadio Mario Kempes que pocas horas antes habían fatigado las selecciones argentina y paraguaya. Se dice incluso que algunas agencias turísticas llevaron a algunos japoneses engañados a los que convencieron de que Gabriel Carabajal era Messi y que Javier Villarreal era Iniesta (?). Alumni complicó a Talleres presionándolo en el medio en el primer tiempo y metiéndose atrás en el segundo. La expulsión de Favio Álvarez en la T faltando quince minutos parecía presagiar otra noche amarga para el sufrido conjunto de Arnaldo Sialle. Sin embargo, la ventaja numérica no modificó la tesitura de Alumni, lo cual le posibilitó a Talleres, aún con sus limitadas armas futbolísticas, forzar un penal a falta de seis minutos. Gonzalo Klusener recibió la falta, y la convirtió desde los doce pasos. A pesar de no jugar nada bien, ambos se fueron con lo que querían: Talleres con tres puntos y Alumni con la recaudación de un millón de pesos (?).

Por la escasa eficacia de la zona y por los pergaminos del rival podría considerarse una verdadera goleada (?) el 2-0 obtenido por Gimnasia y Tiro (Salta) ante Sportivo Belgrano (San Francisco) que dejó a los dirigidos por Víctor Riggio en una posición expectante, a tres unidades de Central Córdoba. Mucho peor les va a sus vecinos de Central Norte, derrotados por San Martín en Tucumán. En un partido en el que los locales jugaron mal pero sus rivales peor, un gol de Lucas Bustos en el complemento marcó la única diferencia en el tanteador Más allá de consideraciones futbolísticas, el Santo Tucumano alcanzó en la posición de escolta al otro equipo de su provincia, San Jorge. Justamente San Jorge fue más fiel a la tradición ceroacerística (?) de la zona e igualó sin goles ante un Juventud Antoniana (Salta), que ya lleva cuatro empates seguidos e impacienta a sus seguidores. Tampoco pudieron quebrar el cero Racing (Córdoba) y Libertad (Sunchales).

Veremos si mejora la puntería en una fecha que promete varios encuentros atrayentes como el cruce entre los dos conjuntos acaso más célebres de la divisional, cómo Talleres (Córdoba) y San Martín (Tucumán); el choque entre líder y escolta de Central Córdoba (Santiago del Estero) y San Jorge (Tucumán); y el enfrentamiento entre salteños alicaídos en modo Lucrecia Martel (?) que protagonizarán Graciela Borges y Martín Adjemián Central Norte y Juventud Antoniana.

Posiciones: Central Córdoba (SdE) 10; San Martín (T) y San Jorge (T) 8; Gimnasia y Tiro 7; Talleres (-1) 5; Sp. Belgrano (-1), Guaraní Antonio Franco (-1) y Juventud Antoniana 4; Tiro Federal y Libertad (Sunchales) 3; Alumni 2; Racing de Córdoba (-1) y Central Norte 1.

Próxima fecha: Sp. Belgrano- Alumni; Talleres-San Martín; Central Norte-Juventud Antoniana; San Jorge-Central Córdoba (SdE); Tiro Federal-Racing de Córdoba; Libertad (Sunchales)-Guaraní Antonio Franco. Libre: Gimnasia y Tiro


Hizo el hat-trick, posó con la pelota, pero el utilero se la quedó #POSAT

Si en el norte se les da por no meter goles, en el sur la onda es empatar (?). Cuatro de los seis cotejos de la tercera fecha finalizaron igualados, con la salvedad de que justamente consiguieron imponerse los dos equipos que llegaban con puntaje ideal, Cipolletti (Río Negro) y Deportivo Maipú (Mendoza). Si a eso le sumamos que uno de los dos derrotados fue el hasta ahora único escolta, Ramón Santamarina (Tandil), llegamos a la curiosa situación de un par de conjuntos que ya sacaron cinco puntos de ventaja en tres fechas (!). A la larga no les va a servir demasiado, no sólo porque falta mucho, sino porque el peculiar modo de disputa los regresará a todos los clasificados a cero unidades cuando se inicie el undecagonal por el ascenso.

