Marcha por un Racing Asociación Civil

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Los autodenominados “hinchas comunes que dan todo por Racing, sin banderas politicas” (ver este comment) estan convocando a una marcha para mañana jueves 27 de diciembre. La idea es cortar la calle a partir de las 17 en la puerta de las oficinas de Blanquiceleste (San Martin 140, Capital) para luego marchar hasta la AFA desde las 19.

Suerte y saludos al Chanchi (?)


Mlgro nvdño

Fernando Stefanelli 205

De una forma totalmente inesperada, la Navidad trajo de vuelta los queridos sms de Ol*. Luego de varias semanas de resistencia, los integrantes de Olémela ya habíamos perdido las esperanzas (incluso había en preparación un video despedida -ahora lo dejamos para el box set (?)-), hasta que hoy reaparecieron, ahora coexistiendo con el rectángulo de los amigos (?) de bw*n.

Aprovechamos para agradecer a Santa Claus (?) y sobre todo a los blogs que se sumaron a la Cruzada Olémela. Nunca sabremos que pasó realmente, pero ¿quien te dice que todo esto no fue al menos parte de la razón de la vuelta? (Otra hipótesis la dan los dichos de cierto posteador de Olémela -el más polémico de la nueva camada- quien declaró: “yo no quiero decir nada, pero el lunes fue mi cumpleaños… y todos los años algún milagro ocurre por esta fecha”.)


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Me acuerdo…

floyd 183

El otro día estaba pensando, como se acercan unas mini vacaciones para mí, en todas las cosas para hacer que tenía. Una de ellas era instalarme el Football Manager, que lo tengo descargado hace meses y todavía ni lo pude jugar…

Eso me llevó a pensar y rememorar cuando en mi vida el único tema importante era redondo y de cuero, se pateaba, o en su defecto se observaba y disfrutaba con pasión, e inclusive se soñaba con ser parte de él a través de los jueguitos, obviamente estoy hablando de fútbol.

Seguí pensando (parece que andaba con tiempo) y reflexioné cuál es el primer recuerdo que tengo del fútbol. Después de un exhaustivo analisis (?), llegué a la conclusión de que el más corpóreo y detallado es cuando Newell´s salió campeón en el 88′, yo tenía 5 años, y mi viejo me hizo entrar a la cancha en el partido contra Independiente, a sacarme fotos con los jugadores (todavía tengo colgado un cuadro junto a Balbo y Martino).

En realidad debe haber más, inclusive mi vieja siempre dijo que mis primeras patadas en su panza fueron en una cancha… aunque haya sido el Gigante de Arroyito, o mi viejó me contó cuando me llevaba a la pensión de Newell´s y yo le comía la comida a los jugadores, que eran los desconocidos Batistuta y Sensini o posteriormente Gamboa y Berizzo, entre otros.

La cosa es que después vino este excelente post, como también este, que me siguieron generando muchas evocaciones, como por ejemplo acordarme que hasta las 6 o 7 años no me iba el fútbol ni ahí, que para lo único que había servido toda la influencia de los 90′ bielsisticos era para que yo dijera que era hincha de Newell´s, pero seguía a full haciendo pelear a He-Man contra Skeletor y a Leono con Mun-Ra.

Por esa razón estoy convencido que al fútbol se lo quiere jugando, porque fue cuando empezé a ir los fines de semana a la casa de mi abuela, en Arroyo Seco, y que me hice amigo de los pibes de la cuadra, cuando empecé a despuntar el vicio de la pelota (muy mal lamentablemente), y me empezó a gustar el fútbol.

Hasta entonces, era el eterno último elegido en los pan y queso, tenía 0 participación en los partidos de colegio que se jugaban de 25 contra 25 apróx. Pero en Arroyo se dio algo raro, porque resulta que en la cuadra eramos 6 chicos, por un lado yo y otros dos de 10 años (por ejemplo), uno de 8 y otros dos de 7, de los cuales solo uno de esos 3 mayores la rompía verdaderamente y los otros dos eramos unos muertos. Entonces siempre había ya formado dos equipos, el del mayor que era crack, con los dos pendejitos de 7 (uno era mi hermano), contra el de 8 y los dos grandulones picapiedras que quedábamos.

