Argentina ante el Sudamericano sub-20

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¿Desesperado por la falta de fútbol? ¿Poco afín a los torneos de verano? Tranquilo, acá hay un evento deportivo oficial. Se viene el Sudamericano sub-20 y en este espacio hacemos un vistazo previo de lo que viene para la selección nacional juvenil. Sorteo de fixture

El mundo a sus pies: Real Madrid 2014

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Se cierra el año y no podía faltar esta tradicional sección con el repaso de las campañas del campeón y subcampeón del mundo a nivel clubes. real-madrid-world4

Y ahora…el Mundial de Clubes

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Se viene la máxima cita del fútbol a nivel clubes y como ya es costumbre ofrecemos un panorama del torneo en el que la Argentina vuelve a estar representada después de cinco años. 304237_20141121183349_mundial-clubes

Historia de los mundiales: Estados Unidos 1994

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El retorno de la alegría brasileña, la última gesta mundial de Maradona, un campeón defensor sorprendido por una selección bizarra. Todo esto y más dejó el campeonato de la "Pax americana". win_g_1994_576

11 años de LR! – 11 finales intercontinentales

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Continuamos el repaso de la déacada + 1 de LR! con un recorrido por los once campeones del mundo a nivel clubes. MUNDIAL-DE-CLUBES-2013

El Mundo a sus pies: Bayern Munich 2013

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Se va el año y queda para repasar el camino del actual campeón del mundo a nivel clubes. Después de más de 10 años un equipo alemán volvió a ser campeón, mientras que África volvió a sorprender con un representante en la final. 92968

Mundial de Clubes 2013

Mundial de Clubes en marcha

Martín Gorojovsky 172
Arrancó el Mundial de Clubes en Marruecos, aunque todavía no entraron en acción los candidatos. El panorama de lo que viene aquí, en LaRedó!

1931-1940:

Como es sabido, en 1931 se produjo una nueva ruptura en el fútbol argentino. Los llamados cinco grandes, Huracán, Vélez, los dos equipos de La Plata y algunos más de Capital Federal y alrededores decidieron blanquear una situación que de hecho siempre había existido y de manera cada vez más acentuada. El amateurismo nunca había sido tal, puesto que aunque tuvieran otro trabajo los jugadores cobraban por sus actuaciones. Así fue organizaron una nueva liga e iniciaron el período que conocemos como “profesionalismo”, con una liga paralela a la reconocida por la FIFA, situación que duró hasta 1934 al conformarse la AFA tal y como la conocemos.

La primera década de esta nueva era fue claramente favorable a Boca. Sobre un total de veintidós partidos se quedó con diez, empató cinco y perdió siete. Once se jugaron en la cancha de Boca (o en estadios prestados como veremos), y el local se quedó con siete, empató uno y perdió tres. De visitante también los xeneizes hicieron una buena campaña. En diez visitas a la cancha de River (inserte aquí la misma aclaración de dos renglones arriba) ganaron tres veces, empataron cuatro y perdieron las tres restantes. Para salvar siquiera un poco la ropa del Millonario queda un único encuentro en campo neutro que fue para el cuadro rojo y blanco. Además Boca acumuló las mejores rachas positivas de la década. Entre 1931 y 1933 y entre 1934 y 1936 hilvanó cinco partidos sin perder. La mejor serie de River fue de cuatro encuentros invicto entre 1937 y 1939.

Informe del diario La Nación sobre el primer superclásico oficial.

El primer superclásico “profesional” se jugó el 20 de septiembre de 1931 en la cancha de Boca, y correspondió a la decimoséptima fecha, última de la primera ronda (el campeonato había empezado en mayo y finalizaría en enero de 1932), y al igual que el clásico de 1913 su importancia no se limitó a lo futbolístico. De hecho apenas duró media hora de juego. Carlos D. Peucelle había adelantado a los millonarios a los dieciséis minutos, pero a los 29’ Boca tuvo un penal a favor. Ejecutó Francisco Varallo y el arquero Jorge Iribarren le contuvo el remate y el primer rebote. La tercera fue la vencida y el mítico Pancho convirtió el empate. Sin embargo los jugadores de River adujeron que en este tercer rebote hubo infracción sobre el arquero. El árbitro Fabián Madorrán Enrique Escola no solo no hizo lugar a la protesta sino que echó a tres jugadores de River. Ante la negativa de éstos a abandonar el juego y la tángana que ya empezaba a darle sabor (?) al clásico inaugural del profesionalismo, Escola suspendió el partido que semanas más tarde le fue otorgado a Boca con un marcador de 1 a 0.