Pero no tiremos pálidas, es hora de disfrutar el presente (?). Respaldado por el notable estado físico de sus jugadores más que por sus cualidades técnicas, Cipolletti sigue sorprendiendo a propios y extraños tras una floja temporada 2011-12. Los elogios se profundizan no sólo por la continuidad de los triunfos, sino también porque el domingo pasado derrumbaron a uno de los grandes candidatos al ascenso, Ramón Santamarina (Tandil), que encima se encontró en ventaja a los cuatro minutos de juego. Sin embargo, los rionegrinos empatarían casi inmediatamente por intermedio de Germán Alecha, que iniciaba así una tarde soñada. Poco después, el propio Alecha confirmaría su buen momento con un juicioso anticipo en el área y una certera definición de derecha que dejó sin chances al arquero rival. Sin embargo, hacia el final del primer tiempo, cuando peor la pasaba Santamarina, un cabezazo de Aguirre les dio la igualdad. Pero en el complemento, otro cabezazo completaría el hat-trick de Alecha y establecería el 3-2 final.


No hay nada más vacío que un estadio vacío

Como mencionamos, el otro líder es Maipú (Mendoza), que se llevó tres valiosos puntos del estadio José María Minella, dónde superó a Unión (Mar del Plata). El imponente estadio mundialista lucía desolado con la paupérrima convocatoria, inferior a la centena de personas, menor incluso a la cantidad de equipos del Argentino “B”. Acaso desmotivados por ese marco, los locales fueron ampliamente superados por el Botellero en la etapa inicial. El gol de Emmanuel Reinoso a los 37 minutos, con cierta complicidad del arquero local, no hizo sino confirmar en el resultado lo que ya se veía en el juego. El complemento fue más parejo: Unión desperdició un par de chances para igualar, aunque también le dejó espacios a los mendocinos, que también pudieron haber aumentado. De todos modos, el 1-0 les debe haber parecido premio suficiente, especialmente cuándo están tan bien encaramados en la punta de la tabla.

Como adelantábamos más arriba, el resto de los cotejos de la jornada en esta región finalizó igualado. Al menos tuvieron la cortesía de convertir. El goleo más tupido se dio en Olavarría, dónde Racing y Rivadavia (Lincoln) igualaron 2-2. La visita empezó en ventaja, pero luego Racing lo dio vuelta y parecía encaminarse a la victoria. Sin embargo, un tanto postrero de Fernando Ludueña, ya en tiempo adicionado, restauró la igualdad. En Concepción del Uruguay les tocó empatar a Gimnasia de aquella localidad y a Juventud Unida (San Luis). Abrió el marcador para el “Lobo” entrerriano, Sergio Umpiérrez, delantero tristemente célebre por intentar asaltar a mano armada a la madre de un compañero de equipo (!). En el complemento, Marcos Fernández estableció el 1-1 final. Los locales sumaron su primera unidad en el certamen, mientras que los puntanos son uno de los numerosos escoltas, cinco en total, la misma cantidad de puntos q ue los separa de quiénes encabezan la tabla.

Se sigue confirmando la presunción de que B Nacional 2011-12 tocuén (?). Los dos viajantes de comercio (?) que vienen de aquella excursión hacia el Argentino “A” siguen sin ganar. Desamparados arañó un empate como local ante Alvarado con un gol de Salazar en el último minuto de juego, a pesar de jugar setenta minutos con un hombre más por la expulsión de Valente. Los marplatenses, cabe aclararlo, también habían sacado ventaja de manera agónica, apenas cuatro minutos antes del tanto local. Por su parte, Brown (Puerto Madryn), el otro procedente del mejor torneo del universo (?) omitió el formulismo de inflar redes en Villa Ramallo ante Defensores de Belgrano. Los locales, sin nuestro querido (?) Luciano Millares (lesionado) fueron un poco más que los chubutenses obstinados en sumar puntitos inteligentes fuera de casa, sin darse cuenta de las derrotas pelotudas (?) que terminan sufriendo a domicilio.