El duelo se llamaba “Pendex contra Jovatos” y eran a muerte en la vereda, llena de cesped en ese momento. Y si bien después nos trasladamos a la plaza, los equipos siempre eran los mismos sábado tras sábado, y aunque casi siempre perdíamos, y casi siempre terminaba a las piñas (y cobrando), la ilusión durante toda la semana en Rosario era que ese finde por fin ibamos a ganar.

Años después dejé de ir tan seguido a Arroyo como antes, y todo eso se fue perdiendo un poco, aunque seguía jugando por medio de “Canchita”, que era un patio del Colegio al cual iba, lleno de baldosas en punta, pero que una vez por semana le tocaba a tu curso y era lo más. Igualmente apareció un nuevo vicio en mi vida, la computadora (aunque primero fueron el Family y la Sega), y de la mano de ella los primeros FIFA de EA Sports, o el International Super Star Soccer, y el mejor y más querido de todos los juegos de mi generación: el PC Fútbol.

Con el FIFA la cosa era más solitaria, jugaba con un montón de equipos, e inclusive hasta me ponía a armar la liga argentina modificando todos los clubes… y obvio que la estrella de Newell´s tenía mi nombre y apellido.

Volviendo al PC Fútbol, que fue cuando pasé de enfermo de mi equipo, a ser un enfermo del fútbol en general, con horas y horas jugandolo junto a dos o tres amigos, noches de verano enteras, peleas incluidas, gozes variados y broncas mayores, porque siempre me acuerdo que el 6.0 europeo (el que más jugué), tenía la puta costumbre de finalizar los duelos entre dos usuarios empatados 0-0… pero cuando había triunfo de alguno era insoportablemente real el festejo…

En fin, ¿en qué estaba? Ah! si, que ahora vienen las vacaciones y me voy a instalar el Manager, en donde más allá de la edad, obligaciones y otros pensamientos, voy a volver con la ilusión de siempre a tomar las riendas de un equipo pedorro, intentar sacarlo a flote, me va a ir mal, entonces cuando se abra el mercado de pases me voy a meter tramposamente en dos o tres equipos millonarios, hacer que me compren dos o tres jugadores pedorros por millonadas, como así también comprarle yo a sus figuras por dos mangos… y arrasar en la segunda parte del torneo… porque recién ahí comprobaré, que tanto la escencia de mi niñez como la del fútbol… siguen intactas.


Gattuso navideño

La Redó! 78

Hacemos extensivo el alzamiento de copas (?) del amigo Gennaro a todos los lectores y comentaristas de LR!. La semana próxima se viene el anuario de posts, comentarios y hechos destacados y/o barriletes de 2007, así que pueden ir votando desde ahora.

Mientras tanto, admin les envía un afectuoso saludo (?)

Nota: promoción no válida para México y estados saltamuros asociados (?)


The Fab Four

murdock 100

A nivel clubes, el fútbol europeo de los años ‘90 dejó varios equipos para el recuerdo: el Milan de Sacchi, el Barcelona de Johan Cruyff, el Ajax de Van Gaal y el Manchester United de Alex Ferguson.

Este post, recordará el mediocampo que ocupó gran parte de la década pasada en el equipo de Old Trafford. Ese que conformaban Roy Keane, David Beckham, Ryan Giggs y Paul Scholes.

Roy Keane (480 PJ; 51 GC)
Encarna el ejemplo más difundido del ciudadano irlandés: calentón y escabiador. ¡Ese es Roy! A más de uno le cayó simpática su venganza hacia el noruego Haaland, es que el muchacho no se anda con pequeñas y ese día quería cobrar una vieja deuda. Más allá del patadón que le propinó al escandinavo, lo mejor siguió después cuando, automáticamente, se levantó del suelo, se sacó el brazalete de capitán y sabiendo la consecuencia de su patadón, esperó de forma pasiva la sanción del árbitro (roja, obvio) y apenas vio un leve movimiento del brazo del referí, se retiró hacia afuera del campo de juego y le dio el brazalete a un compañero.