Si para este primer triunfo cabe de parte de la parcialidad riverplatense el famoso argumento “Ehhh Bostero, ganaste en los escritorios”, el partido de la segunda vuelta, primero del profesionalismo jugado en cancha de River, no ofrece discusión. Fue un contundente 3 a 0 a favor del visitante, cortesía de Antonio Américo Alberino el lopezreguista del gol (?), Ramón A. Mutis el goleador silencioso (?) y Varallo. Además de festejar el clásico, aquel 6 de enero de 1932 Boca llegó como flamante campeón argentino (o mejor dicho porteño-platense),puesto que una fecha antes había vencido en La Boca a Talleres de Remedios de Escalada y había dado su primera vuelta olímpica en la era del fútbol abiertamente remunerado. Era un rápido primer triunfo como visitante en la era profesional para Boca, y el primero como local sin que mediaran los escritorios tampoco tardó en llegar. El 31 de octubre de 1932 por la trigesimosegunda fecha del torneo Boca se impuso por 2 a 1 con dos goles del paraguayo Delfín Benítez Cáceres, mientras que el gol de River lo convirtió Bernabé Ferreyra.

¿Naciste hijo mío? ¿Hijo mío morirás? Vol. I, parte II

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Segunda entrega de la historia de los clásicos del fútbol argentino. Hoy ofrecemos el historial de River y Boca en las primeras dos décadas del profesionalismo.

Tapa del diario La Razón informando del triunfo de Boca sobre River en la útlima fecha del torneo de 1931. Fue el primer triunfo del profesionalismo logrado en el campo de juego.

El primer triunfo de River llegó el 19 de noviembre de 1933. El partido correspondía a la trigésimocuarta fecha (la última) del campeonato. Boca era puntero y podía salir campeón ese día en el estadio de su rival, pero fue derrotado por 3 a 1 y el título se lo quedó San Lorenzo. Los goles del ganador los convirtieron Bernabé Ferreyra (en dos ocasiones) y Manuel Ferreira, mientras que Alberto Cuello en contra fue el autor del tanto de Boca. Al año siguiente, el subcampeón se desquitó haciendo el primer capote desde 1931.

Durante el campeonato de 1934 se enfrentaron tres veces (el torneo se había armado con tres ruedas en lugar de dos por motivos explicados en este post) y Boca se quedó con los tres partidos. Finalmente, el 19 de abril de 1936 se produjo el primer triunfo de River como visitante. Por la tercera fecha del campeonato de aquel año Ferreyra en dos ocasiones y Peucelle metieron los tres goles de la victoria millonaria, siendo Cherro y Benítez Cáceres los autores de los descuentos. 1936 fue además el año en que por primera vez River se quedó con todos los clásicos, que ese año fueron el que acabmos de señalar y la revancha, una rueda más tarde.

Entre 1938 y 1940 algunos clásicos tuvieron el plus de ser los primeros jugados en los estadios definitivos de ambos clubes. River inauguró el Monumental el 25 de mayo de 1938, y en la decimonovena fecha la cancha que en ese momento tenía forma de herradura albergó su primer superclásico. Fue un 2 a 2, con goles de Luis María Rongo para el local y de Benítez Cáceres para la visita. El primero en festejar en dicho escenario fue Boca, que ganó por 2 a 0 (goles de Daniel J. Pícaro y Varallo) el 11 de junio de 1939, en el encuentro correspondiente a la decimotercera fecha.

Ángel Labruna, máximo goleador del Superclásico. Marcó 16 veces entre 1939 y 1959.

La Bombonera por su parte abrió sus puertas el 25 de mayo de 1940 y poco menos de un mes después (el 30 de junio) albergó su primer Boca-River, con victoria local por 3 a 1. Los goles del día los hicieron Julio J. Rosell, Jaime Sarlanga y Ricardo A. Alarcón para los vencedores, mientras que Roberto D’Alessandro hizo el tanto de los vencidos. River tendría que esperar a la década siguiente para ganar en los nuevos estadios.

Las mayores diferencias también correspondieron a Boca. Al ya citado 3 a 0 de 1932 hay que agregarle el 4 a 1 logrado el 17 de junio de 1934 en la duodécima fecha del campeonato. Los goles de Boca los hicieron Vicente H. Cusatti, Cherro y Luis A. Sánchez en dos ocasiones. El tanto del honor riverplatense fue para variar de Bernabé Ferreyra. River por su parte nunca sacó más de dos goles de diferencia en esta década, aunque una de ellas fue el partido con más goles del decenio. El 11 de febrero de 1939, antes de que comenzase el campeonato, River y Boca desempataron en el Viejo Gasómetro de San Lorenzo el primer puesto de la primera rueda del torneo de 1937. Se impuso River por 5 a 3, con dos goles de Rongo, dos de Eladio Vaschetto y uno de Adolfo Pedernera. Los tres goles de Boca los hizo José Liztherman.