En el programa de este fin de semana, más allá de los partidos de los líderes -Cipolletti enfrenta a Racing en Olavarría y Maipú recibe a Defensores de Villa Ramallo-, destaca el choque entre los dos representativos marplatenses, Alvarado y Unión.

Posiciones: Cipolletti y Deportivo Maipú 9; Rivadavia (Lincoln), Santamarina (Tandil), Alvarado (MdP), Racing (Olavarría), y Juventud Unida (SL) 4; Unión (MdP) 3; Brown de Madryn, Desamparados y Defensores de Belgrano (VR) 2; Gimnasia (CdU) 1.

Próxima fecha: Racing (Olavarría)-Cipolletti; Rivadavia de Lincoln-Gimnasia (CdU); Juventud Unida (SL)-Desamparados; Alvarado (MdP)-Unión (MdP); Deportivo Maipú (Mendoza)-Defensores de Belgrano (VR); Guillermo Brown-Santamarina (Tandil).


Ya volvió Mandiyú, el 7 de diciembre vuelve Cablex (?)

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La vorágine mediática del fútbol hace que hoy en día en el Club Atlético River Plate no se piense en otra cosa que en el resonante éxito en la Copa Libertadores Sub 20 (?). Sin embargo, en LR! profesamos que saber recordar lo malo también es tener memoria, y nos proponemos repasar aquella lejana y olvidada gesta (?) de River en la B Nacional. Mucha agua ha pasado bajo el puente desde entonces: muchos de los que aquí aparecen como aliados y compañeros hoy ya son acérrimos enemigos. Pero nosotros somos como los hijos de padres separados, que los quieren ver juntos a cualquier costa, aunque se caguen a bifes o tengan catorce amantes (?). Si para desparramar las culpas de la pérdida de la categoría la cantidad de cincuenta resultaba exigua, para endilgar méritos queda un poco exagerada: cerramos en treinta. A diferencia de la prudencia con que se manejaron nuestros secuaces que compilaron la lista de responsables del 26-JJ (?), el orden numérico planteado aquí SÍ implica una evaluación del aporte relativo de cada galardonado. La grilla final fue confeccionada por una sofisticada herramienta cibernético-matemática, el algoritmo de la noche (?).

Aquí están, estos son, los responsables del Ascenso.


“Mirá, mirá, mirá, sacale una foto”

30. Alí Aguilar y los 49 responsables

Pura lógica. Porque si todos ellos no hubieran contribuido para que River descendiera, el Millonario no hubiese podido conocer las mieles del ascenso (?)

29. Daniel Vila

Porque con su avivada del público neutral el presidente la AFA Twilight Zone (?) permitió que volvieran los visitantes a la categoría, y alteró la fisonomía del campeonato. Muy distinto habría sido todo si River hubiera debido afrontar la temporada sin el fervoroso aliento que recibió de sus hinchas por todo el país. Por errar el penal contra Racing en la Copa Argentina y permitir que el club se concentrara en el objetivo principal (?).

28. Martín Aguirre

Uno de los aportes más importantes desde el banco de suplentes, junto con el de cierto gemelo (?). Quizá jugó menos de lo que hubiera merecido, la llegada de Ponzio (y también la de Trezeguet, que en muchos casos le restó un jugador al mediocampo) lo relegó bastante en la consideración de Almeyda. En el tramo inicial del torneo fue determinante para que River arrancara peleando el título, algo que retrospectivamente parece obvio, pero que no estaba para nada garantizado de antemano. Sumó algunos goles definitorios, incluido un doblete contra Huracán en un cotejo que River arrancó perdiendo. Tuvo la virtud de adaptarse a lo que reclamaba cada partido de los que le tocó jugar: podía ser un stopper adelantado cuándo el rival presionaba, y casi un delantero más cuándo se abogaba imperiosamente por un triunfo.