Esta anécdota introductoria sirve para adentrarse en el mundo roykeaniano pero, lo que verdaderamente importa, es el rendimiento que mostró en los Diablos Rojos por más de 10 años.

El irlandés se caracterizó, siempre, por ir a raspar con todo, sin importar cuan ilustre fuera el raspado. Pero, además de marcar y poner mucho oficio en eso, el hombre no era un negado con la pelota bajo la suela. Ojo, no era Redondo, pero tampoco era un Samuel que se pierde un gol increíble contra Paraguay o que cuando tiene la pelota no sabe que carajo hacer y le da de punta para arriba. Me refiero a que el hombre administraba bien la “caprichosa”, con criterio, con cautela, no era un tipo que se ponía nervioso y que era fácil quitarle la pelota. Y a eso hay que sumarle un interesantísimo despliegue.

Tener a Roy Keane en tu equipo te daba mucha tranquilidad. Por ahí todo se interrumpía cuando se le soltaba la cadena, como cuando se peleaba con Vieira (enemigo declarado, con el Arsenal era, más que nunca, un partido aparte a la altura del derby de la ciudad), pero el hombre que escribió su autobiografía hace unos años, nunca dejó pagando al equipo en el sentido de que se borraba y pedía el cambio. No. Todo lo contrario. Keane sentía que cada partido tenía que reivindicarse, que cada encuentro era una batalla en la que tenía que dejar en claro porque era el capitán del equipo, porque era titular en el equipo y porque la gente del Manchester lo quería tanto. Y así le fue. Se convirtió en uno de los grandes ídolos de la afición roja.

David Beckham (394 PJ; 85 GC)
Antes de sumergirse por completo en la moda y el capitalismo salvaje, David Beckham fue un jugador de fútbol. Si bien, siempre coqueteó con eso de mantenerse bien estéticamente, Beckham era conocido por su talento para pegarle a la pelota, por lo que hacía en la cancha, por como lo deliró Simeone en los octavos de Final de Francia ‘98 y por el golazo que le hizo a Colombia en los partidos de Grupo.

La mayor virtud de Beckham es su pegada. No es un gran velocista, no es un dribbleador nato y tampoco tiene quite (¿se habrá tirado a barrer alguna vez?). Pero le pega muy bien, en el Manchester era una garantía de gol en los tiros libres. Su talento en el disparo compensa sus falencias y además le brinda el recurso de mandarse un cambio de frente preciso que habilite a un compañero. Eso es lo mejor del heterosexual más famoso del planeta.

En el Manchester no se encargaba, explícitamente, del departamento creativo. Eso corría más por cuenta de Giggs y Scholes (de quiénes voy a hablar más abajo). Por eso creo que la mejor posición para DB es la de volantear por los costados. Y eso que, para mí, no es ni wing, ni siquiera un “8″ clásico como podría ser JJ López, Monserrat o Zinho, aquél brasilero que iba y venía en el Scratch de Parreira versión ‘94.

En mi opinión (y creo que van a coincidir todos los lectores) es el menos popular de este gran mediocampo. Lo que no quiere decir que desentonaba. Recordemos que Beckham fue al Mundial de Francia por su rendimiento en la Liga y en las competencias que jugaba el Manchester Utd. y no porque era alguien mediático y que ni bien se compraba un calzón Eyelit era noticia por eso. Hasta el 2000, meses más, meses menos, Beckham, estrictamente fue un jugador de fútbol. Después se convirtió en un engranaje horroroso del sistema.

Ryan Giggs (737 PJ; 143 GC)
Mi jugador favorito de este tándem, junto con el irlandés. Aunque ya
he hablado sobre el Mago Galés, bien vale recordarles a los lectores el talento del volante/wing del Manchester Utd.

Ryan Giggs es un histórico del club, el galés es el segundo jugador con más partidos detrás de, nada menos, Sir Bobby Charlton.

En el pack de volantes que es culpable de este post, Giggs se acopló de forma perfecta y, sobre todo, con Scholes. Juntos se encargaban de elaborar las jugadas de riesgo o de asistir a Andy Cole, a Cantoná o, mucho después, a Van Nilsterooy.