Finalmente debe destacarse el clásico jugado el 5 de noviembre de 1939. Por la trigésima fecha se enfrentaron en la cancha de San Lorenzo (recordemos que se estaba construyendo la Bombonera). En aquellos días River presentaba una formación de juveniles, apodada “Los Guerrilleros”, puesto que los profesionales estaban en huelga. Comenzó ganando Boca con un gol de Varallo (que jugó aquel día su último Boca-River), pero enseguida empató Antonio Blanco y el partido se definió faltando quince minutos cuando un joven de veintiún años marcó el tanto que le dio el triunfo a River. Su nombre era Ángel Amadeo Labruna y la experiencia le gustó tanto que en los siguientes veinte años gritaría quince goles más para convertirse en el goleador histórico del superclásico.

1941-1950:

Boca había ganado más clásicos y más campeonatos durante los años ’30, pero River empardó esta situación en los ’40. En gran medida lo hizo gracias al aporte de la famosa delantera conocida como La Máquina, integrada por Pedernera, Labruna, José Manuel Moreno, Juan Carlos Muñoz y Aristóbulo Deambrosi, que después fue remplazado por Félix Lousteau. Pero aunque le dieron la ventaja a River en el rubro de campeonatos profesionales ganados, curiosamente ninguna de las dos variaciones del quinteto jugó alguna vez contra Boca.

River fue el dominador esta vez con diez triunfos sobre veintidos partidos jugados. Boca se quedó con ocho y empataron cuatro. Veinte encuentros correspondieron al campeonato local y dos cotejos correspondieron a la Copa Adrián Escobar y la Copa Competencia Británica, en 1942 y 1946 respectivamente. Ambos se jugaron en terreno neutral, uno fue un empate 0 a 0 y el otro fue triunfo de Boca por 2 a 0, con goles de Pío S. Corcuera y Gregorio Pin. Luego de este partido pasaría casi medio siglo hasta que se enfrentaran por una copa oficial organizada por la AFA.

Imagen de la goleada riverplatense de 1941.

En los partidos de la liga fue clave a favor de River su notable campaña como local. El Monumental fue una plaza casi inexpugnable para Boca que ganó apenas un partido, empató otro y perdió los ocho restantes. Sin embargo mantuvo la supremacía en su barrio, donde venció seis veces, empató dos y perdió otras dos. Las mejores rachas también fueron hilvanadas por River. Entre 1941 y 1943 y entre 1947 y 1949, el Millonario acumuló cuatro partidos sin perder. Boca por su parte acumuló tres encuentros invicto de 1943 a 1944, y la única vez que alguno se quedó con los dos clásicos fue en 1950, cuando River ganó en Nuñez y en La Boca.

Sin embargo el primer clásico de la década fue para el Xeneize y continuaba una racha favorable iniciada el año anterior (sería una racha “interdécadas” que duró tres partidos). Corría la decimocuarta fecha del campeonato de 1941 cuando el 29 de junio se enfrentaron en la Bombonera con triunfo local de 2 a 1, gracias a los goles de Raúl F. Emeal y Roque F. Finimondo. El D’Alessandro original (?) marcó el gol de River. Una rueda después River se vengó con todo. El 19 de octubre consiguió en un mismo partido la primera victoria de la década, su primer superclásico ganado en el Monumental y la mayor goleada del decenio. Fue un lapidario 5 a 1, con dos goles de Deambrosi, uno de Moreno, uno de Labruna y otro de Pedernera. El “Atómico” Mario Boyé fue el encargado de salvar el honor de su equipo.

El clásico siguiente (19 de julio de 1942, decimotercera fecha, estadio Monumental nuevamente) fue la segunda mayor goleada millonaria. La diferencia de gol fue la misma y esta vez no hubo jugador azul y oro que preservara la honra. El 4 a 0 llegó por cortesía de un doblete de Labruna, un gol de Deambrosi y otro de Moreno. En ese mismo campeonato River coronó tres clásicos muy gratos. Después de las dos goleadas, el empate 2 a 2 del 8 de noviembre del ’42 en cancha de Boca (fecha nº 28) lo convirtió en el primero de los dos equipos en decir “¡Campeón en tu cara y en tu cancha!”. José B. Gandulla había adelantado en el primer tiempo a Boca, pero en el segundo tiempo Pedernera metió dos goles y le dio el título a su equipo. Para mayor épica el gol del empate llegó a nueve minutos del final, cuando River se había quedado con diez jugadores debido a que Norberto Yácono había tenido que abandonar el campo de juego como consecuencia de la herida recibida en la cabeza por un proyectil.

Entre las perlas blancas de Boca también podemos incluir su temprano primer triunfo visitante de la década y su única goleada del decenio. El primero tuvo lugar 3 de septiembre de 1944 (fecha nº 20), cuando supero a su archirrival por 1 a 0 con un gol del uruguayo Severino Varela. La segunda fue el 18 de noviembre de 1945 en cancha de Boca, por la vigesimooctava jornada y los goles del 4 a 0 los anotaron Corcuera, Boyé (en dos ocasiones) y Sarlanga.