El arco más grande del mundo

27. Hugo Orlando Gatti

Porque aportó al orgullo pelotudo del hincha(?) al afirmar que un River que no iba ni puntero en la B jugaba mejor que el Boca de Falcioni, holgado líder de Primera División. Porque no se ofreció para volver a ponerse los guantes, algo que hubiera sido factible teniendo en cuenta el personaje. Hasta imaginamos sus declaraciones: “Soy el arquero que River necesita para volver a Primera”, “Hace cincuenta años que soy el reemplazante natural de Carrizo (?)” o “Siempre me quedó como cuenta pendiente consagrarme con las gallinas”.

26. Crespo, Aimar, Saviola y D’Alessandro

Porque si volvían todos ellos River ascendía en la fecha 25 (?), pero las internas y la lucha de egos en el plantel hubieran condenado al club a jugar la próxima temporada ni en la “A” ni en la “B”, sino en el Teatro Maipo.

25. Daniel Vega – Leandro Chichizola

Porque mantuvieron su repertorio de cagadas en un nivel tolerable para las normas ISO (?). Porque con muchas menos condiciones que JP Carrizo se desempeñaron aceptablemente ante una exigencia emotiva permanente, muy propensa a motivar los errores infantiles, irreparables en el caso de los arqueros. Jugaron casi la misma cantidad de partidos (20 Vega y 18 Chichizola, balance que se invierte a 21 y 22 en favor del más joven si se cuenta la Copa Argentina). Momentitos cumbrecito de cada uno: Chichizola atajó un penal importante contra Gimnasia de La Plata. Vega supo aceptar que no tenía manos (?) y tapó una muy buena con los pies ante Boca Unidos.

24. Chacarita, Independiente Rivadavia y Desamparados

Por ofrecerle una bienvenida amigable al via crucis riverplatense. Porque de haber tropezado ante estos rivales en esas jornadas iniciales, River hubiera tenido que lidiar con titulares de prensa sensacionalistas que remarcaran su posible descenso a la B Metropolitana. Por darle un nuevo envión a la campaña en el inicio de la segunda rueda, cuando River venía medio maltrecho. En el caso de Chacarita y Desamparados, ganándole a Central en las últimas dos jornadas, a pesar de irse al descenso, se ganaron el derecho a darle nombre a alguna filial pedorra del interior (?).

23. Juan Antonio Pizzi

Porque la hiperrecontramufó cuándo -después del 0-0 en el Gigante- garantizó el ascenso. En ese momento a Pizzi se lo elogió porque transmitía seguridad mientras que Almeyda supuestamente le descargaba sus dudas al plantel. Semanas después, ya en pleno derrumbe, Juan Antonio quiso dar un shock de confianza manifestando su pálpito de que uno de los dos de arriba se caía en la última fecha: cabe reconocer que eso fue estrictamente cierto (vease: “ 6. Instiputo”).


Los 30 responsables del ascenso de River

Miguel Molina y Vedia 0

Ya hubo ocasión para rememorar el escarnio del descenso y repartir culpas. Hoy toca resarcirse celebrando a los partícipes necesarios de un logro modesto pero inolvidable en la historia de River Plate.

La confianza del gran gendarme mundial, otra clave del ascenso

22. Ramiro Funes Mori

Por demostrar que esa carga genética podía servir para algo y envalentonar a su hermano. Por bancarse la responsabilidad de ser titular a pesar de su juventud e inexperiencia. Por reconocer sus limitaciones en el manejo de la pelota y revolearla mil veces antes que perderla en una situación irremontable. Por su capacidad goleadora (?)

21. El post de Giggs bosón de Higgs

Porque está en el origen de todo lo que hay en el universo, incluyendo este ascens o. Porque se ocultó hasta después de que se obtuvo el campeonato, para no mufarla (?)

20. Quilmes

Porque hizo causa común para incentivar a los rivales de Instituto y Central y -dividiendo gastos como en un carpool (?)- ayudó a ganar el campeonato económico. Porque buscó su beneficio pero siempre lejos de River como para no sumarle presión. Porque cuándo venía degollando rivales a pura goleada, en el Monumental esbozó un planteo tímido, y renunció a una victoria que no sólo hubiera sido probable, sino que le hubiera complicado muchísimo las cosas al Millonario. Por el triunfazo contra Instituto de visitante cuándo muchos lo imaginaban ya resignado a la Promoción.