Ryan se caracteriza por tener mucha velocidad y por dribblear a la carrera, lo que lo hace prácticamente imparable para el rival. Además de eso, se le agrega una muy buena precisión en los disparos (en el sector izquierdo, el encargado de los tiros libres es él) y, además, en las asistencias. De los 4, Giggs es el jugador de más talento. Si bien, la posición en la que siempre juega en el Manchester le sienta muy cómodo creo, que como enganche se podría desempeñar tranquilamente.

Jugador esencial para Ferguson, fue invalorable su aporte en la Champions League que el equipo obtuvo en la temporada 98/99.
Nadie duda de que si Giggs hubiera nacido en Francia, Inglaterra o en, Irlanda si querés, un Mundial (al menos) hubiera jugado. Jugar un Mundial, el sueño del Diego y de todo jugador, fue lo único que te faltó, Ryan, para tu magnífica carrera.

Paul Scholes (548 PJ; 138 GC)
Y llegamos al Colorado. El enlace del equipo. Cuando uno nombra enlaces europeos uno dice Zidane, dice Baggio, dice Totti, dice Zola, dice Ballack, etc. Scholes es un enganche clásico, pero no tiene mucha relación con los jugadores mencionados.

Paul no es ese que te saca a 3 de encima como postes y te deja solo con el arquero. Es vertical, es cierto, y en velocidad te puede eludir con facilidad pero creo que su mayor virtud radica en como lee el juego. Andy Cole se cansó de meter goles gracias a las asistencias del “Colorado”. Es que el “Colo” tiene una lectura medio bochinesca (dije “medio”, así los aduladores del Bocha no se ofenden) del juego. Es muy rápido de cabeza, Argentina lo vio en los cuartos del mundial del ‘98. El tipo mete pases milimétricos, por lo tanto combina una interesante velocidad de pies con una gran velocidad mental (ésta es vital para jugar al fútbol, coinciden muchos).

Al igual que Beckham, al igual que Giggs, Scholes le pega muy bien a la pelota. En tiempos en que DB vestía la roja, el “Colo” no tenía muchas chances de encargarse de los tiros libres. Con la ida Beckham al Real Madrid, Scholes se hizo casi (sí, casi, porque después vino Cristiano Ronaldo) dueño del costado derecho para patear los tiros libres.

Un jugador cerebral, con gran panorama, no habilidoso, no pisador, sino que es de los que juegan a un toque, de los que hacen rodar la pelota y que cuando menos te lo esperás, te manda la estocada.


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El Gen Argentino

ravacha 95

Hace 20 años ya, el debate entre menottistas y bilardistas se constituía en el eje de la charla de cualquier cafetín. Cada maestro con su librito, representaban los antagónicos criterios de Lírica Vs. Orden. Con el tiempo, solo se renovaron los nombres y no mucho más. Por la Lírica supo aparecer Basile, el Tacticismo más acérrimo se posó sobre el hombro de Bielsa, y cada uno acomodará al Kaiser y al medio cíclo del hombre Peker donde le parezca. Lo cierto (?) es que desde aquella final en Roma y el llanto de Diego hasta nuestros días, han pasado casi 18 años, y solo tres técnicos y medio, quienes han probado un puñado de formaciones y una sinfin de players, para un resultado de dos copas y posteriores 14 años consecutivos sin títulos en mayores.

Distinta ha sido esta historia para nuestros juveniles, con 5 títulos mundiales en 12 años y la esquiva medalla dorada de los J.J.O.O. (la misma que sigue gambeteando a Brasil). La receta del éxito de los boys radica entonces en la idea de proyecto a largo plazo, donde se ha recorrido bastante mas que la Gazzeta o el Marca en busca de los nombres mas funcionales a la causa. Las generaciones se han ido solapando, y da la sensación que los técnicos tambien. Pekerman, Ferraro, Tocalli, Tojo, etc, foman parte de una transición pautada y sujeta a la homogeneidad de una idea, en contraste con la mayor, aferrada a sus caprichos tácticos y los jugadores “pollos” de cada técnico, algunos con distinta suerte que otros (Muñeco Gallardo, Piojo Lopez, Cubetera González (?), Gomero Santana, Mencho Medina Bello, Inserte un apodo Balbo, Gringo Heinze y demás etc.).