Por su parte el primer triunfo de River como visitante en la década tardó en llegar y fue además la primera victoria de su historia en la Bombonera. Tardó ocho años pero el 1 de agosto de 1948, por la decimocuarta fecha, Labruna y Hugo Reyes convertían los goles del triunfo 2 a 1. Carlos Gómez Sánchez por su parte fue el autor del tanto local.

El más famoso de los cinco goles que el uruguayo Severino Varela le convirtió a River entre 1943 y 1945. De palomita y con su característica boina blanca empató un clásico que terminó en victoria xeneize el 26 de septiembre de 1943.

Agreguemos por último a la lista de partidos con más goles (las goleadas de River del ’41 y el ’42, la goleada de Boca en el ’45, y el empate en 2 goles de 1942), el triunfo de River por 3 a 1 del 16 de mayo de 1943, por la quinta fecha del campeonato, con goles de Labruna y Muñoz para el triunfador y de Varela para el derrotado.

Al promediar el siglo XX y con casi cuarenta años de superclásicos el historial total (incluidos los partidos por las copa locales y el amateurismo) daba un saldo de 57 partidos jugados, 23 de los cuales los había ganado River, 21 los había ganado Boca y 13 habían terminado en empate. Pronto llegarían las copas internacionales para ampliar la historia.

Ediciones anteriores:

River vs. Boca parte I

Próxima entrega: River vs. Boca 1951-1970


El Internacional de Porto Alegre, el otro gran equipo de la capital gaúcha junto a Gremio, igualó a su rival en copas mundiales ganadas. Los colorados no habían tenido mucho protagonismo a nivel internacional, e incluso dentro de Brasil su fuerte era el torneo estadual más que el nacional.

En la Copa Libertadores solo había sido subcampeón en 1980, pero en el alba del siglo XXI la Academia do Povo vivió un ciclo en el que reafirmó su poderío local y además alcanzó sus primeros logros a nivel internacional. Guto Ferreira, Lori Sandri y especialmente Muricy Ramalho fueron los técnicos que lograron el tetracampeonato en la liga gaúcha y armaron la base de jugadores con la que Abel Braga conquistó América y el mundo en 2006.

Braga se había destacado en el fútbol carioca de los ’70, época en la que ganó cuatro campeonatos de Río de Janeiro con el Fluminense y uno con el Vasco da Gama. En 1985 había comenzado su carrera como DT, que se desarrolló principalmente en Brasil y Portugal, aunque también hizo alguna incursión en Francia. En 2006 asumió por tercera vez en el Internacional y se encontró con un equipo que tenía varias figuras por línea. En el arco Clemer (Clemer Melo da Silva) fue un puntal de las grandes campañas del Colorado, lo mismo que Ceará (Marcos Venancio de Albuquerque) en la defensa, Alex (Alex Raphael Meschini) en el mediocampo  y  la dupla atacante integrada por Rafael Sóbis y Fernando Lúcio da Costa, conocido en el barrio como Fernandao.

Para convertirse en el Campeao de Tudo, la campaña del equipo comenzó en el Grupo 6 junto a Nacional de Montevideo, los venezolanos de Unión Maracaibo y los Pumas de la UNAM mexicana. La zona no representó una gran dificultad para los brasileños. Solo dejaron cuatro puntos al empatar como visitantes 1 a 1 contra Unión Maracaibo y 0 a 0 contra Nacional. En su visita al D.F. vencieron por 2 a 1 y como locales hicieron capote. Golearon 3 a 0 a los uruguayos, le ganaron por 3 a 2 a los aztecas y cerraron el grupo con un contundente 4 a 0 frente a los caribeños.

En los octavos de final volvieron a cruzarse con el Bolso, puesto que Internacional había sido el segundo mejor puntero de la copa y el Tricolor charrúa el segundo peor escolta. Un triunfo por 2 a 1 como visitante y un empate 0 a 0 de local alcanzaron para avanzar a cuartos de final y enfrentar a la Liga Deportiva Universitaria de Quito. La altura de la capital ecuatoriana fue un escollo duro para el conjunto gaúcho que cayó derrotado por 2 a 1, aunque en Porto Alegre consiguió un 2 a 0 que despejó los fantasmas. Libertad fue el último rival antes de la gran final. En la visita a Paraguay se obtuvo un 0 a 0 que era negocio de cara a la revancha, y en Brasil el 2 a 0 colocó al Colorado en la definición.