19. El Maestrico González

Porque sabedor de que para un jugador de su temperatura pectoral atildado estilo era impensable sostener una temporada entera en gran nivel apareció lo justo y necesario. La rompió contra Quilmes en la Copa Argentina cómo para que Almeyda se acordara de su existencia alguna vez, y no para pedir el 225 (?). Fue justo diez días antes del partido más importante del torneo, contra Instituto en el Monumental, en el cual el venezolano fue la figura de la cancha. Con eso basta para incluirlo en este recuento.

18. El Ogro Fabbiani

Porque más allá de alguna declaración mediática, no insistió demasiado en volver en un momento que el Kaiser estaba tan regalado que le hubiera hecho contrato a Loeschbor y el chileno Escalona (?). Por gastarse la sorpresa del gol de media cancha justo una semana antes de ir al Monumental y eximirlo a Vega de una humillación que hubiera sido irremontable para el guardavalla y para el equipo, una réplica potenciada del gol de Jonathan Ferrari a Carrizo.


Dentro de poco lo van a odiar todos, acuerdensé lo que les digo

17. Sergio “Maravilla” Martínez

Porque es hincha de River, y porque hoy en día está en más lugares que Droopy. Por ende, no podía faltar acá (?). Igual si llega a competir con Pipino Cuevas en la Libertadores del Bailando (?) el corazoncito gallina va a estar dividido.

16. Peluca

Porque fue el tábano que con el aguijoneo de la crítica constante permitió que River no se durmiera jamás y corrigiera sus errores. Porque le va a molestar mucho verse en el listado (?).

15. Ezequiel Cirigliano

Porque en la primera rueda se bancó el medio prácticamente sólo: quizá eso de que el arco de River es el más grande del mundo sea tocuén, pero Cirigliano constató que el mediocampo del Monumental puede ser el más ancho del mundo, más cuando detrás tenés una defensa que no te brinda seguridad. Porque siempre fue fiel a la premisa de pisarla y jugar por abajo, aún bancándose los murmullos de los plateístas que perdieron el paladar negro en el juicio de división de bienes (?). Porque en el trecho final de la temporada se bancó un quilombo personal serio y la pérdida de la concesión del Sarmiento y el Mitre (?).

14. Los delanteros de Boca Unidos

Por extensión, vale como reconocimiento a todos los delanteros que se perdieron goles increíbles ante River. Porque ayudaron a revivir una sensación que se había esfumado en los últimos años en Primera, esa de que los rivales se achicaban ante el arco millonario. Se habló mucho de la enjundia especial con la que muchos clubes de la divisional le salieron a jugar a River, pero probablemente ese dificultad se haya contrapesado -o incluso en el balance lo haya favorecido- con el miedo escénico de jugadores que mientras encaraban un mano a mano pensaban “soy un tronco en el Monumental, lo erro seguro”.

13. Lucas Ocampos

Porque afrontó con naturalidad un desafío que hubiera quemado a muchos pibes, por más talento que poseyeran. Titular desde la primera fecha y fuera de su posición habitual, aportó habilidad y desborde cómo si hubiera nacido pegado a la banda. Fue clave en muchos partidos desde el comienzo del campeonato, como si no le pesara debutar. Cuándo tuvo cierta merma en su rendimiento y perdió la titularidad, supo ser determinante ingresando algunos minutos como contra Boca Unidos o Almirante Brown.


“Gabbo, Ponzio y Paco de Lucía me dejaron sin trabajo”

12. Leonardo Ponzio

Porque su llegada equilibró el mediocampo. Más o menos, como dice Agente Oso (?). Sin que nadie lo pidiera, y sin haber dejado un recuerdo especialmente bueno (ni malo) en su primera etapa en el club, dejó una de las ligas más taquilleras del mundo para ayudar a conseguir un ascenso que ya se sabía que no estaba garantizado. No sólo se destacó como doble cinco, sino que las circunstancias lo hicieron también desempeñarse como lateral derecho o líbero de una defensa de tres. En todas rindió aceptablemente. Con un golazo de larga distancia ante Desamparados abrió un partido a priori accesible que venía complicado. Después se cobró ese éxito pateando mal y de cualquier lado durante las fechas siguientes, pero hay que reconocer que en el tramo final comprendió sus limitaciones y no se excedió en el recurso. El estallido de sus hemorroides contra Boca Unidos, bromas aparte, fue un signo de su entrega incondicional en pos del objetivo.