De estas escuelas, solo la transición Bielsa – Pekerman mantuvo alguna que otra similitud táctica, a raíz de la continuidad en los apellidos titulares (casi los mismos, salvo Riquelme y Zanetti-In / Sorín-Out), y a Basile todavía no se le entiende bien que quiere hacer (?). El resto de los Técnicos arrasaron los tableros sin dejar nada en las pizarras que hubieren escrito sus antecesores.

Solo durante el primer Basilato, un ciclo tocado por la varita mágica de una generación dorada en el esplendor de sus carreras, se vinculó las posiciones en la cancha a la naturaleza técnica de los nombres de la lista, y se consiguieron dos Copas América, una Rey Fahd, todos los amagues colombianos (?) y las dos piernas de Diego en el bolso como corolario.

Antes y despues de eso, tanto Bilardo con sus bidones, como Passarella con el Piojo y Bielsa y su ofensiva a prueba de balas, se ataron a sus apuntes sin relojear lo que había en el menú (por una cuestión generacional, al humo menottista elijo dejarlo exento, pero no sin agradecerle el aporte del achique que nos hizo perder una final olímpica).

Estas limitaciones autoimpuestas tienen quizá refugio en mandamientos incómodos que gozan de casi tanta validéz como aquello de “dos cabezazos en el área es gol” (?). Así, pudimos escuchar afirmaciones del tenor: “Amuchastegui fue el último wing”, “Los enganches tienden a desaparecer”, “El carrilero es una especie en extinción” y otras yerbas con olor a naftalina.

No propongo que comulguemos en absoluto con la idea de tirar 11 nombres a la cancha y que jueguen solos, ya que hasta Brasil dejó de lado el jogo bonito, rearmó el flan que tenía en el fondo, consiguió un arquero, y ahora no la pasa tan mal, salvo cuando Roberto Carlos se sube las medias (?). Pero la ideología Valdanística a la que hace referencia la idea “se vive como se juega” se ha visto mancillada en pos de un ordenamiento táctico que deja de lado la propia naturaleza de lo que mejor hacemos.

Por estos tiempos hemos visto a Tevez y Saviola esperando en el área los centros de Heinze, a la sombra de torres de un metro noventa, a un Crespo pleno sentado en el banco rezando por una factura expuesta de Bati, a Ortega persiguiendo a los laterales brasileños y a Mascherano tirado sobre una banda mientras Gago se acomoda la vincha en el centro del campo. Cada técnico ha amoldado a los jugadores a una idea muy propia, o a unos en función de otros. Así, Diego Milito no tiene lugar, Heinze es lateral carrilero, aún cuando su dinámica ponga en duda que vaya a volver despues de cada escalada, juro haber visto a Zanetti por izquierda, Lucho seguirá gozando de convocatorias quien sabe hasta cuando y Messi arranca a cuarenta metros del arco y debe cruzar media cancha en diagonal para asociarse con Riquelme, aún teniendo la explosión más letal desde la de Maradona (a quien Bilardo, en lo que fuera quizá su único momento de lucidez hacia jugar de punta-media punta). En resumidas cuentas, muchos de los convocados tuvieron aprenderse la lección de memoria o dejarle el puesto a los buchones del profe de turno. Como diría Diego Della Salla, las dos son de humita.

Las claves del dibujo de muchos equipos depende de ser consciente del material con el que se cuenta en lugar de aquel con el que se pretende contar. Los resultadistas dirán que Uruguay perdió con Brasil por eliminatorias, pero le planteó el partido que muchos querrían hacerle. Arsenal, con un equipo medio pelo, les ganó a casi todos en condición de visitante en la Sudamericana. Y sin embargo Boca, que fue a su segundo barrio con la ilusión/obsesión de contar con Riquelme, no supo rebuscárselas con Banega y Cardozo (?).