Por segunda vez consecutiva la final de la Libertadores iba a ser exclusivamente jugada por equipos brasileños. El campeón San Pablo llegaba con las atajadas de Rogério Ceni, las patadas los cierres de Diego Lugano, el talento de Jenilson A. de Souza (alias Júnior), los goles de Leandro y Ricardo Oliveira, y la dirección técnica del antes mencionado Muricy Ramalho para defender su corona y alcanzar su cuarto título continental. En la fase zonal había integrado el Grupo 1 junto a Chivas de Guadalajara, Caracas y Cienciano. Por diferencia de gol se quedó con el primer puesto postergando a los mexicanos y avanzó a octavos de final, donde derrotó a Palmeiras con un global de 3 a 2. En cuartos de final enfrentó a Estudiantes de La Plata y tras igualar 1 a 1 en el marcador de la serie se impuso por 4 a 3 en la tanda de penales. En la semifinal se las vio otra vez con el Guadalajara y esta vez el 4 a 0 global no dejó margen para la discusión.

El 9 de agosto de 2006 (téngase en cuenta que había mediado el receso impuesto por el Mundial de Alemania) se jugó la primera final con el Estadio Morumbí como escenario. Fue una entretenida final con los ingredientes que suele ofrecer la tierra del samba: toque preciso, búsqueda del arco contrario y juego fuerte, al punto que ambos equipos salieron a jugar el segundo tiempo con diez jugadores tras las expulsiones de Josué en San Pablo y de Fabinho en Internacional. La apertura del marcador llegó a los ocho minutos del complemento, cuando Sóbis recibió un pase en tres cuartos de cancha y apiló a sus marcadores en la medialuna del área. Aunque una leve trastabillada empañó la calidad de la jugada, el delantero consiguió rehacerse y sacar el remate que entró pegado al poste derecho del arco defendido por Ceni.

Internacional aprovechó el envión y rápidamente aumentó la cuenta. A los dieciséis minutos Sóbis apareció de nuevo en el área para capitalizar el rebote de un cabezazo de Fernandao que había pegado en el poste. Cuando faltaban quince minutos para el final del encuentro Edcarlos logró el descuento que le ponía suspenso a la serie al cabecear con maestría al primer palo de Clemer.

San Pablo 1: Ceni; Edcarlos, Lugano, Fabao; Júnior, Josué (exp. PT 9′), Mineiro, Souza; Danilo (ST 18′ Lenílson); Oliveira, Leandro (ST 41′ Aloísio). DT: Muricy Ramalho.

Internacional 2: Clemer; Eller, Bolívar; Wagner, Edinho, Ceará (ST 11′ Monteiro); Fabinho (exp. PT 38′); Alex (ST 29′ Índio), Tinga; Sóbis (ST 33′ Michel), Fernandao. DT: Abel Braga.

Goles: Internacional: ST: 8 y 16′ Sóbis. San Pablo: ST 30′ Edcarlos.

Estadio: Morumbí, San Pablo.
Árbitro: Jorge Larrionda (Uruguay).

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El mundo a sus pies: SC Internacional 2006

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La tercera edición del Mundial de Clubes (segunda desde la fusión con la Copa Intercontinental) quedó para un equipo brasileño que hasta el momento carecía de lauros internacionales.

Resumen de la final de ida.

Una semana después se jugó la revancha en el Estadio Beira-Rio de Porto Alegre, y de nuevo hubo una importante cuota de dramatismo. Ambos salieron de entrada a buscar el gol. Inter para jugar con la tranquilidad de los dos go les de ventaja y San Pablo para conseguir el empate que estaba al alcance de la mano, o para ser precisos del pie (?). Los dos equipos contaron con buenas chances de conseguir lo que buscaban, hasta que a los 29 minutos del primer tiempo Ceni dio un increíble rebote al tratar de neutralizar un centro. Ni Lugano ni Fabiano Eller lograron reventar la pelota y Fernandao consiguió empujar el esférico al fondo de la red.

En el segundo tiempo los paulistas obtuvieron rápidamente el empate. A los cinco minutos Souza envió un tiro libre al corazón del área y tras algunos rebotes Fabao ponía otra vez en carrera a su equipo, pero Inter volvió a adelantarse quince minutos después. Fernandao capturó un mal cierre de la defensa de San Pablo en el borde del área y jugó con Sóbis, que al ver que tenía los caminos cerrados eligió tocar hacia atrás para Ceará. Éste sacó el centro que Fernandao cabeceó con destino de gol, pero Ceni tapó brillantemente. Sin embargo el rebote favoreció al delantero gaúcho, que tiró un centro paralelo a la línea de gol y por encima del golero rival.