11. El Chavo Fucks

Porque fue la medida de lo bajo que se había caído. Algún desprevenido podía notar que se seguía jugando once contra once, en un terreno rectangular, que los jugadores de River usaban una remera blanca con una banda roja en diagonal, y pensar que todo seguía igual. Los insoportables comentarios de Fucks eran la desmentida a esa ilusión tranquilizadora, la prueba de que algo ominoso y terrible había ocurrido, y que había que hacer lo imposible para revertirlo.

10. Sebastian Ereros, “Pupi” Salmerón y Germán Gigena

Por sus tantos claves ante Central, Instituto y Central (?) respectivamente, que sirvieron para aliviar tensiones en Nuñez. Valen como símbolo de todos los que hicieron lo suyo a lo largo de 38 fechas para contener a los rivales directos de River, incluido el Gimnasia de Jujuy picante (?) del comienzo.

9. Rogelio Funes Mori

Uno de los jugadores que, desde que debutó, más incógnitas genera sobre el derrotero ulterior de su carrera. Hasta el día de hoy no queda claro si terminará siendo un Hernán Crespo o un “Tortuga” Fernández. Pero en lo que concierne al ascenso tuvo varios aportes claves. Se entendió bien con Trezeguet, lo cual -dada la importancia del francoargentino- resultó ser una virtud muy redituable. En los últimos partidos, en un contexto caldeado que podría haberlo empequeñecido, mostró sus mejores armas. Fue crucial contra Boca Unidos y Almirante Brown, y pudo haberlo sido contra Patronato, de no haber desperdiciado Domínguez el penal. A su habitual esfuerzo le agregó pericia y -lo más sorprendente de todo-, calma.


“Por esto le erré al cálculo”

8. Los Centrales de Central

Por dar una mano cada vez que River necesitaba que el Canaya perdiera puntos. Valentini: por perfeccionar su especialización en el campo del desconcepto cuándo parecía que no se podía ir más allá de lo que ya había demostrado. Porque ya está para presentar la tesis y obtener el summa cum laude. Lequi y Talamonti: por no volver a River. El Oveja además por venir lo suficientemente lesionado como para que Valentini jugara seguido. Peppino: por tener apellido de payaso luchador y de verdura fálica (?).

7. La hinchada

Desde luego que hablamos del hincha común, porque en River por suerte no hay barra brava (?). Porque soportó estoicamente el peor año deportivo de su vida: llenó estadios propios y ajenos cuándo el Coprosede lo permitió. Alentó y puteó en dosis entendibles. Se bancó la incertidumbre de que nada estuviera definido hasta último momento. Quizá haya sido imprudente el recurso a Bonnie Tyler contra Boca Unidos, pero salió bien, así que desde el resultadismo avieso también rescataremos ese estallido, que de todas maneras, fue mucho menos frecuente que lo podría haberse previsto a priori.

6. Instiputo (?)

Por ser un oponente de nivel futbolístico destacable y -con ello- darle cierta dignidad al logro deportivo de River. Por caerse a tiempo. Por jugar un pésimo partido en el Monumental, cuándo estaba todo dado para que lo ganaran y se encaminaran al ascenso. Por tener la delicadeza de hacerle honor a su bielsismo (?) ante Ferro en la última fecha y perder por tres goles, acercando así al tenso Monumental la tranquilidad de que una remontada era imposible.


Eternamente gracias (?)