Será cuestión de dejar de lado el manual, barajar y ver que nos tocó, y en función de eso jugar con un sistema en el que prevalezca la naturaleza de nuestro soccer (?).


Apátrida y fraca$ado

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En Inglaterra hablan del fracaso de Verón

La Brujita es considerado por los hinchas y los medios ingleses como el segundo mayor fracaso de la Premier League. Argumentan que pagaron fortuna por él y que no rindió lo que los flashes anunciaban.

Verón llegó a Inglaterra para jugar en el Manchester United en 2001 cuando el club pagó u$s 40 millones por su pase. Jugó dos temporadas y consiguió un título, pero los medios e hinchas ingleses dicen que fracasó. Agregan que en el Chelsea tampoco rindió, adonde fue transferido por una cifra menor y finalmente volvió a Italia para jugar en el Inter.

Falta que aparezca el youtubeo del Johann Seba$tian trotando a patear el tiro libre en Corea/Japón para que pij*s™®☺ finalmente decida irse a vivir al campo para plantar cebollas y autoabastecerse (?) en vez de seguir justificando impresentables.

PD: lamentablemente el mencionado comentarista no pudo dar su versión de los hechos ya que se habría quedado sementado (?) al póster del traidor en calzones


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Nunca ganaron la Suecia, nunca la van a ganar

invitado 221

Soy un lector pasivo (¿puto pasivo?, hago el chiste antes de que algún otro lo haga por mí) de La Redó! desde hace bastante tiempo: jamás metí un comentario. Siempre me llamó la atención que entre los comentaristas se ninguneara de manera sistemática una serie de torneos, todos los cuales tienen una característica en común: fueron ganados por equipos de los que el ninguneador no es hincha.

Por ejemplo, cientos de veces se dijo aquí que “los torneos amateurs no cuentan”. Es importante comprender que el fútbol argentino no empezó en 1931 y que incluso la AFA reconoce a todas sus antecesoras, de 1893 en adelante. Algunos recordarán el partido que se jugó en 1993 contra Brasil por el centenario de la entidad madre (?) del fútbol argentino. ¿Por qué lo llamaron “centenario”? Exacto.

“Deporte” como sinónimo de “deporte profesional” nos lleva a concluir que CASI nunca fue campeón de rugby o que Alberto Demiddi jamás fue campeón mundial de remo. Si el big bang futbolero explotó (?) en 1931, Argentina no salió subcampeón mundial en 1930 ni fue medalla de plata en Amberes 1928.

Pero, guste o no, existió un equipo brillante llamado Alumni que marcó un camino a seguir a principios del siglo XX, y los hinchas de Racing pueden sentirse orgullosos (no, no es joda) por tener el récord de campeonatos consecutivos en la Argentina (heptacampeão entre 1913 y 1919), Gimnasia no es virgen (salió campeón en 1929) y, como hincha de Boca lo tengo que decir, gashinatekerématá, la distancia entre los campeonatos locales regulares que vos ganaste y los que obtuvo tu clásico rival no es tan grande como querés hacernos creer: vamos 33 a 28.

El argumento principal, que la organización de los torneos amateurs dejaba mucho que desear, queda desarmado cuando analizamos un poco cómo están estructurados los actuales.

Otro punto de discusión eterno es el de las “copas de leche internacionales”. De nuevo, guste o no, cuando las federaciones le dan el viso oficial a las competencias que generan, éstas “suman”.

Así, independientemente del análisis subjetivo de si ganarle una Interamericana al Alajuelense de Costa Rica (como hizo River en el 86) o al Defense Force de Trinidad Tobago (Argentinos Juniors un año antes) tiene más mérito que hacer lo propio con Olimpia y Cruzeiro (Boca en la Copa Master 1992) o con San Pablo y Atlético Mineiro (Boca en la Copa de Oro Nicolás Leoz 1993), lo cierto es que tanto la Interamericana, como la Master, como la Leoz, como la Supercopa y como muchas otras copas de igual magnitud chotística son títulos oficiales, validados por la CONMEBOL, por la FIFA o por quien corresponde en cada caso.