Tinga fue el hombre que apareció para conectar de cabeza el pase y desatar nuevamente los festejos del sur brasileño. Sin embargo, la calma rehusaba llegar, puesto que el propio autor de este segundo gol fue expulsado por nuestro (?) Horacio Elizondo. El árbitro argentino creyó haber visto que el delantero se había sacado la camiseta durante el festejo (en realidad solo se la había levantado) y le sacó la segunda tarjeta amarilla que determinó su salida del campo de juego. Quedaba poco tiempo y el equipo de Abel Braga tenía nuevamente dos goles de ventaja, pero también tenía un hombre menos faltando todavía un rato largo por jugar. Efectivamente a los 39 minutos Lenílson metió el segundo empate del Tricolor Paulista, pero se trató del último sofocón para los locales, puesto que el tiempo no le dio al campeón reinante para torcer la historia. Con buen fútbol, pero también con angustia, Internacional alcanzó su primer título continental.

Internacional 2: Clemer; Bolívar, Eller, Índio, Ceará; Edinho, Tinga (exp. ST 23′), Wagner, Alex (ST 33′ Michel); Fernandao, Sóbis (ST 37′ Ediglê). DT: Abel Braga.

San Pablo 2: Ceni; Lugano, Fabao, Edcarlos (ST 25′ Dias), Júnior; Mineiro, Richarlyson (ST 13′ Lenílson), Danilo (ST 13′ Thiago), Leandro; Souza, Aloísio. DT: Muricy Ramalho.

Goles: Internacional: PT: 29′ Fernandao. ST: 21′ Tinga. San Pablo: ST: 5′ Fabao, 40′ Lenílson.

Estadio: Beira-Rio, Porto Alegre.
Árbitro: Horacio Elizondo (Argentina).

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Resumen de la final de vuelta.

El campeón de Europa en cambio no era un novato en esto de ser capanga continental, aunque sí tenía entre sus deudas pendientes el campeonato del mundo. El Barcelona se quedó por segunda vez con el trono del Viejo Mundo al ganar la Liga de Campeones de la UEFA 2006. Los culés venían de pasar algunos años más bien frustrantes, en los que no habían ni llegado al subcampeonato del campeonato español. Esta situación cambió cuando Frank Rijkaard tomó la conducción del equipo y obtuvo el bicampeonato español al ganar los torneos 2004-2005 y 2005-2006. Su gran figura era el brasileño Ronaldinho Gaúcho, por entonces en el pico de su carrera. También eran de la partida el holandés Giovanni van Bronckhorst, el camerunés Samuel Eto’o y los nativos (?) Víctor Valdés y Carles Puyol.

El Barça comenzó su camino en la tercera fase de la Liga de Campeones, participando en el Grupo C junto al Werder Bremen alemán, el Udinese italiano y el Panathinaikos griego. Los catalanes arrasaron de local y de visitante. En su cancha vencieron por 5 a 0 a los balcánicos, por 4 a 1 a los itálicos y por 3 a 1 a los germánicos. Después hicieron un gestito de idea. (?) De visitantes también fueron contundentes aunque un poco más moderados. Le propinaron sendos 2 a 0 al Udinese y al Werder Bremen, aunque Panathinaikos consiguió mantener el 0 a 0 en Atenas. En octavos de final venció al Chelsea tras derrotarlo por 2 a 1 como visitante y empatar 1 a 1 como local. Luego pasó al Benfica con un 0 a 0 en Estádio da Luz y un 2 a 0 en el Camp Nou, y en las semifinales eliminó ajustadamente al Milan luego de la victoria por 1 a 0 en Italia y del 0 a 0 en España.

Su rival fue un equipo que hasta hoy da que hablar al público. El Arsenal inglés, dirigido por el francés Arsène Wenger consiguió por primera (y hasta el momento única) vez en su historia llegar a la final de Europa. Así como el Barcelona tenía pocos jugadores españoles en su alineación titular, los Gunners también presentaban una combinación de estrellas extranjeras, como el arquero alemán Jens “Papelito” Lehman, y el delantero francés Thierry Henry. Los únicos ingleses titulares eran Sol Campbell y Ashley Cole.

El equipo londinense también era uno de los que arrancó después de las etapas preliminares para los equipos de menor jerarquía y los tercerones y cuarterones de las ligas poderosas. Ganó el Grupo B sacándole cinco puntos de ventaja al Ajax, y eliminando al Thun suizo y al Sparta Praga checo. En octavos de final despachó al Real Madrid con un escueto global de 1 a 0, en cuartos de final despidió a la Juventus con un más abultado 2 a 0 (?) y en la semifinal se impuso al Villarreal con otro apretado global de 1 a 0.

La final se jugó el 17 de mayo de 2006 en el Stade de France, y entre sus incidencias destacadas se encuentra la expulsión del arquero Lehman a los dieciocho minutos del primer tiempo, tras cometer una infracción contra Eto’o fuera del área siendo el último hombre. A pesar de la desventaja, el equipo de Wenger fue el que abrió el marcador a través de un cabezazo de Campbell. Solo en los últimos minutos del encuentro los dirigidos por Rijkaard pudieron dar vuelta la historia. A los treintaiún minutos del segundo tiempo Eto’o consiguió con un sutil toque marcar el empate, y a los treinta y seis el brasileño Juliano Belleti se convirtió en el héroe impensado de la jornada, cuando un disparo suyo rebotó en el cuerpo del arquero Manuel Almunia y entró al arco del Arsenal. El Barça era campeón europeo por segunda vez y ahora iba por el desvirgue a nivel mundial.