5. Fernando Cavenaghi

Por su emocionante regreso al club, por el que peleó hasta el punto de dejar lado diferencias con Passarella que no sólo venían de antaño, sino que el rencoroso presidente se ocupó por efecinquear (?) apenas consumado el descenso. Por los goles, sobre todo en la primera rueda, varios de ellos de factura exquisita, algo de lo que Cavenaghi sabe mucho (?). Porque supo tirarse atrás para generar juego y abrir espacios. Algunos considerarán que otro jugador del plantel -que no es Gustavo Bou (?)- hacía lo mismo con mayor calidad, pero contemporicensé, maeses: Cavenaghi no tiene la culpa de no ser ese monstruo que es Trezeguet. Además de que su retroceso en el campo, sin el virtuosismo innegable del francoargentino, siempre ayudó a descomprimir las murallas defensivas que edificaban los rivales. Un bajón en el tramo final del torneo lo hizo descender algunas posiciones en este listado, pero sería injusto reconocer que su aporte fue uno de los más importantes de la campaña.


“Solo para tí estaba pensado este penal. Ahora lo cobro.”

4. Lunati, Toia, los asistentes y la Ley en general

Como cuando se gana el Martin Fierro, “hay tantos para mencionar, que no quiero ser injusto y dejar a alguien afuera”. Lunati y Toia destacan en nuestra memoria, como brazos ejecutores de la Ley. Tuvieron la sutileza de no parecer indispensables para el ascenso, pero dar algunos empujoncitos necesarios con buena onda y en el momento indicado. Hasta disimularon un poco obsequiando penales que River obviamente iba a desperdiciar (?). Párrafo aparte para los jueces de línea que desempolvaron la casi siempre olvidada recomendación de no levantar el banderín en caso de duda: se comportaron como militantes cartesianos ante cada avance millonario, y como decididos émulos de Aldo Rico en los ataques rivales. Al que botoneó a Damiani en el Monumental, aplauso, medalla y beso.


Eternamente gracias II (?)

3. Alejandro “Chori” Domínguez

Porque aunque se valora el gesto de todos los que volvieron, era el que tenía más para perder. Trezeguet estaba casi retirado y Cavenaghi no tenía donde caerse muerto. El “Chori”, más allá de estar relegado circunstancialmente en Valencia, era una figura idolatrada en más de un club de Rusia, adónde tranquilamente podría haber elegido regresar de querer continuidad. Porque su carácter de no-ídolo -que muchos remarcaron con malicia-, no hace sino engrandecer su regreso: cuándo River descendió nadie pensó “tiene que volver el Chori a sacarnos de ésta”. El mismo inventó ese compromiso. Porque jugando bien o mal, la pidió siempre. Porque jugó mucho mejor de lo que se le está reconociendo en los balances. Por los pases gol olvidados debido a las malversaciones de su amigo Cavenaghi y su némesis (?) Trezeguet. Porque en situaciones de extrema tensión como las que atravesó River en casi todos los partidos, la labor del generador de juego es la más difícil de todas. Un futbolista cuya misión principal es correr y trabar tiene instancias permanentes para descargar sus nervios. Muy distinta es la cosa para aquellos que bajo esa misma presión deben ejercitar constantemente la motricidad fina para gambetear o meter pases gol. Porque se puso el equipo al hombro al final de la primera rueda, cuándo el equipo no daba pie con bola, sobre todo en el Monumental, sobre todo contra Rosario Central, un desempeño descomunal de Domínguez. Porque se notó que los errores que cometió tanto adentro como afuera de la cancha, estaban motivados por su propia condición de hincha y no porque todo le chupara un huevo. Porque tuvo que bancarse que la infame prensa sensacionalista hiciera pública una condición psiquiátrica delicada.


La estampa de un líder (?)