Muchas veces se compara una copa de éstas con los torneos de verano. Error: por más desastre que sean los mencionados torneos, son oficiales. Como muestra, basta un botón: la CONMEBOL acaba de anunciar que el año que viene Arsenal y el campeón de la Copa de Japón van a jugar un torneo internacional que todavía no tiene nombre (y está bien, porque cuando uno escucha el proyecto dice automáticamente “¡esto no tiene nombre!”). Parezca joda o no, lo cierto es que si Arsenal le gana al campeón copero del sol naciente (?) su vitrina va a lucir dos títulos internacionales.

Yendo un poco más profundo, hubo a lo largo de la historia del fútbol argentino una serie de torneos no regulares, que se jugaron pocas veces o incluso una sola, pero que son igual de oficiales que el Apertura Cablevisión Gilette Prestobarba Excel Nissan Toyota Fiat 600. El más reciente, por eso más recordado entre los purretes (?), es la Copa Centenario que ganó Gimnasia en 1993 (a que no adivinan por qué se llamó “Centenario”. Exacto). Hubo Copas de Competencia, Copas Ibarguren, Copas de Honor, Copas Aldao y decenas de etcéteras, muchos de los cuales fueron torneos internacionales que definían un equipo argentino y uno uruguayo. Y sí, bohemios de LR!, Atlanta puede alzar bien arriba su cabeza y lucir con orgullo la Copa Suecia de 1958.

Seguramente saltarán enseguida los amigos de las verdades relativas a minimizar la importancia de un torneo chotísimo que tardó dos años en definirse (tal el caso de la mencionada Suecia) o a reglamentar qué es lo que vale y qué no. Pero lo cierto es que aquí no caben dudas, no hay polémicas ni subjetividades.

El que no me cree, puede ir a la biblioteca de la AFA, pedir la memoria y balance del año que quiera y comprobar la oficialidad de todos estos torneos. Que después los pasquines deportivos vendan aquellos campeonatos que más ingresos reportan o se “olviden” de muchos partidos oficiales para que la Palermo’s Countdown se aproxime más rápido a la Varallo’s Countup (?) es otro tema. Cada uno sabe cuán cabeza de termo es para aceptar las verdades que le ofrecen, sin analizarlas ni investigar un poco más allá.

[enviado por omar nisha]


Habrá “sensibilidad” en La Plata

murdock 98

Roberto Sensini es el nuevo entrenador de Estudiantes. El ex-jugador va a debutar como DT en el fútbol local luego de su paso por Udinese. ¿Qué sabemos de “Sensible”? Que se inició en Ñuls y jugó unos años en Rosario para luego recalar en el fútbol europeo. Que fue partícipe de 3 mundiales con la Selección Argentina. Y que jugó como 15 años en el calcio italiano y, con eso, que le cabió el unitarismo y no volvió más al país para retirarse en algún club de nuestra liga.

Más allá de informar del arribo de Sensini lo que me da rechazo es la perversidad con que anunciaron los medios la noticia: “viene el amigo de Verón”, “llega con la bendición de Verón”, etc. De esto, uno puede extraer varias lecturas: que en Estudiantes, Verón es más dirigente que jugador, que los medios de comunicación quieren cargar de responsabilidad al kelper con respecto a la suerte de Sensini en el Pincha, o que quieren dejar de lado al Presidente del club y a los dirigentes, haciendo notar que quien toma las decisiones importantes es el “11″.

Lo que me enerva es ver como después, algunos periodistas dicen “la seriedad de la dirigencia de Estudiantes”, “uno sabe como se manejan los dirigentes de Estudiantes”. ¿En una dirigencia “seria” bajarían la cabeza ante las decisiones de una sola persona? No es mi objetivo agraviar a los dirigentes del club pincha, no. Si no ver qué mierda es verdad y qué mierda es mentira.

Sinceramente, no veo a Sensini con chapa para dirigir pero bueno, ya hay casos de tipos que no parecían tener “chapa” y después terminaron ganando muchos títulos. Pero lo que va a ser interesante observar es cuando se hable del ciclo Sensini en Estudiantes, a quién los medios le van a cargar las culpas. A Verón, a los dirigentes o a quién.