El Mundial de Clubes 2006 también se jugó en Japón. Además de Internacional y Barcelona, participaron el América mexicano en representación de la CONCACAF, el Al-Ahly egipcio como delegado de la CAF, el Jeonbuk Hyundai Motors surcoreano representando a la AFC y el Auckland City neozelandés por el lado de la OFC. Al-Ahly venció a Auckland City para luego caer ante el Internacional por 2 a 1, mientras que el América avanzó a la semifinal para ser vapuleado por 4 a 0 contra el Barcelona.

El 17 de diciembre los campeones de América y de Europa se vieron las caras en el Estadio Internacional de Yokohama. Pocos cambios se podían advertir respecto a los equipos que habían levantado las copas continentales. Internacional no contaba ya con Sóbis, mientras que por el lado hispánico, Eto’o se perdió el partido a causa de una lesión y entre los titulares figuró un joven llamado Andrés Iniesta. Fue una final cerrada que se definió nueve minutos antes de ir al tiempo suplementario.

Internacional salió del fondo a través de un pelotazo de Índio. Adriano Gabiru primero y Luiz Adriano después completaron el despeje de cabeza y ganaron metros en campo rival. La pelota aterrizó finalmente en los pies de Pedro Iarley. El ex jugador de Boca maniobró  inteligentemente hacia el área, haciendo la pausa justa para que Gabiru llegase corriendo desde el mediocampo y recibiera el pase en profundidad que lo dejó cara a cara con Valdés, que poco tuvo que hacer ante el tiro al segundo palo del brasileño. (Aquí el partido completo.)

Internacional 1: Clemer; Eller, Índio, Monteiro; Cardoso, Edinho, Ceará; Alex (ST Vargas), Fernandao (ST 31′ Gabiru); Iarley, Pato (ST 16′ Adriano). DT: Abel Braga.

Barcelona 0: Valdés; van Brockhorst, Puyol, Márquez, Zambrotta (ST Belleti); Motta (ST 14′ Xavi Hernández); Iniesta, Deco; Ronaldihno, Gudjohnsen (ST 43′ Ezquerro), Giuly. DT: Frank Rijkaard.

Goles: Internacional: ST 37′ Gabiru.

Estadio: Internacional, Yokohama.
Árbitro: Carlos Bartres (Guatemala).

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El gol del campeonato.

Fue la primera copa del mundo para el Internacional y la segunda consecutiva para Brasil. Sin embargo fue también la última hasta el momento por un equipo sudamericano. En los años siguientes, con más o menos notoriedad,  pesaría decisivamente la superioridad individual y física de los europeos.

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El mundo a sus pies: Feyenoord 1970

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El recorrido nos lleva hoy al primer equipo holandés campeón del mundo que, contra lo que podría suponerse, no fue el Ajax sino su rival, el Feyenoord de Rotterdam.

El campeón de Europa de 1970 tuvo un recorrido similar a su antecesor inmediato. Así como el Milan había visto festejar al Inter dos años seguidos, el Feyenoord había sido subcampeón en 1966, 1967 y 1968 del Ajax. En 1969 le pudo cortar el tetracampeonato a su rival y se clasificó para jugar la Copa de Campeones de Europa.

Los nombres más recordados de la Naranja Mecánica que deslumbraría al mundo en 1974 suelen provenir del cuadro de Ámsterdam, pero el aporte de su rival no es para nada menor. Theo De Jong, Wim Jansen y Willie van Hagenem fueron piezas destacadas del equipo que revolucionó al fútbol, aunque como no eran delanteros sus nombres aparecen un poco relegados. También sería parte de la historia grande del fútbol el austríaco Ernst Happel, precisamente el técnico de la selección neerlandesa en 1978. En el momento de nuestro relato Happel había sido comenzado su carrera como entrenador pocos años antes. Se había destacado con el ADO de La Haya y en 1968 había asumido la conducción del Feyenoord, ganando el título local en el primer intento.

En la primera fase eliminó al KR islandés por un modesto global de 16 a 2 (?). En octavos de final dio el gran golpe cuando eliminó al Milan, campeón defensor. En la ida, jugada en Italia, el franco-argentino Néstor Combin marcó el único gol del partido, mientras que Jansen y Gretel van Hanegem dieron vuelta el resultado en Holanda. Idéntico desarrollo tuvo la serie en cuartos de final. Derrota 1 a 0 en Alemania Oriental contra el Vorwärts Berlín, y triunfo 2 a 0 de local. En semifinales el libreto cambió levemente. 0 a 0 contra el Legia Warszawa en Polonia y otro 2 a 0 en casa.