2. Matías Almeyda

Porque agarró el fierro caliente y le gustó (?). Porque tuvo que afrontar la presión más insidiosa que haya sufrido cualquier entrenador del universo y sus alrededores. La obligación de River por ascender era incomparable a la que haya tenido que afrontar cualquier otro club esta temporada. Obviamente no en términos de la dificultad deportiva: ganar la Champions o la Libertadores es más difícil que prevalecer en la B Nacional. Pero sí en lo que hace a la inaceptabilidad del fracaso: el malestar popular que han tenido que afrontar Falcioni o Mourinho por no obtener esos galardones es incomparable al maremágnum que hubiera absorbido al Pelado de no conseguir River el ascenso. Po rque consiguió el objetivo, entonces. Porque aunque es cierto que pudo haberlo logrado con más holgura, también pudo no haberlo conseguido en absoluto: no olvidemos que Rosario Central culminó su primera temporada en la segunda división en el 12° lugar, muy lejos de pelear siquiera un lugar en la promoción. Los que piensan que con la camiseta o los nombres se ganan torneos seguirán ninguneando sus méritos. Porque tuvo que soportar que cada una de sus decisiones, por banal que fuera, estuviera en el tapete. Porque promovió bien a varios jóvenes como Ocampos o Ramiro Funes Mori. Porque encontró la posología perfecta para dosificar al otro Funes Mori, Rogelio. Porque no le tembló el pulso para poner y sacar a todos, sin importar su trayectoria o poder de lobby mediático. Porque jugando bien o mal, River dominó en 33 de los 38 partidos, y eso para el envido son buenísimas (?). Porque consiguió que casi todo el plantel en algún momento fuera pedido para la Selección. Porque tuvo que cargar con las culpas cuándo esos mismos profesionales pifiaban pases de dos metros, erraban goles hechos, les pasaba una pelota mansa por abajo del botín, o perdían una marca en defensa. Porque, aunque -por esa sobreexposición que mencionábamos más arriba- fueron muy comentadas algunas modificaciones que desbalancearon tácticamente al equipo (en partidos en los que Almeyda buscó forzar un desnivel dramático cuando el trámite venía estancado), sacando esos casos, muy recordados pero esporádicos, el técnico hizo casi siempre los cambios que pedía el partido. Y algo más importante: los hizo siempre a tiempo, sin demorarse, dándole al ingresante una cantidad de minutos suficiente para que dejara su huella. Porque aunque tuvo jugadores rutilantes para la categoría, en algún punto se tuvo que arreglar con las figuras que accedieron a venir, sin que se constituyera un plantel balanceado en las diferentes posiciones. Porque estudió a los rivales al pedo, ya que a River le jugaban distinto que a los demás (?). Porque cuándo pescó a uno que sí mantuvo su esquema y propuesta futbolística, lo pasó por encima. En el partido más importante del campeonato, cuando todo parecía anunciar una derrota, o en todo caso un éxito obtenido en base a la suerte o la jerarquía individual, River anuló al prestigioso Instituto principalmente desde lo táctico. El miedo escénico que puedan haber tenido los cordobeses no va en desmedro de los méritos de Almeyda: los jugadores millonarios también estaban nerviosísimos aquella tarde. La propia imprecisión de Trezeguet en la definición del único gol lo demuestra. Fue en el terreno de lo estratégico dónde el local edificó aquella victoria crucial, y el responsable es el depresivo ese (?) que está en el banco.


Trezeguet, preparándose para el partido más importante de su vida (?)

1. David Trezeguet

Antes que nada, por el impresionante plus de jerarquía que le aportó al equipo. Porque cada pivoteo, cada descarga hacia atrás, cada movimiento sin pelota, escondían siempre una profunda enseñanza futbolística. Por esas preciosas definiciones de volea ante Ferro y Almirante Brown. Por todos los goles clave, bah. Por potenciar a Rogelio Funes Mori, tarea ímproba de antemano. Por la tranquilidad y el profesionalismo con que se tomó el objetivo, tolerando las habladurías de que estaba fuera de forma y bancándose ser suplente en más de una ocasión. Porque camarilleó pero en silencio, como Román los grandes (?). Porque cada frase grandilocuente que comparaba el presente con su exitosa trayectoria europea podía parecer demagógica objetivamente, pero sonaba sincera en sus labios, en su evidente emoción por vestir la camiseta del club de sus amores. En el fútbol actual, semejante sensación es impagable. Que ese compromiso venga acompañado de un desempeño deportivo irreprochable lo sitúa a Trezeguet en el tope indiscutible de este recuento.

El post contó con sugerencias de @Don_Pep, @Ernestou y @mvzqz, pero la responsabilidad absoluta de los contenidos es del posteador. A él las puteadas (?).


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