La final se jugó el 6 de mayo de 1970 en el estadio San Siro de Milán. El rival era el Celtic de Glasgow, campeón en 1967. Tommy Gemmell abrió la cuenta para los escoceses a los 30 del primer tiempo con un fierrazo a la salida de un tiro libre, pero dos minutos más tarde Rinus Israël, el prestamista del gol (?), empató de cabeza el partido. El resultado no se modificó hasta los 11 minutos del segundo tiempo suplementario, cuando el sueco Ove Kindvall marcó el gol del campeonato. El Feyenoord había triunfado allí donde su rival había fracasado el año anterior.

Feyenoord 2: Graafland; Romeijn (ST sup. Haak), Laseroms, Isräel, van Duivenbode; Hasil, Jansen, van Hagenem; Wery, Kindvall, Moulijn. DT: Ernst Happel.

Celtic 1: Williams; Hay, Gemmell, McNeill, Brogan; Murdoch, Auld (ST 32′ Connelly); Johnstone, Hughes, Wallace, Lennox. DT: Jock Stein.

Goles: Celtic: PT: Gemmel 30′. Feyenoord: PT: Israël 32′. ST sup.: Kindvall 11′.

Estadio: San Siro, Milan.
Árbitro: Concetto Lo Bello (Italia).

Goles y festejos de la final de la Copa de Campeones de Europa.

Del otro lado del Atlántico la cosa se empezaba a poner aburrida (?). El Estudiantes de Zubeldía mantenía su hegemonía al conquistar la Copa Libertadores por tercera vez consecutiva. Una vez más había tenido que recorrer un camino breve. Arrancó directamente en semifinales contra River, al que despachó tras ganarle 1 a 0 en el Monumental y 3 a 1 en La Plata. En la final enfrentó a Peñarol.

No solo Estudiantes se convirtió en el primer cuadro en ganar tres Libertadores consecutivas, sino que alcanzó al Carbonero en cantidad de copas ganadas. La primera final, disputada en La Plata al día siguiente de la final europea, favoreció a Estudiantes, que se impuso con un gol de Néstor Togneri a tres minutos del fin del partido. En la revancha, jugada ocho días después, los Pincharratas lograron sacar un empate sin goles en el Centenario y se consagraron tricampeones.

En agosto fue el turno de la final del mundo. Una vez más Estudiantes eligió la cancha de Boca como escenario para jugar de local. El partido empezó bien para los argentinos que a los 10 minutos se imponían por 2 a 0 con goles de Echecopar y Verón. Pero a los 21 Kindvall achicó distancias, y a los 20 del segundo tiempo van Hanegem conseguía el empate que dejó a los europeos bien parados para la final.
Aquí puede verse el partido completo, filmado en la Bombonera con una única cámara.

Estudiantes 2: Errea; Pagnanini, Spadaro, Togneri, Malbernat; Bilardo (Solari), Pachamé, Echecopar (Rudzki); Conigliaro, Flores, Verón. DT: Osvaldo Zubeldía.

Feyenoord 2: Treijtel; Romeijn, Israël, Laseroms, van Duivenbode; Hasil, Jansen, van Hagenem (Boskamp); Wery, Kindvall, Moulijn. DT: Ernst Happel.

Goles: Estudiantes: PT: 6′ Echecopar, Verón 10′. Feyenoord: PT: Kindvall 21′. ST: van Hanegem 20′.

Estadio: Boca Juniors, Buenos Aires.

Dos semanas después llegó el duelo en el Viejo Mundo. En un duelo cerrado Joop van Daele fue el héroe de la noche al marcar el único gol del encuentro a los veinte minutos del segundo tiempo.

Feyenoord 1: Treijtel; Romeijn, Israël, Laseroms, van Duivenbode; Hasil (Boskamp), Jansen, van Hanegem; Wery, Kindvall, Moulijn (van Daele). DT: Ernst Happel.

Estudiantes 0: Pezzano; Malbernat, Spadaro, Togneri, Medina; Bilardo, Pachamé, Romero (Pagnanini); Conigliaro (Rudzki), Flores, Verón. DT: Osvaldo Zubeldía.

Goles: Feyenoord: ST: van Daele 20′.

Estadio: De Kuip, Rotterdam.

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Gol de van Daele en la segunda final.


Con la copa el cuatrojos (?) van Daale

En uno de esos episodios que le dan mala fama al Estudiantes de Zubeldía, Oscar Malbernat arrebató a van Daele los anteojos que el jugador holandés usaba y se los pisoteó ahí mismo. No alcanzó sin embargo para revertir un resultado que le permitió al Feyenoord decir “¡Tekerematá Ajax!”… al menos por un par de años.

Ediciones anteriores:

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